Gergiev y Netrebko, presionados por sus vínculos con Putin

La soprano vive un acoso virtual por redes sociales mientras el Teatro alla Scala exige al director que condene el ataque ruso y el Carnegie Hall le protesta

24 / 02 / 2022 - A. C.-P. / P. M.-H. - Actualizado al 27_02 - Tiempo de lectura: 2 min

Print Friendly, PDF & Email
gergiev-putin-afe Vladimir Putin y Valery Gergiev © AFE
Netrebko Liceu Anna Netrebko y Yusif Eyvazov en el Liceu de Barcelona © Gran Teatre del Liceu / Antoni BOFILL

Así como las reacciones contra la invasión rusa de Ucrania en el mundo del deporte se suceden de forma federativa, vinculadas al patrocinio de equipos occidentales o de competiciones internacionales por parte de grandes empresas rusas, en el ámbito de la cultura se ha personalizado en ciertas estrellas internacionales que nunca han ocultado su cercanía con el entorno del presidente ruso. Del mismo modo, entidades como la Royal Opera de Londres han preferido cancelar actuaciones de artistas rusos, como la gira que tenía prevista al coliseo británico el Ballet del Bolshoi de Moscú.

La invasión militar de Ucrania por parte de Rusia que tiene en ascuas a la población mundial, y especialmente a la europea, continúa provocando serias consecuencias en el panorama artístico internacional. De momento, mientras todas las giras de orquestas y solistas rusos por Occidente están en stand by, la Royal Opera de Londres ha decidido cancelar definitivamente las actuaciones del Bolshoi Ballet que tenía previstas para el verano, periodo en el que habitualmente actúa con varios espectáculos durante dos o tres semanas.

Pero en estos días se ha ido personalizando la presión social sobre todo ante artistas que no ocultan su simpatía personal con Vladimir Putin con el objetivo de que condenen no solo el conflicto bélico, sino al propio presidente ruso y su política invasora. El director musical Valery Gergiev, director y factótum del Teatro Mariinsky de San Petersburgo o la soprano Anna Netrebko, quien celebró su último cumpleaños con un concierto en el palacio del Kremlin, están viviendo momentos de acoso que invitan a la reflexión. ¿Debe un artista posicionarse ante conflictos como este?

Giuliano Pisapia, alcalde de Milán, junto a Dominique Meyer, intendente de La Scala: “O Gergiev condena la invasión militar a Ucrania o se termina la actual colaboración musical”

Defensor y simpatizante del gobierno de Putin que tanto ha apoyado sus proyectos, Valery Gergiev en estos momentos atraviesa una situación muy delicada tras dirigir el estreno de La dama de picas de Chaikovsky en el Teatro alla Scala de Milán. En la première de la producción, el miércoles 23 de febrero, horas antes de la inminente entrada de las tropas rusas en territorio ucraniano, Gergiev fue tímidamente abucheado por una parte del público milanés. Pero tras el estallido del conflicto bélico, el alcalde de la ciudad, Giuliano Pisapia, junto a Dominique Meyer, intendente del coliseo italiano, exigieron al director ruso que se posicionara políticamente ante el conflicto y ante el presidente Putin: “O condena la invasión militar a Ucrania o se termina la actual colaboración musical”, afirmó Pisapia en un comunicado según informan medios del país transalpino. Lanzado el ultimátum, Gergiev todavía no ha hecho ninguna manifestación pública al respecto, por lo que, de momento, el músico no subirá al podio en la siguiente función de la ópera de Chaikovsky prevista para el 5 de marzo.

Asimismo, en el Carnegie Hall de Nueva York, la dirección del teatro optó por cancelar la participación del director en los conciertos sinfónicos previsto para este fin de semana en los que se tenía que poner al mando de la Orquesta Filarmónica de Viena. Diversas organizaciones pro-Ucrania habían anunciado movilizaciones en el caso de que el Gergiev actuara en la ciudad, pero, finalmente, ayer jueves el Carnegie Hall anunció que Yannick Nézet-Seguin le sustituiría al frente de los filarmónicos “a causa de los recientes eventos mundiales”. La Filarmónica de Viena, por su parte, emitió un comunicado en el que señalaba que la histórica asociación artística con Gergiev pasa por delante de cualquier disputa o interés político puntual. Eso sí, la formación aclaró que condena “todo tipo de violencia y guerra”.

Soprano en apuros

Por su parte, la soprano rusa Anna Netrebko, que nunca ha ocultado su cercanía con el presidente Putin, decidió posponer el concierto que tenía en Dinamarca junto a su marido, Yusif Eyvazov, precisamente el día en que Ucrania vivía las primeras horas de la invasión. En un primer comunicado emitido por la pareja ese mismo días, ambos subrayaban la necesidad de paz: “Toda guerra es una terrible tragedia. Este no es tiempo para la música, sino para la reflexión y la plegaria. Esperamos un pronta y pacífica solución”.

Pero Netrebko ha tenido que volver a manifestarse ante el conflicto. Muy activa en redes sociales, el sábado se volvió a manifestar afirmando en su cuenta de Instagram que se ha visto obligada a tomarse un tiempo para reflexionar porque, afirma, considera que la situación es «demasiado seria para comentarla a la ligera. Estoy en contra de esta guerra. Soy rusa y amo a mi país pero tengo muchos amigos en Ucrania y su dolor y su sufrimiento ahora mismo me rompen el corazón. Quiero que esta guerra finalice y que la gente pueda vivir en paz. Es lo que deseo y por lo que rezo. Sin embargo, también quiero afirmar que forzar a los artistas o a cualquier figura pública a pronunciarse sobre sus opiniones políticas y a denunciar a su propio país no está bien. Esto debería ser una opción libre. Como muchos de mis colegas, yo no soy un político ni soy experta en ello. Soy una artista y mi propósito es unir a la gente más allá de sus ideologías».

Las palabras de Anna Netrebko han tenido mucha repercusión entre sus seguidores, con más de 20.000 comentarios en menos de 24 horas, y no siempre apoyándola; muchos echan de menos una condena explícita a la invasión ideada por Putin mientras otros le aclaran que nadie le pide que condene a su país, sino a la política de agresión de su presidente, tal y como ha hecho, por ejemplo, el director ruso Kirill Petrenko, titular de la Filarmónica de Berlín. En un comunicado conjunto de los filarmónicos de la capital alemana, del Rundfunkchor Berlin, del director Gustavo Dudamel y de los cantantes Nadine Sierra y Okka von der Damerau, afirman dedicar el concierto de esta semana (la Segunda Sinfonía de Mahler) a los afectados por la invasión rusa a Ucrania. “Estamos profundamente conmocionados por los ataques del lado ruso, que han desencadenado una guerra en suelo europeo y están dirigidos directamente contra una vida en libertad y democracia. Nuestra solidaridad es con todo el pueblo de Ucrania y las víctimas de este violento conflicto”. (Andrea Zietzschmann, Knut Weber y Stanley Dodds por parte de la Junta de la Fundación Filarmónica de Berlín). Petrenko, sin embargo, va más allá y apunta directamente a las políticas del presidente ruso: “El insidioso ataque de Putin contra Ucrania, que viola el derecho internacional, es un cuchillo en la espalda a todo el mundo que vela por la paz. Es también un ataque a las artes, que, como sabemos, unen a través de todas las fronteras. Estoy en total solidaridad con todos mis colegas ucranianos y solo puedo esperar que todos los artistas se unan por la libertad, la soberanía y contra la agresión”.– ÓA