'La mujer tigre' y la tonadilla actual

El Teatro de La Maestranza propone este mes el estreno absoluto de una ópera de cámara de Manuel Busto en la que hila el flamenco con la voz de la soprano Natalia Labourdette

09 / 03 / 2022 - Ismael G. CABRAL - Tiempo de lectura: 3 min

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lamujertigre-operaactual-maestranza Imagen promocional de esta nueva creación que se estrena en Sevilla © Teatro de La Maestranza

Sevilla

Teatro de La Maestranza
Manuel Busto: LA MUJER TIGRE
Estreno Absoluto
12, 13_03 (Teatro Lope de Vega)

Soprano: Natalia Labourdette. Cantaora: Reyes Carrasco. Bailaora: Paula Comitre. Voz actoral: Julio León Rocha. Trío Arbós. Proyecto Lorca. Dirección musical: Manuel Busto. Dirección de escena: Fran Pérez Román.

 

El Teatro de La Maestranza propone este mes el estreno absoluto de una ópera de cámara del compositor Manuel Busto en la que hila el flamenco con la voz de la soprano Natalia Labourdette. Se trata de una coproducción con el el Teatro Lope de Vega de Sevilla enmarcado en el Proyecto Lorca. “Ganas de dejarse sorprender” es lo único que el autor le pide al público que se acerque a verla.

Los teatros Maestranza y Lope de Vega de Sevilla siguen explorando una línea de trabajo conjunto para estimular la creación de nuevos títulos, recayendo esta vez el encargo en el compositor y director de orquesta sevillano Manuel Busto (1987), quien lleva meses cosechando éxito con La Bella Otero que tiene en gira el Ballet Nacional de España. La mujer tigre es su primera (gran) inclusión en el terreno de la ópera, obra que verá su estreno el 12 de marzo. “Califico este trabajo como una ópera porque hay una utilización de las técnicas de control y organización aplicados a todos los parámetros sonoros de la partitura-libreto durante la obra” explica el autor a ÓPERA ACTUAL.

"La obra nace en un momento singular en la trayectoria de Busto, en el que busca experimentar con la “capacidad expresiva del flamenco”, habiéndolo hecho ya en la música de cámara, el ballet y la sinfónica"

La inclusión de una bailaora y una cantaora en diálogo con una soprano (Natalia Labourdette, ver entrevista) hacen pensar, lógicamente, en los precedentes en este tipo de diálogos impuestos por Mauricio Sotelo. “Él llega al flamenco desde la profundidad de su estancia en Viena, sin embargo, yo lo hago de una forma más casual, casi obligado a tropezarme con el género por ser curioso de conocimiento y nacer cerca de sus raíces”, indica. En La mujer tigre “el baile flamenco es sonoro, el reto ha sido concebirlo desde un punto de vista compositivo. He utilizado técnicas de la música aleatoria aplicadas a un artista flamenco para no eliminar la frescura y la impronta de su estética”. La obra nace en un momento singular en la trayectoria de Busto, en el que busca experimentar con la “capacidad expresiva del flamenco”, habiéndolo hecho ya en los ámbitos de la música de cámara, el ballet y la sinfónica. La ópera era entonces el siguiente paso lógico.

Para su autor la obra podría definirse como ópera de cámara o tonadilla escénica contemporánea: “Hay una gran cantidad de paralelismos entre la tonadilla del siglo XVIII y la propuesta lírica que planteo”, empresa que aborda acompañado de Julio León Rocha como libretista y Fran Pérez Román como director de escena. A la espera de conocer los resultados, Busto confía en que el acercamiento del público no exija más que las ganas “de dejarse sorprender. Huyo de crear obras que para entenderlas tengas que leer un texto de intenciones, o donde lo relevante sea los nuevos sonidos que crees haber inventado. Lo sustancial es qué transmiten esos sonidos que buscas por que los necesitas para ello”, reflexiona.

Es difícil anticipar a qué suena La mujer tigre porque su autor no quiere desvelar demasiadas pistas. “Puedo decir que me interesa mucho el trabajo operístico de Kaija Saariaho así como como la utilización expresiva de instrumentos que están lejos de la tradición occidental y de sus técnicas que hace Tan Dun”, sugiere al respecto. Sobre la siempre espinosa cuestión de la escritura vocal, Busto se precia de “conocer muy bien qué puede hacer con ella” por sus propios quehaceres como director: “Mi aproximación pasa por tener el mayor número de colores posibles en mi paleta, del Renacimiento al siglo XXI, utilizando los que necesito en función del lienzo del libreto. Y hasta aquí puedo decir para no hacer más spoiler.– ÓA