La Ópera de Oviedo retrasa dos semanas 'Madama Butterfly' para evitar su cancelación

Las funciones se celebrarían entre el 20 y el 30 de noviembre si el Gobierno del Principado no prorroga las restricciones que entran hoy en vigor para frenar la transmisión del coronavirus

03 / 11 / 2020 - Pablo GALLEGO - Tiempo de lectura: 3 min

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Butterfly Ermonela Jaho como protagonista de 'Madama Butterfly' en Peralada © Festival Castell de Peralada / Toti SOLER

La Ópera de Oviedo se resiste a dar por perdidas las funciones de Madama Butterfly, tercer título de la temporada lírica asturiana y cuyo estreno estaba programado para el próximo lunes 9 de noviembre. Ante las restricciones aprobadas por el Gobierno del Principado para tratar de frenar la transmisión comunitaria del coronavirus –que incluyen el cierre, durante quince días, de toda la actividad no considerada esencial, así como la «suspensión temporal de la celebración, con carácter presencial, de espectáculos públicos»–, la entidad ha decidido retrasar las funciones a los días 20, 21, 23, 25, 28 y 30 de noviembre.

Esta solución propuesta por la Ópera de Oviedo para salvar las funciones de Madama Butterfly, avanzada por un SMS a los socios a media mañana y confirmada a última hora de la tarde, depende de que el Gobierno asturiano no prorrogue las nuevas limitaciones que estarán en vigor al menos hasta la madrugada del 18 al 19 de noviembre. Poco más de 24 horas antes de la nueva fecha de estreno. En un comunicado, la Ópera de Oviedo apunta que seguirá «la evolución de estas medidas para adoptar otros cambios si fuera necesario», y agradece el «apoyo unánime de todos los artistas, los técnicos, el personal del teatro y la orquesta para reubicar las funciones». Tras más de dos semanas de ensayos, el reparto que encabezan Ainhoa Arteta y Jorge de León, con el maestro Óliver Díaz al frente de la Orquesta Sinfónica del Principado (OSPA) y la dirección escénica de Joan Anton Rechi, tiene ahora una segunda oportunidad para presentar ante el público esta Butterfly, ambientada en la Nagasaki de la Segunda Guerra Mundial, y sobreponerse a la bomba caída sobre el Teatro Campoamor.

"La jornada de hoy en la Ópera de Oviedo, la primera de ensayos con orquesta, la ópera se ha grabado de principio a fin con el objetivo de justificar el trabajo desarrollado de cara a la solicitud de hipotéticas ayudas"

Entre la tristeza y la incertidumbre ante una más que posible cancelación del espectáculo, la compañía siguió adelante con el trabajo, y aún celebró en la tarde de ayer lunes el antepiano que marcaba la hoja de ensayos. Momentos antes, el director artístico, Celestino Varela, les reunió en el patio de butacas para informarles de la delicada situación por la que atravesaba la entidad en el contexto de la pandemia.

En la jornada de hoy, la primera de ensayos con la orquesta en el foso, la ópera se ha grabado de principio a fin, con el objetivo de dejar registro del trabajo desarrollado hasta la fecha de cara a la solicitud, llegado el caso de una cancelación inevitable, de hipotéticas ayudas, según explicó la soprano Ainhoa Arteta en un vídeo difundido a través de sus redes sociales la noche del lunes.

La Ópera de Oviedo, como otros agentes culturales de la capital asturiana, ha escudriñado la resolución del Gobierno autonómico para encontrar en ella una forma de seguir adelante. Con ello quieren «enviar el mensaje de que la cultura sigue, que es segura, que está viva y que se adapta, no sin esfuerzo y grandes sacrificios, a las condiciones que nos impone esta situación».

Desde el inicio de la desescalada, en el momento en que pudo recuperarse la actividad teatral y de conciertos, y hasta hoy, la cultura en Asturias puede presumir de un historial con cero contagios. Incluso el propio presidente del gobierno del Principado, Adrián Barbón (PSOE), lo reconoció en una comparecencia a mediados de octubre, en la que afirmaba que este importante sector no sufría entonces nuevos ajustes porque ninguno de los brotes activos estaba asociado con ella.

Tras el esfuerzo titánico de organización y puesta en marcha de medidas de prevención y seguridad para abrir la temporada el pasado septiembre, la Ópera de Oviedo busca sortear otro obstáculo más para que la tragedia japonesa de Puccini pueda levantar el telón. Todo frente a las restricciones extremas que quienes gobiernan aplican a la actividad económica que consideran «no esencial», situación que comienza a repetirse en diferentes ciudades tanto de España como del resto del continente.– ÓA