Fallece Jaime Martínez, artífice de la actual Ópera de Oviedo

El médico asturiano ostentó la presidencia de la entidad durante 15 años

28 / 09 / 2019 - Pablo GALLEGO / Javier MENÉNDEZ - Tiempo de lectura: 2 min

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Jaime Martínez, motor de la lírica en Oviedo © Ópera de Oviedo / Iván MARTÍNEZ

Jaime Martínez González-Río (1942-2019), quien durante quince años fuera presidente de la Ópera de Oviedo, falleció ayer viernes 27 de septiembre en la capital asturiana a los 77 años, víctima de un cáncer de páncreas diagnosticado pocos meses atrás.

El Dr. Jaime Martínez González-Río, uno de los artífices de la Ópera de Oviedo y gran defensor de la lírica y la cultura, falleció ayer en la capital asturiana a los 77 años, víctima de un cáncer de páncreas causando conmoción en el ámbito de la cultura, la salud -era un reputado neumólogo- y del deporte, ya que era un gran aficionado al rugby. Bajo su presidencia de la entidad lírica asturiana, cargo al que llegó en 2003 y que abandonó en 2018, la temporada de ópera ovetense se profesionalizó, ampliando considerablemente su repertorio y reivindicando su lugar como la segunda más antigua del país, solo por detrás de la del Liceu de Barcelona.

Reconocido neumólogo y amante del rugby, su pasión por la ópera pudo más que cualquier adversidad. Ya había logrado superar un grave cáncer de laringe, convencido de la capacidad de la música para curar, y su vida estuvo siempre ligada a ella. Desde su infancia, escuchándola en la voz de su padre. Durante sus años en la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid, tanto en la tranquilidad de la discoteca de su Colegio Mayor como en los estrenos teatrales. Incluso, de vuelta en su ciudad, participó como figurante en representaciones de La Bohème o Tosca. Después, al frente de la entidad lírica asturiana, siempre con el apoyo de su mujer, Susan Schmickrat, a la que conoció durante su formación como especialista en Nueva York.

Para el recuerdo de los melómanos asturianos, además de su delgada figura, casi siempre de pie en una de las plateas del Entresuelo del Teatro Campoamor,  quedan veladas líricas para la historia, como las funciones de Ariodante, de Händel; o Peter Grimes, de Britten, obras que se estrenaron durante su presidencia en la que siempre contó con la complicidad del director artístico y general de Ópera de Oviedo, Javier Menéndez.– ÓA

JAIME, TU VIDA, UNA LECCIÓN

Jaime, las personas realmente grandes nunca os vais, porque vuestro legado, riqueza y enseñanzas nos dejan un sello imborrable. Tu serenidad, honestidad, humildad, tolerancia, integridad, nobleza, generosidad, respeto, compromiso y disponibilidad permanente, sin importar el día o la hora, han sido una lección para los que hemos pasado tanto tiempo a tu lado.

Tu capacidad para vivir intensamente cada momento, disfrutando con la ingenuidad de un niño y la sabiduría de las personas bregadas en las batallas más difíciles han sido un ejemplo para afrontar cada instante de nuestras vidas. Tu entereza para asimilar la enfermedad y sus consecuencias más trágicas, incluso para despedirte, me producen la más grande admiración. No te has ido, no te vas, ni te irás nunca, porque quienes hemos tenido el privilegio de conocerte te llevamos en lo más profundo de nuestros corazones y nuestra memoria. Pero qué responsabilidad estar a la altura de tu grandeza para transmitir y dar continuidad a tu incalculable legado.

Solo puedo darte las gracias por 15 de los años más felices de mi vida, de los que tú has sido parte imprescindible. Unos años en los que hemos vivido intensamente esas emociones que solo la vida y el teatro, la ópera en particular, nos brindan. Tus bravos, desde ese palco tan lateral, seguirán resonando en el Campoamor eternamente. * Javier MENÉNDEZ, director artístico del Teatro de La Maestranza de Sevilla y ex director de la Ópera de Oviedo