Una polémica por la distancia de seguridad en el Teatro Real suspende una función del 'Ballo'

Las protestas de un sector del público obligaron a suspender la función del domingo, mientras que el coliseo niega las acusaciones

21 / 09 / 2020 - ÓPERA ACTUAL - Tiempo de lectura: 3 min

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Imagen del público en la primera función de 'Un ballo in maschera', para espectadores jóvenes © Teatro Real / Javier DEL REAL

Las quejas llegaron sobre todo desde los pisos superiores, donde se quejaban de la falta de distancia entre localidades. El Teatro, que ya tiene una amplia experiencia en ocupar la sala con el aforo reducido (en julio ofreció 29 funciones de La Traviata), aseguró que en este caso el aforo ocupado era de 905 localidades, un 51,5 por cien del total.

Noche de escándalo en la función del domingo 20 de septiembre en la nueva temporada del Teatro Real, que terminó con la suspensión de la representación de Un ballo in maschera ante la imposibilidad de contener los gritos y abucheos de una parte de los espectadores. La reivindicación venía de las localidades más baratas, que se quejaban del incumplimiento de las medidas sanitarias que obligan a dejar una o dos butacas libres entre espectadores, como sí sucedía en el patio de butacas y en los palcos. Los afectados mostraron su malestar con gritos de “¡Fuera!” y “¡Suspensión!” tal y como recogen algunos testimonios en redes sociales.

Ante el escándalo, el Teatro Real trató de calmar los ánimos por megafonía, ofreciendo la posibilidad de recolocar a los perjudicados o devolver el importe de las entradas. 50 minutos más tarde, el director musical del espectáculo, Nicola Luisotti, intentó comenzar con la obertura –hasta en dos ocasiones– pero fue imposible iniciar la representación ya que las quejas seguían.

Finalmente, el coliseo madrileño optó por suspender la función y emitió un comunicado en que aclara que el teatro cumplía con todas las medidas vigentes en este momento. Para la función, había 905 localidades ocupadas (el 51,5 por cien) y se reubicó a parte de los espectadores que protestaban, pero el boicot de «un grupo muy minoritario»,  según recoge el texto del Real, siguió y la función tuvo que suspenderse, por lo que «la dirección abrirá una investigación y tomará las medidas sanitarias para que las sucesivas funciones se desarrollen con normalidad». En un nuevo comunicado emitido después de una rueda de prensa convocada de urgencia hoy lunes 21 al mediodía, el teatro explica que posiblemente los espectadores se han sentido maltratados debido a los cambios en el protocolo de sanidad en relación con las funciones de La Traviata: «se ha eliminado el precintado de las sillas y la obligatoriedad de dejar dos butacas vacías al lado de otras dos ocupadas, ya que ha variado también la normativa sanitaria de la Comunidad de Madrid» explica la nota informativa. «Así, el público que ha comprado sus entradas ha podido elegir libremente sus localidades en la sala, sin límite por zonas, estando contemplada por el teatro, dentro de la normativa sanitaria vigente, la posibilidad de que los espectadores se sentaran en butacas consecutivas –tal como pasa en los transportes públicos- protegidos por su mascarilla y en una sala en que están en silencio escuchando la ópera.», continúa.

Diversos artistas líricos expresaron en redes sociales su apoyo al teatro, como Saioa Hernández –protagonista del montaje–, remarcando las dificultades y la valentía que supone abrir un teatro en tiempos de pandemia. .– ÓA

© Teatro Real / Javier DEL REAL

Ignacio García-Belenguer (director general del Teatro Real), Gregorio Marañón (Presidente del Teatro Real), Joan Matabosch (director artístico) y Nicola Luisotti (primer director musical del Teatro Real), en la rueda de prensa de hoy