La 31ª Schubertíada a Vilabertran arranca con fuerza

La soprano Erika Baikoff triunfa en el Concierto Inaugural mientras Christoph Prégardien, Konstantin Krimmel y Katharina Konradi confirman su idilio con el público de Vilabertran

22 / 08 / 2023 - ÓPERA ACTUAL - Tiempo de lectura: 2 min

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El-Khashem Kammler Anna El-Khashem y Johannes Kammler © David BORRAT/Schubertíada a Vilabertran
Krimmel Konstantin Krimmel y Marcelo Amaral © David BORRAT/Schubertíada a Vilabertran
Erika Baikoff Erika Baikoff © David BORRAT/Schubertíada a Vilabertran

La 31ª edición de la Schubertíada a Vilabertran va acercándose a su ecuador con un balance artístico que solo puede ser calificado de sobresaliente. Tras los conciertos previos celebrados en Vilajuïga y la Catedral de Castelló d’Empúries, la programación en la ya mítica Canónica de Santa María de Vilabertran arrancó con el debut, en el concierto inaugural, de la soprano ruso-americana Erika Baikoff.

Acompañada por un excelente James Baillieu, la cantante sedujo al exigente público de la Schubertíada por la elegancia con la que desgranó Lieder de Schubert, Korngold y Marx en la primera parte, y la pasión e intensidad con las que abordó las romanzas de Rimsky-Korsakov, Tchaikovsky y Rachmaninov en la segunda.

Otro interesante debut en Vilabertran fue el de la soprano Anna El-Khashem y su marido, el barítono Johannes Kammler quienes contaron con el acompañamiento de lujo de Imogen Cooper en una teatral versión del Italianisches Liederbuch de Hugo Wolf. Magníficos ambos vocalmente, El-Khashem demostró porque está en los albores de una importante carrera operística y Kammler que puede ser uno de los liederistas destacados en los próximos años.

"La primera tanda de recitales culminó con el de la soprano Konradi, que supuso el homenaje de la Schubertíada a Victoria de los Ángeles en el centenario de su nacimiento"

Desde hace unos años, la Schubertíada, con la colaboración de la Fundación Banc de Sabadell, impulsa el proyecto Lied the future para jóvenes cantantes. En esta ocasión se presentaron dos dúos tutelados por Christoph Prégardien, ambos de gran nivel. A destacar el potencial de la soprano Katja Maderer, magníficamente acompañada por el pianista Amadeus Wiesensee. No se quedaron atrás el interesante barítono Jonas Müller y la pianista Anna Gebhardt.

Paralelamente a estos debuts, algunos de los cantantes habituales y más queridos por el público de la Schubertíada ofrecieron recitales de altísimo nivel. El veterano Christoph Prégardien exhibió sabiduría en un magnífico Schwanengesang acompañado por Daniel Heide; Konstantin Krimmel cantó por primera vez en Vilabertran el ciclo Songs of Travel, de Vaughan Williams, tras el cual regaló una memorable versión de las Canciones del arpista, de Hugo Wolf con la colaboración de Marcelo Amaral.

Esta primera tanda de recitales culminó con el de la soprano Katharina Konradi, que supuso el homenaje de la Schubertíada a Victoria de los Ángeles en el centenario de su nacimiento. El timbre suntuoso, la emisión perfecta y la línea aristocrático de Konradi constituyeron el mejor tributo a la gran Victoria en un recital que culminó, cómo no, con las Cinco canciones negras, de Xavier Montsalvatge.-ÓA

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