Julie Fuchs, Susanna de carne y hueso de 'Le nozze' en el Real

Las 13 funciones de 'Le nozze di Figaro' en el Teatro Real contarán con Julie Fuchs como Susanna en el primer reparto, alternándose con la española Elena Sancho Pereg

15 / 04 / 2022 - Gema PAJARES - Tiempo de lectura: 4 min

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lenozzedifigaro-operaactual-real Un momento de 'Le nozze di Figaro' en el montaje de Claus Guth que se verá en Madrid. © Canadian Opera Company / Gary Beechey

Madrid

Teatro Real
Mozart: LE NOZZE DI FIGARO
22, 24, 26, 27, 28, 29, 30_04; 02, 05, 07, 10, 11, 12_05

El conde de Almaviva: André Schuen / Joan Martín-Royo. La condesa de Almaviva: María José Moreno / Miren Urbieta-Vega. Susanna: Julie Fuchs / Elena Sancho Pereg. Fígaro: Vito Priante / Thomas Oliemans. Cherubino: Rachel Wilson / Maite Beaumont. Marcellina: Monica Bacelli /Gemma Coma-Alabert. Bartolo: Fernando Radó / Daniel Giulianini. Basilio: Christopher Mortagne. Don Curzio: Moisés Marín. Barbarina: Alexandra Flood. Antonio: Leonardo Galeazzi. Orquesta Titular del Teatro Real (O. S. de Madrid). Coro del Teatro Real (Coro Intermezzo. Dir.: Andrés Máspero). Dirección musical: Ivor Bolton. Dirección de escena: Claus Guth.

 

Las 13 funciones de Le nozze di Figaro en el Teatro Real contarán con Julie Fuchs como Susanna en el primer reparto, alternándose con la española Elena Sancho Pereg. La soprano francesa, tras su reciente éxito como Melisánde en el Liceu, destaca no solo por su brillante trayectoria artística, sino también por ser madre y soprano influencer, empeñada en borrar clichés y manidos estereotipos en la ópera. Hasta Arvo Pärt se rindió a los colores de su voz. La dirigirá en este regreso mozartiano al escenario del Real Ivor Bolton, en un montaje de Claus Guth que reemplaza al previamente anunciado de Lotte de Beer.

 

El Festival de Aix-en- Provence le dio el pasado verano muchos y muy buenos titulares. A ella y a la Susanna mozartiana. Después de interpretar en febrero en Barcelona Pelléas et Melisánde, Julie Fuchs regresa al Teatro Real para ser la doncella de la condesa de Almaviva en Le nozze di Figaro. La soprano nació y se formó en Avignon. Estudió violín y después su prodigiosa voz se encargó del resto. Se mueve con inusitada soltura en las redes sociales y en cada ciudad que canta sortea entradas entre quienes jamás han pisado un teatro de ópera. Atentos sus incondicionales en Madrid, que habrá sorpresas. Confiesa debilidad por Mozart y Händel y aborda el bel canto como si fuera un traje a medida. En 2018, embarazada de siete meses largos, la Staatsoper de Hamburgo decidió retirarla del papel de Pamina en La flauta mágica precisamente por estar encinta, y ella llegó hasta el final. Meses después y bajo la dirección de Calixto Bieito presumió con orgullo de su vientre como Poppea. La imagen dio la vuelta al mundo lírico.

ÓPERA ACTUAL: ¿Cómo ha moldeado a Susanna?

Julie FUCHS: Es el papel que más y durante más tiempo he cantado. Al final de una producción siempre tengo la impresión de haberme hecho amiga de mi personaje y Susanna se ha convertido en cómplice, incluso más que en amiga. Es vivaz, entiende todo muy rápido, ama sinceramente, ya sea a su prometido, a su jefe o al pequeño Cherubino. Pero también le gusta divertirse, hacer bromas, encantar… Es capaz de hacer 10.000 cosas a la vez sin pestañear. Puede ser tan crédula e inocente… Y eso resulta encantador. Hay Susanna para rato.

ÓA: ¿Tiene alguna referencia a la hora de interpretar al personaje?

J. F.: Hay tantas Susannas como sopranos que la interpreten. Personalmente, me gusta una que abarque mucho, que le gusten las escenas de conjunto y que sepa desplegar una hermosa y generosa línea vocal en el momento justo. Me hubiera encantado ver y escuchar en este papel, por ejemplo, a la soprano inglesa Nancy Storace.

© Solène BALLESTA

Julie Fuchs

ÓA: ¿Qué puede enseñar Mozart al público de hoy con una ópera como Le nozze di Figaro, con su denuncia de la tiranía machista, clasista y del patriarcado envuelta en una ópera bufa?

J. F.: Exactamente lo que denunciaba en su momento la obra de Beaumarchais sobre la estupidez e injusticia que son producto de ciertos abusos de poder por el mero hecho de los privilegios de nacimiento. Hoy, estos son todavía mucho más evidentes desde el nacimiento del #Metoo. Mozart nos ofreció una ópera en la cual las mujeres son quienes marcan el paso, y me conmueve bastante que de esa maquinaria femenina, tan hábilmente orquestada, sea al final la pareja la que salga ganando y crezca.

ÓA: Entre otros montajes, usted cantó esta ópera en una propuesta escénica de Lotte de Beer, que finalmente en el Teatro Real ha sido reemplazada por una producción de Claus Guth.

J. F.: Me encantó trabajar con De Beer, una mujer brillante, llena de ideas, de respeto, de humildad. Antes de conocer el montaje de Claus Guth había espiado algo en YouTube y también me pareció interesante. Por lo general no llego al teatro con una idea preconcebida sobre la propuesta escénica. Me gusta sumergirme en el concepto y la estética con todo el equipo artístico. Mi última producción en el Teatro Real fue precisamente una de Claus Guth, un Lucio Silla estrenado en 2017.

ÓA: ¿Es difícil subir al escenario cuando el ruido de la guerra se escucha en el fondo?

J. F.: Muchísimo. En nuestro Pelléas et Mélisande de Barcelona, el violonchelista solista tocó cada noche antes del espectáculo El cant dels ocells y reconozco que requiere mucha concentración abordar momentos después el inicio de la ópera de Debussy. Y al mismo tiempo, sé que el lugar de un artista está en el escenario. Aquí es donde podemos seguir haciendo sonar las buenas armas de verdad.

Julie Fuchs: "A menudo decimos que el precio de una entrada de ópera es un obstáculo para ir. No obstante, me gusta demostrar, sobre todo a través de algunos de mis posts en redes, que no es así"

ÓA: OperaIsOpen, una iniciativa en las redes sociales que usted puso en marcha hace años, trata de mostrar este mundo de la lírica al público de una manera lo más cercana posible. ¿Cree que el distanciamiento entre el género y la gente de hoy y del que tanto se habla es básicamente producto de la ignorancia?

J. F.: Absolutamente. A menudo decimos que el precio de una entrada de ópera es un obstáculo para ir. No obstante, me gusta demostrar, sobre todo a través de algunos de mis posts en redes, que no es así. Lo hago al comparar los precios de las localidades más baratas de cada ciudad en la que canto. ¿A quién no le gusta permitirse un capricho de vez en cuando? Demuéstrale al público que si quiere, puede, que tiene las puertas abiertas. ¿Cómo? Con precios reducidos, entradas de último minuto, sobretítulos, montajes contemporáneos, artistas que casi toman al espectador de la mano… Fuera obstáculos, que el público se acerque sin prejuicios.

ÓA: Verla recibir sus clases a través de internet resulta un espectáculo. ¿Es una manera también de contagiar el amor por el oficio?

J. F.: ¡Eso espero! Cuando amas algo deseas compartirlo, ¿verdad?. Pues yo lo hago cada día. Sin embargo, también quiero que el público entienda que este oficio requiere de altas dosis de sacrificio y que conlleva un trabajo diario, que es una carrera de fondo si pretendes que dure y que ocupa gran parte de nuestra vida, energía y pensamiento. Es lo que hay detrás del brillo.

ÓA: Si le ofrecieran interpretar canciones españolas o incluso una zarzuela, ¿aceptaría?

J. F.: Diría que sí inmediatamente. Me encanta este repertorio, y ya tengo a mi entrenador privado listo para ayudarme en la tarea.– ÓA