Reportajes

El amor como acto de rebeldía

Lisette Oropesa y Marina Monzó, Julietas de lujo en el Gran Teatre del Liceu

01 / 09 / 2026 - Aniol COSTA-PAU - Tiempo de lectura: 5 min

Cartel promocional de Lisette Oropesa en 'I capuleti e I Montecchi de Bellini © G.T.L. / Daniel ESCALÉ
Marina Monzó Marina Monzó © Escribano
Escena de 'Capuleti e i Montecchi' de Bellini © ORW-Liège / J. BERGER
La producción de 'I Capuleti e i Montecchi' de Allex Aguilera que se verá en el Liceu © ORW Liège / J. BERGER

Tras la intensidad de Aida, la ópera de Bellini I Capuleti e i Montecchi volverá al teatro barcelonés del 30 de octubre al 11 de noviembre en la producción de Allex Aguilera, con Riccardo Frizza en el podio y protagonizada por un doble reparto en el que Lisette Oropesa y Marina Monzó darán voz a Giulietta, y Raffaella Lupinacci y Caterina Piva, a Romeo.

Diez años después, I Capuleti e i Montecchi regresará al Gran Teatre del Liceu entre el 30 de octubre y el 11 de noviembre esta vez en una producción firmada por Allex Aguilera y estrenada en 2024 en la Opéra Royal de Wallonie-Liège. La dirección musical correrá a cargo de Riccardo Frizza —salvo la función del 10 de noviembre, dirigida por el prometedor mestro ucraniano Sasha Yankevych—, al frente de los dos repartos que defenderán los papeles protagonistas encabezados por dos sopranos de excepción como Giulietta: la estadounidense Lisette Oropesa (30 de octubre y 2, 5, 8 y 11 de noviembre) y la valenciana
Marina Monzó, Premio ÓPERA ACTUAL 2022 (7 y 10 de noviembre). El papel de Romeo recaerá en la mezzosoprano Raffaella Lupinacci en el primer reparto y en Caterina Piva en el segundo. Completan el elenco Iván Ayón-Rivas y Omar Mancini como Tebaldo, Alejandro López como Capellio y Marko Mimica como Lorenzo.

La naturaleza del personaje femenino es uno de los aspectos que más fascinan a Lisette Oropesa, quien subraya que la Giulietta de Bellini se distancia del imaginario romántico más difundido por Shakespeare y pone el foco en la relación con la familia y en el peso de las convenciones sociales. “Me encanta el papel tanto en la visión de Bellini como en la de Gounod, cada una en una versión particular de la famosa obra de Shakespeare Romeo y Julieta. En I Capuleti, la historia de la chica es algo distinta, ya que se centra en gran medida en su relación personal con su padre y en su sentido del deber hacia la familia”. Este enfoque, explica, “añade una nueva dimensión al conflicto de su amor prohibido”, porque la protagonista “se muestra firme en su amor, pero también se ve atenazada por el temor a lo que su matrimonio con Romeo podría suponer para toda su familia”.

Esa lucha entre el amor y el deber constituye precisamente el eje de la ópera de Bellini. Lejos de recrear el romanticismo medieval de Shakespeare, el compositor italiano sitúa el conflicto en el enfrentamiento entre dos bandos casi en guerra, dos familias rivales que convierten el amor entre Giulietta y Romeo en un desafío al orden establecido. Esa lectura inspira también la producción de Allex Aguilera que se verá en el Liceu, un recorrido hacia la emancipación de la protagonista mediante una escenografía dominada por una estructura que simboliza las convenciones sociales y un espejo de agua situado al frente del escenario, evocador
de los mitos de Narciso y Ofelia.

Marina Monzó (Giulietta) en 'I Capuleti e I Montecchi' de Bellini © Teatro Massimo Palermo / Rosellina GARBO
capuletti-scalla-oropesa-operaactual (2) Lisette Oropesa en el rol de Giulietta © Teatro ala Scalla / Brescia & Amisano
Marina Monzó: "Giulietta llega en el momento oportuno de mi trayectoria. Ella encaja perfectamente con mi situación vocal y dramática actual”

Esa visión del personaje encuentra también eco en el imaginario de Marina Monzó. La cantante valenciana debutó el papel en el Teatro Massimo de Palermo en 2023 y asegura que volver a interpretarlo en el Liceu supone un momento especialmente significativo. “Es un regalo, una joya: uno de los papeles más bonitos a nivel musical que he cantado”. Tras debutar en el teatro barcelonés la pasada temporada con L’elisir d’amore (Ver crítica), Monzó considera que Giulietta le llega en el momento oportuno de su trayectoria: “Ella encaja perfectamente con mi situación vocal y dramática actual”. La soprano recuerda además que hace diez años inició su carrera operística precisamente con otra ópera de Bellini, La sonnambula, y que hoy afronta este nuevo reto con “una madurez interpretativa que no tiene nada que ver con la Marina de 21 años”.

Dos Giuliettas, una misma verdad

Más allá de la dimensión dramática, ambas sopranos coinciden en señalar que Bellini exige un equilibrio constante entre el rigor técnico y la verdad expresiva. “Por supuesto, Bellini es increíblemente difícil de cantar”, afirma Lisette Oropesa. A diferencia de otros papeles del compositor como Norma, Elvira de I puritani o La sonnambula, Giulietta prescinde de las grandes cabalettas plenas de coloratura. “Su música diría que es lunar, mucho más fresca y matizada en la melodía, sin poseer muchos pasajes rápidos. Esto crea una oportunidad para dar sombra y cambiar colores dentro de las líneas largas, algo que realmente disfruto hacer”, argumenta la cantante estadounidense (Ver entrevista).

Marina Monzó (Ver entrevista) comparte esa visión y considera que el principal reto consiste en que la técnica nunca eclipse al personaje. “Básicamente hay que encontrar el equilibrio entre una exigencia técnica y a la vez la verdad emocional”. Por ello defiende que “todo debe estar al servicio de la expresión sin artificios, al servicio de la interpretación del personaje y no simplemente de un virtuosismo y una necesidad de mostrar al cantante por encima de la música y del propio perfil del rol. La belleza de esta música está literalmente en la pureza de la línea, en los silencios, en los matices”, añade. En esta misma línea, Oropesa considera que I Capuleti e i Montecchi contiene fragmentos “de los más hermosos” que Bellini compuso, “especialmente la escena de Romeo ante la tumba de Julieta”. Además, destaca la singular combinación tímbrica de los dos  protagonistas: “Los colores de una mezzo y una soprano son muy especiales y distintos a los timbres que nacen de una combinación de soprano y tenor; con esta solución Bellini crea una fusión de voces singular y hermosa”. El desenlace de la ópera presenta diferencias respecto al drama homónimo de Shakespeare. Oropesa recuerda que “Romeo le ruega a Giulietta que siga viviendo y trate de disfrutar su vida… No quiere que ella muera”, aunque añade que “la tragedia debe permanecer intacta”. Y concluye: “Solo quiero que el público sienta el poder de esta historia tan hermosa y se vaya a casa llorando”. – ÓA


Estrenada en el Teatro La Fenice de Venecia en 1830, I Capuleti e i Montecchi se estrenó en el Liceu en 1854. Desde entonces ha sumado 34 representaciones en el coliseo barcelonés, donde no se veía desde 2016. La ópera de Bellini se podrá disfrutar en el Gran Teatre del Liceu del 30 de octubre al 11 de noviembre en la producción de Allex Aguilera, con Riccardo Frizza en el podio y protagonizada por un doble reparto en el que Lisette Oropesa y Marina Monzó darán voz a Giulietta, y Raffaella Lupinacci y Caterina Piva, a Romeo, también en versión grabada en la plataforma Liceu OPERA+ a partir del 22 del noviembre. – ÓA

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