Kaufmann y Álvarez llevan a Otello y a Jago al estudio de grabación

Antonio Pappano dirige en Roma la grabación de la ópera de Verdi para el sello Sony

09 / 07 / 2019 - Pablo MELÉNDEZ-HADDAD - Tiempo de lectura: 3 min

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Jonas Kaufmann en su debut como Otello (Londres, 2017) © The Royal Opera / Catherine ASHMORE
Carlos Álvarez como Jago en el Festival Castell de Perlada (2015) © Festival Castell de Peralada / Alessandro ARCANGELI
Carlos Álvarez, Antonio Pappano y Jonas Kaufmann en una pausa de la grabación de la ópera de Verdi en Roma © Instagram

El tenor alemán Jonas Kaufmann, que en 2017 debutó el papel protagonista de la ópera Otello en Londres, acaba de grabar el título verdiano en Roma junto al incomparable Jago del barítono español Carlos Álvarez y junto a la Desdemona de la soprano italiana Federica Lombardi, todos bajo la dirección musical de Antonio Pappano y contando con el arte de la inigualable orquesta de la Accademia de Santa Cecilia

La buena noticia llega desde Roma. En un momento en el que la industria discográfica había renunciado a grabar óperas en estudio, contentándose solo con registros de funciones en directo, Sony se ha embarcado en una fantástica aventura, la grabación de la ópera Otello de Giuseppe Verdi y contando con unos protagonistas de lujo, Jonas Kaufmann, Carlos Álvarez y Federica Lombardi, con Antonio Pappano en la dirección musical. La obra podría lanzarse al mercado a finales de año o durante el primer semestre de 2020, según fuentes de la discográfica.

Carlos Álvarez está considerado en la actualidad como uno de los grandes barítonos verdianos de su generación, y con el personaje de Jago realiza una auténtica creación. Para el cantante, se trata de un papel muy apetecible, pero, en todo caso, “abocado al desaliento porque no sabe metabolizar su alto grado de insatisfacción humana –la envidia racista y económica–, profesional –mérito no reconocido ante la sociedad que lo discrimina– y religiosa. La proyección de sus complejos en los demás, como venganza, es lo que lo llevará al trágico desenlace”. En noviembre de 2018 Álvarez adelantaba en una entrevista a ÓA que tenía entre manos “un proyecto de grabación de Otello con Jonas Kaufmann. Me atrae mucho el mundo de la grabación porque implica poder ser minucioso, aunque el resultado sea mentira”.

Jonas Kaufmann: "'Otello' es una obra magnífica y su protagonista un personaje tremendo"

Kaufmann, por su parte, tal y como declaraba a ÓPERA ACTUAL poco después de su debut en el rol titular, considera que incorporar al Moro de Venecia a su repertorio es un “paso importante” en su trayectoria. “Finalmente llegó Otello y estoy muy contento con los resultados. La respuesta del público fue maravillosa. Es una obra magnífica y un personaje tremendo.  Otello es similar a Alvaro de La forza del destino; es un forastero que tiene miedo de no ser aceptado por la familia y por el mundo de Desdemona. Y, tal como Leonora, Desdemona se alza contra su padre para mantener su amor por Otello. [El director de escena] Keith Warner [que en Covent Garden lo dirigió en su primera incursión en el personaje] me explicó que en la era isabelina la palabra ‘moro’ se usaba para designar a las personas provenientes de países árabes, indios o negros. En buenas cuentas, ‘moro’ es una forma de decir ‘él no es de nuestra sociedad’. Este es el punto más débil de Otello y es desde donde parte su intriga Jago. También la relación entre Otello y Desdemona tiene origen en un lugar curioso: ‘Tu me amabas por mis desventuras y yo te amaba por tu piedad’. Está lejos de ser normal una relación que comienza desde ahí. Otello está inseguro y no sabe si la relación será afortunada. Eso hace más fácil su caída’”.

También aclara que el personaje lo había perseguido durante años. “Muchos teatros me pidieron mi primer Otello. Desde hace años. Pero necesitaba sentir que ya estaba lo suficientemente maduro como para interpretarlo. Claro, mi tipo de voz puede ser el que se asocia con la parte de Otello, pero hay que tener una enorme cantidad de experiencia para sobrevivir a ello. Hay un millón de errores que puedes cometer, y debes tener cerca a alguien que te vigile; si no, simplemente podrías caer en una trampa. Ese papel lo cumplió cabalmente Antonio Pappano [quien lo dirigió en Londres -aquí el enlace al DVD y Blu-ray editado por Sony- y en la grabación]. El acto más complicado es el segundo, porque es durante el cual va creciendo la rabia; tienes que ir dosificando la intensidad. Yo he querido que mi Otello, poco a poco, vaya haciendo vivir, alimentando, el monstruo que tiene en su interior, que se debe no tanto a sí mismo como a su situación en el mundo. En lo teatral, trato de que la mirada vaya hacia dentro, aun cuando tenga los ojos abiertos”.– ÓA