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ÓA 263 (I): María Bayo. Premio ÓPERA ACTUAL por su trayectoria artística

Hoy inculca su afán de perfección a jóvenes talentos y asesora en el Centre de Perfeccionament del Palau de Les Arts de Valencia

01 / 12 / 2022 - Lourdes MORGADES - Tiempo de lectura: 7 min

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mariabayo-operaactual María Bayo © David RUANO

No ha cesado de buscar la perfección técnica y el rigor desde que cantó su primera ópera hace más de 35 años. Ha abordado múltiples géneros: Lied, oratorio, música sinfónico-coral, ópera y zarzuela. De su amplio repertorio, sus versiones de ópera antigua, barroca y clásica son una referencia. Hoy inculca su afán de perfección a jóvenes talentos y asesora en el Centre de Perfeccionament del Palau de Les Arts de Valencia. Por su larga carrera y su compromiso en la formación de las nuevas generaciones, recibe el Premio ÓPERA ACTUAL 2022 a la trayectoria artística.

Curiosidad y tesón caracterizan a la soprano María Bayo desde que decidió estudiar canto después de no encontrar plaza en el curso de guitarra del Conservatorio de Pamplona. Con tesón se forjó una sólida carrera internacional que la ha llevado a cantar en los principales teatros líricos del mundo colaborando con algunos de los más destacados directores musicales y de escena con los que aprendió a encauzar sus dotes de actriz que la han llevado en los últimos años a protagonizar también montajes teatrales. Su curiosidad innata la ha hecho bucear en un amplio repertorio de más de 80 papeles operísticos que abarcan cuatro siglos, desde el Barroco al siglo XX y a abordar múltiples géneros además de la ópera: zarzuela, Lied, oratorio y música sinfónico-coral. Centrada actualmente en la docencia, es desde el curso pasado asesora del Centre de Perfeccionament del Palau de Les Arts de Valencia y sueña con llegar a dirigir la programación artística de un teatro de ópera o de un festival.

Después de más de 35 años de carrera asegura sentirse “muy satisfecha” con su trayectoria. “Creo que hay pocas carreras tan longevas y tan bien hechas como la mía. He conocido una etapa de la ópera y de la música en las que se hacían muy bien las cosas. He cantado en grandes teatros y auditorios con grandes directores. Ha sido una etapa muy satisfactoria”. 

© Teatro Real / Javier DEL REAL

María Bayo en 'Il barbiere di Siviglia' en el Teatro Real de Madrid

ÓPERA ACTUAL: ¿Recuerda qué sintió cuando cantó su primera ópera representada?

María BAYO: La primera ópera representada que canté fue Gianni Schicchi en la Hochschule für Musik de Detmold, donde amplié mi formación a partir de 1985. Recuerdo de forma muy vívida comprender mientras cantaba el aria en la que Lauretta suplica a su padre que le deje casarse con Rinuccio que eso era lo que quería hacer en mi vida. Hasta entonces había cantado en el conservatorio, en un coro, en conciertos, pero nunca en una representación operística. También canté La corona de Gluck, Don Pasquale y para final de carrera Maria Stuarda. Mientras completaba mi formación en Detmold, empecé a presentarme a concursos, primero al Gayarre, en el que quedé finalista y gané una bolsa de estudios; luego al Francesc Viñas, donde también gané una bolsa de estudios; en el Maria Callas llegué a la final y pude cantar en mi primer teatro grande, el San Carlo de Nápoles, y, por último, en el Belvedere de Viena, donde gané el primer premio en 1988 y once galardones más, lo que me permitió hacer diversos conciertos por Europa y óperas como Lucia di Lammermoor en Suiza, en Sankt Gallen, y Les Pêcheurs de perles en Pisa, que tuve que hacerla en italiano. A partir de ahí fui cantando en teatros más grandes. Mi primera Susanna de Le nozze di Figaro fue en Marsella y luego me invitaron a cantarla en el Teatro de La Bastilla de París. Entre medias, en la primavera de 1990, la canté en el Teatro de La Zarzuela de Madrid sustituyendo a Enediana Lloris, dirigía Antoni Ros Marbà, quien preguntó a Teresa Berganza si conocía a alguna española que pudiera afrontar el papel. Ella me había escuchado en una audición en la que le pedí que me evaluara y me recomendó para cantar en La Zarzuela. Fue el inicio de mi carrera internacional.

“Me gustaría dirigir un teatro de ópera o un festival. En el mundo de la ópera hay pocas mujeres al frente de teatros”

ÓA: Ha cantado más de 80 papeles operísticos que abarcan un amplio repertorio de cuatro siglos, pero siempre ha habido una constante en su carrera, Mozart. ¿Qué significa para usted este compositor?

M. B.: Entendía a Mozart. Tengo una gran afinidad con su obra. Mi profesora en el Conservatorio de Pamplona me hacía cantar Bach, Händel y Mozart. Son tres pilares fundamentales en una carrera. Cantaba tercetos de Così fan tutte y arias de Le nozze di Figaro. El empeño de mi profesora en enseñarme la manera correcta de cantar estilísticamente la música de Mozart me ayudó a entenderlo. Cantando Susanna de Le nozze me sentía feliz, pero no solo por la música, sino también por el lenguaje de Da Ponte, esa maravilla de hacer teatro con ese recitativo tan bien hecho. Me sentía muy identificada con todo eso. La ópera me ha interesado no solo desde el punto de vista vocal, sino también teatral. Lo que te puede aportar esa música para hacer teatro.

© Teatro Real / Javier DEL REAL

María Bayo como Cleopatra de 'Giulio Cesare', en Madrid

ÓA: Ha llegado a cantar dos y tres personajes de una misma ópera de Mozart. ¿Qué le ha aportado ese recorrido por diversos personajes de un mismo título?

M. B.: De Le nozze di Figaro, además de Susanna, he cantado Cherubino y la Condesa. De Così fan tutte, Fiordiligi y Despina. Y de Don Giovanni, Zerlina, Donna Anna y Donna Elvira. Hay una evolución paralela a la de mi voz y eso me ha permitido hacer otros personajes de una misma ópera. En cualquier caso, no veo que vocalmente haya tanta diferencia entre Susanna y la Condesa, por ejemplo. Desde el punto de vista teatral hay una gran distancia, pero no desde el punto de vista vocal, son muy similares en muchas cosas. El mismo Mozart cambia los personajes al final de la ópera para confundir al Conde. En otras obras sí que hay mucha diferencia vocalmente, por ejemplo en Don Giovanni, Donna Anna y Donna Elvira son muy diferentes.

ÓA: ¿Y Cherubino? ¿Qué hace en su repertorio cuando lo cantan habitualmente mezzosopranos?

M. B.: No, no. En eso estamos muy equivocados. En los grandes teatros alemanes a veces la misma cantante hacía Cherubino y Susanna. Ahí está también la ambigüedad de Mozart. ¿Por qué no puede cantar Cherubino una soprano? Yo lo canté, y lo hice muy bien. Y lo sigo cantando en algún concierto. Cherubino no tiene tantas notas graves, la tesitura del personaje es muy central y la gran dificultad está en el pase a los agudos, que para algunas sopranos es difícil y también lo es para las mezzosopranos. Es la ambigüedad de los personajes de Mozart, como también pasa con Zerlina y Despina.

© Gran Teatre del Liceu / Antoni BOFILL

María Bayo interpretando 'La voix humaine'

ÓA: Usted se ha distinguido no solo por ser una buena cantante, sino también por tener dotes de actriz en el escenario, e incluso ha traspasado el mundo de la ópera y ha hecho teatro.

M. B.: Tengo la técnica teatral de la ópera y un gran bagaje con grandes directores de escena. Pero es cierto que la técnica teatral de la ópera no es la misma que la técnica de actuación del teatro. En la ópera tienes muchas limitaciones y esto lo he experimentado en los últimos años con mi participación en producciones teatrales, mucho más en Master class que en Divina Cleopatra. En ópera lo que importa es que vocalmente transmitas esa teatralidad, lo que no significa que tengas que moverte mucho, pero sí que lo interpretes. A mí me ha gustado mucho la teatralidad de los personajes que he cantado. Es más importante hacer vocalmente teatral el personaje que tener que parecerte físicamente al personaje. En ópera cantar no es lo de menos, sino lo primero, y hacer el personaje vocalmente teatral.

ÓA: ¿Se ve capacitada para iniciar una carrera como actriz?

M. B.: Por supuesto, me encantaría hacer teatro. Me gusta mucho la teatralidad fuera de la música. Me encantó hacer Master class. Tengo curiosidad. Cuando la pierda, me quedaré en casa. Para seguir una carrera como actriz necesitaría un agente teatral.

María Bayo en una clase magistral

ÓA: ¿Ha experimentado la función perfecta a lo largo de tu carrera?

M. B.: Sí. No muchas veces, pero sí. En La Calisto hubo una conjunción de elementos que hizo que las representaciones fueran perfectas. La primera vez que canté Pelléas et Mélisande, en La Monnaie de Bruselas, con dirección de escena de Herbert Wernicke, también fue para mí una representación perfecta. Y Giulio Cesare con René Jacobs. No hay muchas ocasiones en las que todo funcione a la perfección. Solo recuerdo estas. Pero lo bueno que tienen las que han salido perfectas es que demuestran que es posible.

ÓA:  ¿Cree haber sacrificado algo importante por su carrera?

M. B.: No. Sacrifiqué ser madre cuando era más joven, pero tengo una hija de 18 años maravillosa y pienso que no he dejado nada por hacer. Pero en esta carrera hay que hacer muchos sacrificios y en el mundo de la ópera, una mujer sacrifica más que el hombre. Necesitas un apoyo extra fuerte para poder tener una familia.

© Gran Teatre del Liceu / Antoni BOFILL

María Bayo junto a Roberto Alagna en 'Carmen' en el Liceu de Barcelona

ÓA:  Ha sido cantante de ópera, profesora de canto, actriz, ¿qué más le queda por hacer?

M. B.: Me gustaría mucho dirigir un teatro de ópera o un festival. Faltan mujeres que hayan hecho carrera como cantantes, y creo que es un valor añadido al cargo. En el mundo de la ópera hay pocas mujeres al frente de teatros. En el Teatro San Carlos de Lisboa está Elisabete Matos y en la Ópera de Montecarlo, Cecilia Bartoli. Sobran dedos de una mano para contarlas…

ÓA: ¿Qué es lo que más le ha gustado de ser cantante de ópera?

M. B.: Interpretar música, hacer esos personajes que cuando empezaba a estudiar pensaba que no podría hacerlos porque la partitura era muy complicada. Llegar a esas metas. Siempre he sido muy curiosa y he perseverado en hacer las cosas bien. Como esta es una profesión vocacional, ahora que me dedico principalmente a dar clases, también me lo paso bien, aunque sea muy cansado estar siempre corrigiendo. También hay decepciones, tanto en el mundo de la ópera como en el de la docencia, pero sigues adelante porque amas profundamente la música.– ÓA


 

La voz de la experiencia

La docencia se ha convertido actualmente en el eje central de la carrera de María Bayo, una faceta de su vida que afronta con la misma pasión que la de cantante, porque lo suyo es vocación. Ama la música y disfruta con todo lo que esté relacionado con ella. Como profesora está convencida de que tiene mucho por aportar. “Toda mi trayectoria”, asegura. “Lo que necesitan los jóvenes cantantes es disciplina y curiosidad, a veces pienso que les falta”. Le preocupa las deficiencias que detecta. “Me encuentro demasiado a menudo con jóvenes cantantes con una base técnica poco sólida, que no sé a qué se debe. Quizá cambian demasiado a menudo de profesor”, aventura. Pero se muestra rotunda cuando afirma que “falta disciplina y constancia”, y precisa que hay elementos “que no se pueden asimilar de un día para otro. El canto necesita tiempo, maduración y reflexión. Quizá falta mucho de todo esto. Salen voces estupendas, pero en cinco años ya no sabemos nada de ellas. Creo que no tienen una base técnica sólida para llegar a ciertos teatros grandes, mucho más exigentes, y hay que tener una técnica consolidada para superar la barrera de las orquestas en esos teatros”.

Reconoce la soprano que no es fácil decir “no”. “Si lo que te ofrecen te va a perjudicar vocalmente, cantarlo no te va a servir de nada, es mejor esperar un poco. Sé que es complicado, porque estamos en un mundo en el que la inmediatez cuenta mucho y esa prisa implica que muchas voces se vayan malogrando. Yo muchas veces dije no. Dije no a La Scala de Milán y al Met de Nueva York, porque pensaba que no tenía la suficiente experiencia para cantar lo que me proponían”, recuerda.

Como asesora del Centre de Perfeccionament del Palau de Les Arts de Valencia ayudar a los jóvenes cantantes a no cometer errores que les lleven a malograr su futuro. “Intento transmitirles mi experiencia acumulada durante años porque estoy para ayudar a los jóvenes y no para perjudicarles. Les asesoro, les intento explicar qué es este mundo nuestro de la ópera, que no solo es glamur, que hay otras cosas que no se ven”.  * L. M.

© Teatre Poliorama

María Bayo en el estreno de su último espectáculo en solitario, 'Divina Cleopatra', en marzo en el Teatre Poliorama de Barcelona