Opinión

Nuevos objetivos sevillanos

El Teatro de La Maestranza ante una nueva etapa

01 / 10 / 2019 - Javier MENÉNDEZ - Tiempo de lectura: 3 min

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Como cualquier otro teatro de ópera del siglo XXI, el Teatro de La Maestranza, a punto de cumplir 30 años de trayectoria, se enfrenta al desafío de mantener y estimular el interés por un género con más de cuatro siglos de tradición. Hacerse esa pregunta en un despacho alzado sobre el callejero por el que deambularon Carmen, Fígaro, Don Giovanni y otros personajes míticos del género, inyecta tanta energía como vértigo.

"Tenemos un teatro técnicamente excelente y un equipo de profesionales entusiasta y experto. Y lo más difícil: una audiencia fiel"

Quizá por estar presente en más de 100 libretos de ópera, Sevilla enseña rápidamente que la ópera está viva. Pero también que, ajena a las novedades, demandas e inquietudes de un público entregado al nuevo ocio digital, no podrá sobrevivir encapsulada en unos teatros convertidos en rancios mausoleos de cultura. Debemos mirar al futuro con ambición y audacia, convencidos de la capacidad del arte para enriquecer, dignificar y hacer evolucionar a la sociedad.
Tenemos un teatro técnicamente excelente y un equipo de profesionales entusiasta y experto. Y lo más difícil: una audiencia fiel. Pero ser referente cultural a nivel local, nacional e internacional pasa por la ampliación y diversificación del público, incrementando su ámbito de influencia. Ese es uno de nuestros objetivos estratégicos, potenciando el atractivo turístico de una de las ciudades más fascinantes y con más trayectoria histórica del planeta.

Necesitamos rearmar nuestra oferta optimizando recursos y asegurando y apuntalando la conexión de la ciudad y su comunidad con el discurso artístico del Teatro. La revisión de nuestro patrimonio histórico, la recuperación de títulos de algunos de los más grandes creadores que en Sevilla encontraron su fuente de inspiración, el apoyo a la creación actual, sin olvidar las grandes obras de la historia de la lírica, marcarán nuestras líneas de programación. Y siempre profundizando en el concepto de espectáculo total, confiando a aquellos directores de escena que están reflexionando e indagando en el más profundo significado de cada obra, su recreación, en montajes que convenzan al público de que ver y oír Agrippina de Händel con la emoción que solo proporciona una función en vivo, puede ser una experiencia radicalmente contemporánea.
Esa será la apuesta del Maestranza: ofrecer una experiencia artística actual, con riesgo y sin complejos, atendiendo a altos estándares de calidad, arropada y difundida a través de las nuevas tecnologías, envuelta en un proyecto cultural que no olvidará la formación de profesionales, artistas y nuevos públicos y el impacto social de la cultura con el nivel de compromiso que debe mostrar un teatro público moderno. * Javier MENÉNDEZ,  ­director artístico del Teatro de La Maestranza