Alemania, Francia y Suiza cierran los teatros de ópera ante el aumento de contagios

Los tres países se unen a los cierres de los coliseos líricos decretados por los gobiernos de Italia, Holanda, la República Checa y las regiones belgas de Bruselas y Lieja

28 / 10 / 2020 - Lourdes MORGADES - Tiempo de lectura: 6 min

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Théâtre Royal de la Monnaie Teatro de la Monnaie de Bruselas © Théâtre Royal de la Monnaie / Philippe De GOBERT

La segunda ola de la pandemia de la Covid-19 está impactando de lleno en el mundo de la ópera. El aumento incesante de contagios en toda Europa ha llevado a que este 28 de octubre los gobiernos de Alemania, Francia y Suiza hayan decidido prohibir los actos culturales, y con ello las representaciones operísticas. O limitar, como en el caso suizo, el aforo a un máximo de 50 personas, lo que hace inviable abrir los teatros. Las restricciones de los tres países se unen a las tomadas ya por los gobiernos de Italia, Holanda, la República Checa y las autoridades regionales belgas de Bruselas y Lieja que ya habían decretado el cierre de los teatros. Las medidas se prolongarán como mínimo hasta finales de noviembre.

El Gobierno alemán ha acordado cerrar a partir del lunes 2 de noviembre y por un periodo inicial de un mes todos los teatros y salas de conciertos del país, además de bares, restaurantes, gimnasios y discotecas. En Francia, el presidente de la República, Emmanuel Macron, ha anunciado que a partir del viernes 30 de octubre toda la población deberá confinarse y solo permanecerán abiertas las escuelas y fábricas, así como los comercios esenciales. Macron ha asegurado que la decisión tomada era imprescindible para dar un «frenazo brutal» a los contagios. Los gobiernos de ambos países han anunciado que reevaluarán la situación dentro de 15 días.

El Gobierno suizo también se ha sumado a las restricciones con medidas estrictas para los teatros de ópera y salas de conciertos en las que se limita el aforo a solo 50 personas y que entran en vigor a partir de medianoche del 29 de octubre. La medida hace prácticamente inviable la apertura de los coliseos líricos. La Opernhaus Zürich ya ha anunciado la cancelación de todas las representaciones hasta finales de noviembre.

Pese al decreto de cierre de los teatros de ópera en Alemania a partir del 2 de noviembre, la Bayerische Staatsoper no renuncia a estrenar el 31 de octubre, tal y como tenía previsto, una nueva producción de Die Vögel (Los pájaros) de Walter Braunfels, con dirección de escena de Frank Castorf y musical de Ingo Metzmacher, que partía con las entradas agotadas de cinco de las seis funciones previstas. El estreno de Die Vögel se emitirá en directo en streaming a través de la web del teatro. Desde el 26 de octubre, la Bayerische Staatsoper tiene limitado el aforo a 50 personas después de que la capital bávara restringiera el número de espectadores de los teatros y salas de conciertos.

Desde el 26 de octubre, los teatros y salas de conciertos de Italia están cerrados por un periodo mínimo de un mes, después de que el Gobierno italiano tomara la medida para atajar el incesante incremento de casos de Covid-19 que cada día se declaran en la península italiana. También desde el mismo día y por un periodo inicial de tres semanas, hasta el 19 de noviembre, los teatros y salas de conciertos de la región de Bruselas están cerrados. Al día siguiente, 27 octubre, se unieron al cierre los teatros y salas de conciertos de la provincia belga de Lieja.

El 13 de octubre tuvieron que cerrar sus puertas los teatros de ópera holandeses después de que el Gobierno del país restringiera el número de espectadores en espacios cerrados a 30 personas. La República checa prohibió las representaciones operísticas y todas las actividades culturales el 5 de octubre.

En Italia, el cierre de los teatros de ópera se unió al incremento de contagios declarados en el Teatro alla Scala de Milán, tres en la orquesta y nueve en el coro, desde el positivo del 18 de octubre del tenor Francesco Meli, que obligó a cancelar la última función de Aida y que ahora obliga a cancelar las seis funciones de La Bohème con la producción de Franco Zeffirelli previstas entre 4 y 17 de noviembre.

La situación en Italia hace que la inauguración de la temporada del coliseo milanés prevista para el 7 de diciembre, día de San Ambrosio, con Lucia di Lammermoor, protagonizada por Lisette Oropesa y Juan Diego Flórez, en una nueva producción firmada por Yannis Kokkos con dirección musical de Riccardo Chailly, esté seriamente en jaque.

La decisión del primer ministro italiano, Giuseppe Conte, de decretar el cierre de teatros y salas de conciertos, amén de cines, restauración y gimnasios, ha desatado la crítica y las protestas de los sectores afectados, que reclaman a Conte que reconsidere la decisión. Riccardo Muti publicó una carta abierta al primer ministro italiano en el diario Il corriere della sera en la que le pedía al primer ministro que repensara la decisión.

Riccardo Muti

«Cerrar las salas de conciertos y teatros es una decisión seria. El empobrecimiento de la mente y el espíritu es peligroso y también daña la salud», dice Muti en su carta. Y sigue: «Esta decisión no tiene en cuenta los sacrificios, sufrimientos y responsabilidades frente a la sociedad de miles de artistas y trabajadores de todos los sectores del mundo del espectáculo, quienes ciertamente hoy se sienten ofendidos en su dignidad profesional y temen por su futuro. Le pido, seguro de interpretar el pensamiento no solo de los artistas sino también de gran parte del público, que de vida de nuevo a la actividad teatral y musical ante la necesidad de alimento espiritual sin el cual la sociedad se embrutece».

Conte usó el mismo medio, Il corriere della sera, para contestar a Muti, a quien dijo que, aunque dura, la decisión de cerrar los teatros y salas de conciertos era «necesaria» para contener los contagios que se han disparado en las últimas semanas. «No es una decisión tomada a la ligera, porque sabemos que todos los protagonistas del mundo del espectáculo -artistas, músicos, autores, empresarios, técnicos, trabajadores- están pasando enormes dificultades desde hace ya meses», reconoce Conte en su carta y promete que «lo antes posible» se volverá a disfrutar de la experiencia del cine, del teatro o de la música en compañía porque, asegura, «nuestra dimensión espiritual no podría sobrevivir sin estas experiencias».

En Bruselas, el director del Teatro de La Monnaie-De Munt, Peter de Caluwe, lamentó que el Gobierno de la región decidiera cerrar los teatros sin tener en cuenta las medidas sanitarias tomadas y sin haber consultado previamente al sector. De Caluwe señaló que las medias adoptadas «estrangulan» a los teatros.

Por su parte, la Wiener Staatsoper ha decretado desde el 25 de octubre el uso obligatorio de mascarillas para el público que acuda a las funciones programadas por el primer coliseo austriaco.- ÓA