Opinión

Una mirada, miles de ojos: Bernadó fotografía Barcelona en el Liceu

El artista y fotógrafo Jordi Bernadó retrata a miles de barceloneses en la sala del Gran Teatre del Liceu en el proyecto Me We

29 / 09 / 2022 - Cecilia DURÁN - Tiempo de lectura: 4 min

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Bernadó Liceu Proyecto 'Me We' de Jordi Bernadó en el Liceu © Jordi Bernadó / Galería Senda
Bernadó Liceu Fotografía de Jordi Bernadó © Jordi Bernadó / Galería Senda

El artista Jordi Bernadó en su proyecto ME WE llevado a cabo en el Gran Teatre del Liceu el pasado mes de junio con la colaboración de la Galería Senda, propuso una celebración única con una protagonista muy especial: Barcelona. El Liceu así abría sus puertas a una colaboración artística de gran impacto, por y para la ciudad, que muestra múltiples caras de la ciudad condal. La joven colaboradora de ÓA Cecilia Durán, hija del galerista, reflexiona en este texto sobre este interesante trabajo artístico.

Fotografiar Barcelona nunca fue difícil —la belleza arquitectónica, los colores mediterráneos y la vitalidad del lugar permiten capturar la ciudad casi involuntariamente. Por la misma razón, fotografiar Barcelona tampoco nunca fue fácil. ¿Cómo puede uno intentar empezar a guardar en un solo marco, una ciudad que no ha dejado de mutar desde que se fundó? El efecto del sol en la lona de las terrazas, las manzanas del Eixample —carcomidas, transformadas y saturadas—, la arena de una playa que invita a poco más que a observar desde la distancia… El paso del tiempo ha permitido convertir Barcelona en un lugar de convergencia entre una infinitud metamórfica de demografías —unidas por el bar, el cielo y las olas del mar (en catalán: bar, cel, ona)— que ha construido poco a poco la ciudad que conocemos todos hoy.

Cada barrio, cada calle y cada esquina forman un mosaico único, que junto con cada persona que lo habita, nos hacen preguntarnos: ¿Qué es Barcelonés? Quizás es todo lo que nace, aterriza o muere aquí, y que ha sido transformado por la ciudad de alguna forma u otra. Barcelona tiene esa capacidad —aquí nada se mantiene igual.

¿Quién es Barcelonés? Para contestar a esta pregunta, el artista catalán Jordi Bernadó (Web del artista) dejó que la ciudad se explicara por sí sola. El 26 de junio, Bernadó invitó a 2.292 personas que acudieron voluntariamente al Gran Teatre del Liceu, la Ópera de Barcelona —un lugar representativo de lo que este lugar fue, es y será— con la intención de resolver esa paradoja.

Con el impulso del director general, Valentí Oviedo, y la llegada del director artístico, Víctor García de Gomar, el Liceu se ha comprometido en apostar por otras disciplinas artísticas, como las artes plásticas (ver presentación de la temporada 2021-22: El Liceu de las artes) —como hizo recientemente con la exposición de fotografías de William Kentridge o con la instalación de Chiharu Shiota. Así pues, con el apoyo del Liceu, el fotógrafo Jordi Bernadó se convirtió en uno de los artists in residence de la temporada 2021-22.

© Jordi Bernadó / Galería Senda

Jordi Bernadó en el escenario del Liceu realizando la fotografía del proyecto 'Me We'

En una colaboración artística entre el fotógrafo y los ciudadanos, el Teatro de la Ópera de Barcelona fue testigo de un encuentro en el que los roles convencionales del coliseo se intercambiaron. Esta vez, miles de personas protagonizaron un acto en el que el público era una sola persona que, a través de su lente, les devolvía la mirada. Cada butaca guardaba una historia digna de ser contada —o mejor dicho, capturada— y que conseguía completar la narrativa de ese ¿Quién es Barcelona? Al levantarse el telón apareció un conjunto de espejos que ocupaban todo el diámetro del escenario. Bernadó y el equipo del Liceu habían optado por poner una segunda cortina, no para aumentar la anticipación, sino para que aquellas personas que se habían dispuesto a contestar a esa pregunta pudieran tener la primicia. Unos minutos después, detrás del espejo, aparecía Jordi Bernadó subido a una grúa quien, a través de los altavoces del teatro, preparaba a los asistentes para el gran momento. 3, 2, 2 ½, 1, 1 ¾… Click.

Cuatro disparos fueron suficientes para que Bernadó encontrase la representación perfecta. El acto fue breve —no hubo segundos actos, ni encores— pero duró lo suficiente como para convertirse en memorable. Tras la fotografía, los participantes tuvieron la sorpresa de escuchar a miembros del Coro de Cámara del Palau de la Música Catalana quienes, dirigido por Xavier Puig, surgieron de entre el público e interpretaron Le Cri des Bergers de Bernat Vivancos y Lux Aurumque del compositor estadounidense Eric Whitacre.

El Liceu fue testigo de la belleza de la confluencia entre las artes, todas ellas representativas de lo que Barcelona ha sido siempre. Y es que Barcelona somos tú y yo, nosotros y los millones de personas que se entrelazan en una red enriquecida por su diversidad. Bernadó tituló este acto como ME WE, en referencia a aquello que nos une. Se decanta por un espacio y no por un símbolo de suma, porque siempre nos quedarán nuestras diferencias. Aquellas que nos identifican como únicos y que hacen que cada componente de lo que nos une —Barcelona— sean las baldosas de una ciudad que, los que tenemos el placer de poblar, vivimos con orgullo. Porque a algo auténtico se le puede quitar brillo, pero jamás dejará de ser lo que es. Ciudad condal, cosmopolita, culta, pionera, emprendedora, vital.- ÓA