Una 'Traviata' para Canarias

ACO recupera de su curso pasado este título que cuenta con Jessica Pratt, Celso Albelo y Ludivoc Tézier como protagonistas, en un montaje de Alfonso Romero

15 / 10 / 2020 - Pablo GALLEGO - Tiempo de lectura: 3 min

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Imagen conceptual de la propuesta escénica de esta 'Traviata' que firma Alfonso Romero © Alfonso ROMERO
Pratt, junto a Celso Albelo, en un montaje de 'Lucia di Lammermoor' en la Ópera de Oviedo © Ópera de Oviedo / Iván MARTÍNEZ

Temporada ACO Alfredo Kraus
Verdi  LA TRAVIATA
20, 22, 24_10 (Auditorio Alfredo Kraus)

Violetta: Jessica Pratt. Alfredo: Celso Albelo. Germont: Ludovic Tézier. Flora: Rosa Delia Martin. Gastón: Gabriel Álvarez. Barón: Fernando Campero. Annina: Nora Carrasco. Dr. Grenvil: Elu Arroyo. Marques d’Obigny: Pedro Hernández. Giuseppe: Iván Figueira. O. Filarmónica de Gran Canaria. Coro de la Ópera de Las Palmas (Dirección: Olga Santana). Dirección: Rafael Sánchez-Araña. Dirección de escena: Alfonso Romero Mora.

La Temporada de Ópera Alfredo Kraus de Las Palmas de Gran Canaria tendría que haber terminado en junio, pero de los cinco títulos previstos solo dos pudieron llevarse a escena: Falstaff, en febrero, y L’elisir d’amore, pocos antes del estado de alarma. Ahora los Amigos Canarios de la Ópera (ACO) se trasladan al Auditorio Alfredo Kraus con La Traviata, espectáculo que, con las entradas casi agotadas, se esperaba en junio pasado en el escenario del Pérez Galdós, sede tradicional de la temporada grancanaria. Todo un brindis, como el dúo con coro más famoso de esta obra maestra de Verdi, por la cultura segura en tiempos de pandemia.

Con un gran esfuerzo y un compromiso encomiable, la temporada de ACO, la número 53ª, se pone de nuevo en pie. Por el camino ha quedado, aplazado sin fecha concreta, el estreno de su nueva producción de Aida, un evento lírico de primer nivel con el esperadísimo debut de la mezzosoprano Elina Garanca en el papel de Amneris. Las funciones de La Bohème, el título restante de los originalmente previstos, xse ha confirmado para los días 26, 28 y 30 de noviembre, también en el Auditorio. Los trámites relacionados con las medidas sanitarias de prevención y la necesaria aprobación previa de los aforos en espacios culturales marcan el calendario.

Para esta Traviata, ACO ha podido mantener el reparto que encabezan la soprano australiana de origen inglés Jessica Pratt como Violetta y el tenor tinerfeño Celso Albelo en el papel de Alfredo, a quienes se une un fichaje también de lujo: el barítono francés Ludovic Tézier como Germont père. Rafael Sánchez-Araña estará al frente de la Filarmónica de Gran Canaria y del coro de la Ópera de Las Palmas, que dirige Olga Santana. La producción la firma Alfonso Romero, creada especialmente para el espacio escénico del Auditorio y que mantiene la distancia social entre los intérpretes que exigen las medidas de seguridad sanitarias.

«Subirnos a un escenario en este momento es un regalo y hemos de ser muy responsables», afirma la intérprete de Violetta a ÓA, «se lo debemos a todos los compañeros que no tienen la misma suerte». «Y no creo que la opera pueda existir sin funciones en directo con público», continua Pratt; «nos conecta, y su capacidad para expresar y procesar emociones es esencial en un momento como el que vivimos».

La Traviata empieza con una fiesta, y para Celso Albelo eso significará, precisamente, volver a pisar un escenario. «Estaremos cargados de una emoción especial, porque ninguno nos esperábamos este varapalo», señala a ÓA, «y las medidas para gestionar esta nueva normalidad en la escena lo condicionan todo». A la hora del montaje de este título verdiano, la parte actoral de todo cantante de ópera «tendrá que agudizarse», opina el tenor, «para hacer la trama creíble a pesar de la distancia, y convertirla en sentimientos respecto al resto de personajes».

«De momento tenemos que convivir con el virus sí o sí, y eso evidentemente implica cumplir unas normas, pero no sé por qué al sector de la industria cultural se nos castiga especialmente», se pregunta, añadiendo una llamada a la reflexión: «Que la cultura vaya bien es el reflejo de una sociedad sana, que avanza. Pero cuando la cultura empieza a peligrar, lo hace toda la sociedad. Quizá en el día a día no teníamos tiempo para pensar en ello, pero este parón ha servido para que los cantantes líricos nos demos realmente cuenta de la situación precaria en la que estamos».

A la espera del ansiado encuentro con el público en el Auditorio Alfredo Kraus, junto a Pratt y el resto del reparto, Albelo envía un mensaje a los aficionados de la lírica: «Que sean valientes y vengan al teatro, porque las condiciones que se encontrarán son las mejores posibles y se sentirán siempre seguros».– ÓA