Fígaro, de boda en un patio sevillano

El Teatro de La Maestranza recupera la célebre producción de Emilio Sagi del título de Mozart, esta vez con Corrado Rovaris a la batuta

12 / 12 / 2022 - 5 min - Tiempo de lectura: Ismael G. CABRAL

Print Friendly, PDF & Email
lenozzedifigaro-operaactual-lesarts (1) La producción que se verá en Sevilla llega desde el Teatro Real y cuenta con escenografía de Daniel Bianco y vestuario de Renata Schussheim © Palau de Les Arts / Mikel PONCE
lenozzedifigaro-operaactual-lesarts (1) La producción que se verá en Sevilla llega desde el Teatro Real y cuenta con escenografía de Daniel Bianco y vestuario de Renata Schussheim © Palau de Les Arts / Mikel PONCE

Sevilla

Teatro de La Maestranza
Mozart: LE NOZZE DI FIGARO
11, 13, 15, 17_12

Fígaro: Alessio Arduini. Susanna: Natalia Labourdette. Conde Almaviva: ­Vittorio Prato. Condesa: Carmela Remigio. Cherubino: Cecilia Molinari. Marcellina: Amparo Navarro. Bartolo: Ricardo Seguel. Basilio: Manuel de Diego. Curzio: Juan Antonio Sanabria. Barbarina: Inés Ballesteros. Antonio: Pablo López. Real Orquesta Sinfónica de Sevilla. Coro del Teatro de La Maestranza. (Dirección: Íñigo Sampil). Coro Pueri Cantores de Málaga (Dirección: Antonio del Pino). Dirección musical: Corrado Rovaris.
Dirección de escena: Emilio Sagi.

 

Fígaro se va de boda en un patio andaluz. Es lo que propone la producción de Emilio Sagi del célebre título de Mozart que este mes recupera el Teatro de la Maestranza, esta vez con Corrado Rovaris al mando de un reparto de auténticos especialistas.

Primera colaboración de Mozart con su libretista Da Ponte, Las bodas de Fígaro es uno de esos títulos que “todo teatro de ópera del mundo siempre está feliz de presentar”, según cuenta a ÓPERA ACTUAL el director del Teatro de La Maestranza, Javier Menéndez. La obra no se veía en el escenario sevillano desde la temporada 1999/2000, tiempo suficiente como para volver a presentarla. Lo hace en un curso que tiene a Mozart muy presente; en febrero vuelve con la Orquesta del Mozarteum de Salzburgo que se verá como telón sonoro de las propuestas del Béjart Ballet Lausanne y de Crea Dance con el icónico Réquiem.

“Como puede entenderse fácilmente”, continúa Menéndez, “la inclusión de esta obra tiene una sensatez máxima en el equilibrio del repertorio que estamos planteando, más aún cuando perseguimos un discurso en el que siempre exista una ópera de inspiración sevillana. Hemos presentado por primera vez Roberto Devereux, más tarde iremos con Jenufa y con Tosca. Mozart equilibra esta oferta después de que hace dos años ofreciéramos su Così fan tutte”.

© Teatro de La Maestranza

Javier Menéndez, director general del Teatro de La Maestranza

Las bodas de Fígaro tuvieron en su primera puesta de largo en el Maestranza la realización escénica de José Luis Castro. “Ahora es Emilio Sagi quien debuta haciendo ópera en el Maestranza”, dice el director del coliseo. Queda en la lista de pendientes su producción de Carmen, pensada entre el Maestranza y la Ópera de Roma, que la pandemia y otros asuntos organizativos se llevaron por delante. “De momento veremos estas Bodas con decorados y vestuario muy inspirado en el original mozartiano, pero con un tratamiento elegante y con un sentido del humor que conecta ejemplarmente con el universo de Mozart y Da Ponte”.

Regresa al podio del Maestranza Corrado Rovaris, un especialista en este repertorio que hace no demasiado dirigió Don Pasquale en este mismo teatro. El maestro considera la obra una conjunción “perfecta” entre música y texto. Subraya cómo la orquesta, en contraposición con la anterior tradición de la ópera bufa, “es un elemento que favorece un continuo diálogo con la voz y el coro”.

Según Javier Menéndez, “el cast funciona teatral y musicalmente; lo integran artistas consagrados pero de una generación joven, con el aliciente de asistir al debut de la soprano Natalia Labourdette en el papel de Susanna”. El montaje de Sagi está ambientado en Sevilla en el siglo XVIII, cuando las prerrogativas de la nobleza y el oscurantismo del Antiguo Régimen empezaron a dar paso a la Ilustración, asomando ya el germen de la revolución burguesa. Para ello el regista ovetense cuenta con la escenografía de Daniel Bianco y el diseño de vestuario de Renata Schussheim, que ayudan a resaltar la diferencia de clases tan importante en el drama mozartiano.

© Teatro de la Maestranza / Roberto ALCAÍN

Natalia Labourdette en el rol de Despina de 'Cosí fan tutte'

Libreto perfecto

La producción era muy del agrado de quien fuera director del Real, Gerard Mortier, responsable de una reposición de la misma en 2011 en el escenario madrileño. Es la tercera aproximación al título que Sagi imagina en su trayectoria. “Es un montaje hiperrealista con un punto de vista contemporáneo, muy moderno, y con unos personajes que viven en la realidad”, comentaba el regista con motivo de aquella presentación. “Hay muchas óperas que tienen lagunas argumentales, con pasajes incomprensibles o personajes que no aportan. No ocurre aquí, donde todo tiene sentido, es perfecto. Estamos ante una comedia inteligente en la que las que brillan son las mujeres”.

© Teatro Arriaga

El director de escena Emilio Sagi

Sevilla, coprotagonista

La capital andaluza está presente como paisaje pero, más todavía, asumiendo un rol coprotagonista. “Sevilla no es un mero decorado de fondo, porque actúa como si de un personaje más se tratara”, afirma Emilio Sagi en declaraciones a ÓPERA ACTUAL.

Emilio Sagi: "Me parece sustancial que la acción trascurra en Sevilla porque para aquellos hombres y mujeres del siglo XVIII era como para nosotros hoy las islas Maldivas

“Mozart era un artista intelectual y de ideas avanzadas, creando una obra desde la perspectiva y la mente de un progresista. Sin embargo, coincido con aquellos estudiosos que ponen el acento sobre el aspecto lúdico de esta ópera. Le nozze es para mí una comedia de enredos cargada de erotismo, amores y desamores, líos e infidelidades. Ello no obsta para que sobresalga el espíritu de la Revolución y la crítica al Antiguo Régimen. Me parece sustancial que la acción trascurra en Sevilla porque para aquellos hombres y mujeres del siglo XVIII, esta ciudad española era como para nosotros hoy las islas Maldivas. De esta manera se convierte en un personaje más de la ópera, dándole una atmósfera sensual y embriagadora”.

Cocinada por Mozart y Da Ponte en solo seis semanas, según Sagi en esta obra maestra “el sol calienta un patio andaluz repleto de flores, se baila el fandango con revoleo de faldas y no el minuetto como cabría esperar de una casa aristocrática europea. Se tiene que percibir el calor, el olor a jazmines y madreselvas, el sonido de los grillos de la noche sevillana que añaden erotismo a esa escena final de encuentro de citas amorosas”.- ÓA