Opinión

La ópera en el mundo ÓA 238: en la nueva realidad

El arranque de un curso lírico marcado por la pandemia

01 / 09 / 2020 - Fernando SANS RIVIÈRE - Tiempo de lectura: 2 min

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La producción de 'La Bohème' de Franco Zeffirelli será la primera ópera escenificada en La Scala después de la reapertura del teatro © The Metropolitan Opera House / Ken HOWARD

Muchos de los coliseos líricos europeos se aprestan a levantar el telón adecuándose a la situación sanitaria que vive cada país. En América, en cambio, no habrá ópera hasta finales de año o, incluso, hasta Semana Santa. Y si en el continente europeo, durante el verano, se optó por mantener algunos festivales con programaciones reducidas, la lírica, tanto en recitales, galas y ópera en concierto, comenzó a programarse en diferentes ciudades a medida que las autoridades sanitarias posibilitaban la actividad artística.

En Londres, la Royal Opera continúa cerrada hasta nuevo aviso. Se abrirá el 4 de septiembre pero solo para ofrecer un concierto online al precio de 16 libras. En París, la Opéra continúa cerrada hasta finales de año, aprovechando para hacer mejoras. En Milán, tal y como informamos en este enlace, La Scala anuncia que comienza la actividad el día 4 con la Messa da Requiem de Verdi, con Riccardo Chailly a la batuta, en la catedral de Milán y en memoria de las víctimas de la pandemia, repitiéndose el 7 de septiembre en Bérgamo y dos días más tarde en Brescia. En cuanto a ópera, el primer título llegará a La Scala con una versión de concierto de La Traviata (15_09), con Marina Rebeka, Atalla Ayan y Leo Nucci como solistas, bajo la batuta de Zubin Mehta, seguida de cinco representaciones de Aida a partir del 6 de octubre, con la voz de la madrileña Saioa Hernández en el rol protagonista. La primera producción escénica que subirá al escenario milanés será el montaje de Franco Zeffirelli de La Bohème que podrá verse en seis funciones a partir del 4 de noviembre; Marina Rebeka, Frederica Guida, George Petean, Simone Piazzola y Giulio Mastrototaro conforman el elenco que dirigirá Paolo Carignani.

En Berlín, la Staatsoper Unter den Linden celebra los 450 años de su orquesta residente, la Staatskapelle, con varios conciertos y un festival. La primera ópera programada es Ariadne auf Naxos, que podrá verse a partir del 13 de septiembre en un montaje de Hans Neuenfels con Thomas Guggeis en el podio.

En Viena, la Staatsoper arranca con conciertos y ballet, aunque la ópera escenificada no tarda en llegar: el día 8 se espera la Tragödie de Strauss Elektra, con dirección musical de Franz Welser-Möst y escénica de Harry Kupfer interpretada por Ricarda Merbeth, Camilla Nylund, Doris Soffel, Jörg Schneider y Derek Welton. Al día siguiente, Plácido Domingo será el protagonista de Simon Boccanegra y, ya con el coliseo en plena velocidad de crucero, el día 20 otro español sube al escenario vienés, Carlos Álvarez en L’elisir d’amore, antes del Don Carlos en francés que Jonas Kaufmann protagoniza a final de mes.

En Estados Unidos el Met de Nueva York reiniciará la actividad con una New Year’s Eve Gala el 31 de diciembre, pero no habrá ópera escenificada hasta entrado 2021, al igual que en Chicago y San Francisco. En otras ciudades se retrasa incluso hasta abril, como en Dallas y Houston. Una incertidumbre que mantiene a toda una industria congelada hasta nuevo aviso.

En una Latinoamérica paralizada mientras se cruzaba el pico de la pandemia, la Ópera Nacional de Chile presentaba a finales de julio su temporada 2021, conformada por Lucia di Lammermoor, Carmen, La Flauta Mágica, Evgeni Oneguin, Madama Butterfly, La Traviata y Andrea Chénier. Los siete títulos se proponen en forma de concierto como garantía de seguridad sanitaria, siempre con reducción de aforo.– ÓA