Los tres colores de Tosca en el Teatro Real

Después de vestir a Violetta Valéry, la protagonista de 'La Traviata', Ulises Mérida se atreve con Floria Tosca

06 / 07 / 2021 - Gema PAJARES - Tiempo de lectura: 2 min

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Tosca Real Radvanovsky / operaactual.com Tosca en el primer acto, vestida por Ulises Mérida © Teatro Real / Javier DEL REAL
Tosca Real Radvanovsky / operaactual.com Tosca en el segundo acto, vestida por Ulises Mérida © Teatro Real / Javier DEL REAL

El diseñador español Ulises Mérida viste a la protagonista de la ópera de Puccini, encarnada por las voces de tres grandes divas, con otros tantos diseños en azul, rojo y negro. El Teatro Real de Madrid, a la moda.

A Violetta Valéry ya le sacó los colores Ulises Mérida. Fue hace dos años en el Festival Castell de Peralada. Una heroína antológica la de Verdi  para la que trabajó con Paco Azorín en la escena. Lo mismo que sucede con esta Tosca del Teatro Real, que no ha podido levantar mejor el telón, pues en la función de estreno la soprano Sondra Radvanovsky bisó su «Vissi d’arte», una de las arias cumbre de la ópera y de todo el género. Esta Floria, actriz y cantante, celosa hasta el extremo, caprichosa, sufriente y enamorada al cabo del pintor Mario Cavaradossi, luce dos diseños diferentes y varios complementos que enriquecen y cambian estas propuestas según la escena.

"Mérida quería que escena y ropa se dieran la mano. Que la tensión también fuera acompasada por los trajes que viste la protagonista"

Mérida quería que escena y ropa se dieran la mano. Que la tensión también fuera acompasada por los trajes que viste la protagonista. En el primer acto arranca con un vestido de gasa y una capa de paño de lana con detalles en azabache en cuello y puños. La gasa para dar la mayor movilidad posible al vestido y subraya a la perfección el estado anímico de Tosca: es una mujer viva que ama y es amada. El color subraya su estado de felicidad. Su icónica camisa blanca Bettina subyace en este diseño, caracterizado por su cuello y que ha convertido en sello de la casa, como le gusta subrayar al artista.

Morir en negro

De ese primer acto que se tuerce al final se pasa a un segundo en el que el armario ya varía: el rojo pasión, que la hay, y mucha en este cuadro, compone un vestido armonioso que lleva una inmensa flor en uno de sus laterales. Elegante, ligero y que permite movilidad al personaje. Un chal de color anaranjado rematado en plumas que la actriz deja descansar en un sillón mientras se enfrenta al vil Scarpia. El traje con el que Radvanovsky cantó el ya histórico bis, el segundo de una soprano en el Teatro Real y el primero en un estreno. Mérida va marcando la temperatura: el termómetro asciende para acabar en el tercer acto, tragedia mediante, en el negro azabache de la capa que viste la protagonista sobre el vestido rojo, despojado de las flores que lo decoraban. Tosca lo va a perder todo. Incluso su vida. El negro subraya ese momento con una capa de gasa de seda negra con detalles de satén en puños y una lazada que sirve de cierre.

Las tres intérpretes que darán vida a Floria Tosca en el Real durante todo este mes son Sondra Radvanovsky, Maria Agresta y Anna Netrebko, un triángulo de divas para el que el diseñador ha compuesto un vestuario tan sencillo como único en el que la tensión se mide por el color. Todos los ojos estarán fijados en Netrebko, aún pendiente de aterrizar en Madrid. Mérida debe realizar con ella las pruebas de vestuario.– ÓA