La inauguración de la temporada de La Scala, en jaque por el coronavirus

El coliseo milanés cancela 'Aida' por dos casos de Covid-19 en la compañía y el Gobierno italiano restringe los aforos a 200 personas ante el aumento de contagios

19 / 10 / 2020 - Lourdes MORGADES - Tiempo de lectura: 5 min

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Teatro alla Scala Interior del Teatro alla Scala de Milán © Teatro alla Scala

La inauguración de la temporada de La Scala de Milán el próximo 7 de diciembre está en jaque ante el aumento de contagios en Italia, que han llevado al Gobierno italiano a restringir el número máximo de espectadores en espacios cerrados a 200 personas. El mismo coliseo milanés ha tenido que cancelar la última función de Aida prevista para hoy con la española Saioa Hernández como protagonista por dos casos de contagio entre los solistas. El teatro solo ha confirmado su programación prevista hasta el próximo domingo.

Desde principios de octubre, el progresivo incremento de contagios en toda Europa ha obligado a los teatros de ópera a adelantar los horarios de las funciones, transformar representaciones de ópera escenificada en versiones en concierto, a cancelar estrenos e inauguraciones de temporada y, en los casos más extremos, a cerrar los teatros, como en la República Checa y Holanda.

La Scala de Milán no sido ajena a la incidencia del coronavirus tras su reapertura después del verano. Por ahora ha confirmado solo la programación correspondiente a esta semana con dos recitales, de Marina Rebeka y Jonas Kaufmann y un concierto de Anna Netrebko, en el que ha de ser su regreso a los escenarios tras superar su contagio por coronavirus. El coliseo milanés canceló el pasado viernes la conferencia de prensa, prevista para ese mismo día, de presentación de la programación de diciembre de 2020 a marzo de 2021, con el anunció de la inauguración de la temporada el 7 de diciembre, día de San Ambrosio, con Lucia di Lammermoor, protagonizada por Lisette Oropesa y Juan Diego Flórez, en una nueva producción firmada por Yannis Kokkos con dirección musical de Riccardo Chailly, montaje que ahora está en jaque por el aumento de contagios y las medidas sanitarias con restricciones de aforo que ha tomado el Gobierno italiano.

El domingo La Scala de Milán se despertó con el positivo que dio el tenor Francesco Meli que cantaba el rol de Radames en la versión en concierto de Aida que el teatro ofrecía desde el 6 de octubre. Hoy se ha confirmado un segundo caso entre el reparto, entre los que se encontraban, la soprano española Saioa Hernández y la mezzosoprano georgiana Anita Rachvelishvili.

© Sony Classica / Gregor HOHENBERG

Jonas Kaufmann

La Scala ha tenido que cancelar la última función de Aida prevista para hoy y la compañía ha sido puesta en cuarentena. Anoche, el teatro anunció la sustitución de Meli por Jonas Kaufmann, quien protagonizará esta noche junto a las sopranos Anita Hartig y Aida Garifullina y el barítono Mattia Olivieri un concierto con arias y coros de óperas Aida, Nabucco y La Bohème dirigido por Fabio Luisi.

La restricciones de aforo en los teatros hasta un máximo de 200 personas tomadas ayer por el consejo de ministros del Gobierno italiano, entre otras medidas para atajar la curva ascendente de contagios, se implementarán próximamente y suponen un  mazazo para La Scala de Milán, que estaba negociando en las últimas semanas poder aumentar el aforo del teatro de 700 personas a 1.200. El coliseo milanés arrastra un déficit de nueve millones de euros generados por el cierre del teatro en marzo pasado y había calculado que eran necesarios 1.200 espectadores por función para evitar que ese déficit aumente.

El aumento progresivo de casos de Covid-19 durante las últimas semanas en toda Europa ha obligado a los gobiernos a tomar medias que están afectando al mundo de la ópera, aunque a diferencia del pasado marzo, actualmente los teatros, en la medida de lo posible, tratan de buscar alternativas para evitar el cierre.

Desde el sábado 17 de octubre, pesa sobre nueve ciudades francesas –París, Grenoble, Lille, Lyon, Marsella, Montpellier, Rouen, Saint-Étienne y Toulouse– el toque de queda entre las 21 y las 6 de la mañana durante cuatro semanas. Los coliseos líricos de estas ciudades han optado por adelantar los horarios de las representaciones para que las funciones terminen como muy tarde a las 20.15 evitando así las cancelaciones.

© Dutch National Opera

Ópera Nacional de Holanda

El Gobierno holandés ha restringido el número de espectadores en espacios cerrados a 30 personas, lo cual ha provocado que la Ópera Nacional de Holanda se haya visto obligada a cancelar su programación desde el 13 de octubre y durante cuatro semanas. En la República Checa el establecimiento el pasado 5 de octubre del estado de emergencia forzó a los teatros de ópera y salas de conciertos a cerrar y cancelar su programación hasta el 3 de noviembre.

Los casos de contagios entre empleados de los teatros o entre las formaciones estables, coros y orquestas, han obligado a más de un coliseo a cerrar sus puertas. La Ópera de Bucarest tuvo que cerrar menos de una semana después volver a abrir su puertas en septiembre por contagios entre su personal, y el último caso ha sido el del Teatro Petruzzelli de Bari, donde diez empleados del coliseo dieron positivo en la prueba de Covid-19 obligando al teatro a cerrar y cancelar parte de las funciones de Falstaff y posponer las representaciones del El gallo de oro de Rimsky-Korsakov previstas entre el 30 de octubre y el 5 de noviembre.

La Bayersiche Staatsoper ha reimpuesto la obligación desde el pasado 13 de octubre de usar mascarilla a todos los espectadores durante las representaciones. Ante la incertidumbre, la mayoría de los teatros en Alemania vende entradas con una anticipación que no supera los dos meses.

© Gran Teatre del Liceu

Presentación de la producción de 'Don Giovanni' en el Liceu

En España las temporadas líricas tratan de sortear las cancelaciones de producciones adaptando y reformulando sus propuestas. El Gran Teatre del Liceu ha recortado los tiempos pausa y ha eliminado algunos fragmentos del Don Giovanni que se estrena el 24 de octubre para ajustarse a los nuevos horarios de cierre dictados por el Gobierno catalán. La Orquesta Sinfónica de Navarra se vio obligada a ofrecer a puerta cerrada y en streaming la función en versión en concierto de Fidelio que inauguraba su temporada a causa de las restricciones de público dictadas por el Gobierno navarro.

Menos suerte han tenido la semiópera El nacimiento del Rey Sol, cuya presentación el 16 de octubre en el Teatro Real tuvo que cancelarse debido a las dificultades de traslado de la compañía francesa que debía presentarlo, dado el aumento de contagios tanto en Francia como en España. También se ha cancelado en el Gran Teatre del Liceu el Don Juan de Gluck que Jordi Savall al frente de Le Concert des Nations debían presentar debido al contagios de diversos miembros del grupo, incluido el propio Savall.– ÓA