'Extinción': el monje llama a Madrid por Skype

La propuesta del Teatro Real y de la Agrupación Señor Serrano une en La Abadía dos misas del monje benedictino del siglo XVII Joan Cererols con tecnología actual

04 / 04 / 2022 - Gema PAJARES - Tiempo de lectura: 3 min

Print Friendly, PDF & Email
extincion-cererols-operaactual-real Imagen promocional del espectáculo © Teatro Real / Agrupación Señor Serrano

Madrid

Teatro Real
Joan Cererols EXTINCIÓN
Estreno Absoluto
Sobre la Misa de Batalla y la Misa Pro Defunctis
12, 13, 14, 15, 16, 17_04 (Teatro de La Abadía)

Agrupación Señor Serrano. Orquesta Nereydas. Coro del Teatro Real (Coro Intermezzo. Dirección: Andrés Máspero). Dirección musical: Javier Ulises Illán. Dirección de escena: Àlex Serrano y Pau Palacios.

 

La propuesta teatral de la Agrupación Señor Serrano une en La Abadía la Misa de Difuntos y la Misa de batalla del monje benedictino del siglo XVII Joan Cererols con tecnología actual, vídeos y proyecciones. El Coro Intermezzo se convierte en elemento clave del montaje audiovisual que cuenta en la parte musical con el ensemble Nereydas que dirige Javier Ulises Illán.

 

El monje benedictino Joan Cererols, que vivió en el siglo XVII, pasó gran parte de su vida en el Monasterio de Montserrat y escribió, entre otras obras, una Misa de Difuntos y una Misa de Batalla, visitará Madrid este convulso 2022. Su música será tañida por el conjunto Nereydas, interpretada por 12 miembros del Coro del Teatro Real y representada escénicamente por el grupo teatral Agrupación Señor Serrano mediante un dispositivo escénico de cine en tiempo real a través de proyecciones, maquetas, vídeos y demás elementos tecnológicos. Eso es Extinción, una suerte de mundo dentro del mundo a partir de las Misas antes citadas, un espectáculo que reflexiona sobre la sociedad actual, altamente tecnologizada y dominadora.

Agrupación Señor Serrano: “Creamos una obra nueva con estas piezas del siglo XVII de Cererols unido al anclaje con el presente y el futuro”

Así lo cuenta el director de orquesta Javier Ulises Illán, capaz de contagiar emoción y de hacer ver lo que puede parecer invisible por atrevido. “Para el coro, interpretar estas dos Misas no es habitual. Yo, por el contrario, he trabajado con bastante música antigua y contemporánea, reflexionado sobre este tipo de espectáculos”, señala a ÓPERA ACTUAL quien ya trabajó con La Fura dels Baus. Conoce bien los mimbres con los que cuenta y que maneja el grupo teatral catalán Agrupación Señor Serrano: “Creamos una obra nueva con estas piezas del siglo XVII de Cererols unido al anclaje con el presente y el futuro”, asegura, y apostilla que se cuenta con una materia prima importante y con la manipulación de la imagen en directo.

Dos son las premisas de este espectáculo que programa el Teatro Real en el Teatro de La Abadía, una antigua iglesia que se convierte en un protagonista más. Así lo ve Illán: la tecnología y la búsqueda del alma mediante una suerte de tableau vivant que tiene vida y que evoluciona: “Es un work in progress. El coro protagoniza determinadas acciones junto con los actores. Extinción sobre la base musical de Cererols, genera un lenguaje visual actual, el de Señor Serrano, en una reconstrucción de una obra polifónica y policoral”. ¿Cómo definiría a Cererols? “Es un Monteverdi español o catalán”, asegura.

Monteverdi catalán

Las dos obras que dan origen a la propuesta poseen, por desgracia, una actualidad incontestable. Illán explica que la Misa de Difuntos es la más conocida, “pues la letra es la de un Réquiem, pero a siete voces, cuando un coro está habituado como mucho a cantar a cuatro o cinco, lo que es todo un reto para los miembros del Coro del Real. Ellos son un elemento clave en la producción”. Habrá momentos extraordinarios, por lo peculiares, como el de la communio o consagración. ¿Cómo sería su traslación al siglo XXI? “Sin móvil y sin wifi, destaca el director, “no cuentas en esta nueva religión”. Ahí queda la pista. No obstante, que el público no se llame a engaño “que, a pesar de lo variado que va a ser, no se va a perrear.

Del comienzo lúgubre de esta obra se pasa, descanso mediante, a la de celebración de una victoria, “con elementos coralmente caleidoscópicos –con tres coros– y la música entra en el oído como un rayo de luz que atraviesa un vidrio y se descompone en colores”-ÓA