Opinión

Teatre Principal de Palma: un nuevo curso

Comienza la temporada lírica del coliseo mallorquín

01 / 03 / 2020 - Josep R. CERDÀ - Tiempo de lectura: 3 min

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El director del Teatre Principal de Palma, Josep Cerdà © Teatre Principal

A la mayoría de los que amamos la ópera, la etiqueta de género elitista suele gustarnos más bien poco. Porque pensamos que, si la lírica es capaz de hacernos sentir emociones absolutamente intemporales e intensas, no es justo que eso tenga que estar reservado a unos pocos. Con ese convencimiento asumí en agosto de 2019 (junto con Marta Ferré como compañera de equipo) la dirección del Teatre Principal de Palma, y desde esa perspectiva, nos marcamos el objetivo de conseguir que nuestra programación sea lo más inclusiva posible. Durante esta primera temporada, ejecutaremos de la mejor manera posible la programación diseñada anteriormente, porque nos sentimos plenamente identificados con un repertorio tan popular y exigente como el que hemos heredado: Carmen, Lucia di Lammermoor y La flauta mágica. Se trata de títulos que nos permitirán llegar a un público entendido pero también a nuevos espectadores.

"Podemos aspirar a llegar a un público joven e inquieto al que queremos introducir en una tradición operística que llega a su 34ª temporada"

Desde el primer momento, vamos a intentar cambiar la visión excluyente o minoritaria que algunos todavía pueden tener del género. Todo ciudadano que no haya presenciado una representación lírica debe ser nuestro objetivo. Y para ello es esencial un departamento educativo activo e imaginativo. Un ejemplo: la presentación de la temporada el pasado mes de enero se convirtió en una fiesta (Loopera fue el título elegido) en la que los solistas y nuestros coros convivieron con la música electrónica creada especialmente para homenajear a los títulos de la temporada. El resultado fue impactante, y nos demostró que podemos aspirar a llegar a un público joven e inquieto al que queremos introducir en una tradición operística que llega a su 34ª temporada.

A partir de aquí, las líneas que queremos trazar durante los siguientes años pasan, en primer lugar, por la colaboración con otros teatros en forma de coproducciones e intercambios, ya que creemos que es la mejor manera de rentabilizar los –siempre mejorables– recursos económicos de que disponemos. Además, queremos mezclar en la programación títulos más conocidos con recuperaciones de partituras importantes pero ocultas de nuestro patrimonio musical o piezas contemporáneas menos habituales. La ampliación de las actividades paralelas a la temporada (recitales, producciones didácticas y de pequeño formato) es otro de nuestros objetivos.
Todo ello siempre intentando que el nivel interpretativo, vocal y musical, sea el más elevado posible, mezclando figuras consagradas de la lírica y la dirección musical con jóvenes promesas locales a las que el Teatre Principal quiere servir de trampolín en su carrera. En definitiva, queremos ser muy conscientes y responsables de la función de servicio público que debe ejercer un teatro como el nuestro. El tiempo dirá si lo conseguiremos. Lo que podemos asegurar es que pondremos todo nuestro empeño en ello. * Josep R. CERDÀ, ­director del Teatre Principal