Éxito de la gala del “Dream Team” canario junto a Plácido Domingo

La gala benéfica dedicada a la zarzuela, presidida por Doña Sofía, celebró los 75 años de Cáritas contando con un puñado de las mejores voces españolas

09 / 01 / 2022 - Gema PAJARES - Tiempo de lectura: 3 min

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Gala zarzuela / operaactual.com Doña Sofía acompañada por la secretaria general de Objetivos y Políticas de Inclusión y Previsión Social; el presidente de Cáritas España y el presidente de la Fundación Sinfolírica © Casa de S.M. el Rey
Domingo gala zarzuela / operaactual.com Plácido Domingo durante una de sus intervenciones en la gala de zarzuela © UCAM
gala zarzuela / operaactual.com Varios de los artistas que participaron en la gala © Gema PAJARES
Gala zarzuela / operaactual.com La gala contó con la Sinfónica de la Universidad Católica de Murcia y la Agrupación Coral Coslada-Madrid © Casa de S.M. el Rey

El Auditorio Nacional acogió una gala benéfica dedicada a la zarzuela para celebrar los 75 años de Cáritas. Junto a Plácido Domingo un puñado de las mejores voces españolas homenajearon al género

Mucho frío fuera, en la calle y mucho calor dentro. Hacia las siete de la tarde de ayer los alrededores del Auditorio Nacional de Madrid rebosaban de público. La cita era media hora después. Se anunciaban dos horas sin intermedio para la XXI gala lirica organizada por la Fundación Sinfolírica, con un puñado de estupendas voces y un invitado de honor, Plácido Domingo, con permiso de Doña Sofía, que presidió el concierto. Se celebraban así los 75 años de Cáritas, cuya presidencia de honor ostenta la madre del Rey. Los 120 minutos iniciales se tornaron en casi tres horas, entre el retraso inicial de media hora, la parada técnica real para saludar a los cantantes y las repeticiones del maestro Domingo, que pidió al finalizar el acto poder volver sobre algunos de los fragmentos (porque la retransmisión se grabó), deseoso de que no hubiera borrón alguno en la noche. Sorozábal, Moreno Torroba, Chueca, Vives, Arrieta, Chapí, Bretón, Guerrero, Luna, Soutullo y Vert y Caballero fueron los compositores homenajeados con algunos de los fragmentos más conocidos de sus obras, desde La Gran Vía a La revoltosa, pasando Marina y La Marchenera.

"Si algo quedó meridianamente claro es que Madrid quiere a Domingo, le quiere mucho, hasta cuando repite una y otra vez, y una tercera, terco como un crío que se hubiera atascado en un ejercicio oral"

Si algo quedó meridianamente claro ayer es que Madrid quiere a Domingo, le quiere mucho, hasta cuando repite una y otra vez, y una tercera, terco como un crío que se hubiera atascado en un ejercicio oral. Le arropa y le aplaude y le grita “eres el mejor” con el propósito de que el frío que le persigue desde hace más de dos años, las acusaciones sobre presunto abuso sexual de varias cantantes y que jamás han sido denunciadas en sede judicial por las denunciantes, se conviertan en sombra del pasado. Tiene prácticamente 81 años y mucho escenario encima. Quien tuvo, retuvo. Verle cantar de la mano de Nancy Fabiola Herrera, estupenda de voz (y muy acertada y sensual en María la O, de Lecuona, que hace poquito se escuchó en La Zarzuela a Lisette Oropesa) trajo a la memoria al Teatro Real, un escenario que quién sabe cuándo volverán a pisar ambos artistas, protagonistas de una Luisa Fernanda dirigida por López Cobos y con escena de Emilio Sagi que rompió moldes. Han pasado muchos años desde aquel 2006 en que ella fuera Luisa y él fuera Vidal Hernando, un papel que siempre le ha acompañado.

Quedó también meridianamente claro que la zarzuela es un género vivísimo y que los cantantes españoles la aman. Escuchar al dream team canario disfrutar y darlo todo fue un regalo. El de Reyes con un poquito de retraso. El trío compuesto por Celso Albelo, Jorge de León, juntos y por separado, y la citada Herrera arrancó aplausos, ovaciones y bravos en sus intervenciones. Menudas voces, con los dos tenores en un duelo amistoso, fue de lo mejor de la tarde-noche. Lo dedicaron en especial a los palmeros y su actuación fue volcánica, única. ¿Por qué Albelo no se prodiga más en el género? Lo que se pierde el auditorio después de escucharle ese «Te quiero, morena» de El trust de los tenorios.

Cantantes para siempre

Carlos Álvarez finalmente no pudo estar, una verdadera lástima, pero sí lo hicieron Santos Ariño, veterano con garra, Rubén Amoretti (encargado de cantar la romanza de Gerardo de Los gerifaltes, de Julián Santos, que quizá pueda ser una futura recuperación, ahí queda…), y Simón Orfila, ambos espléndidos, Antonio Vázquez, Marina Monzó, encargada de abrir vocalmente la gala con «En un país de fábula» de La tabernera del puerto, y de lucirse, y bien, en el dúo de Marola y Alejandro, y Carmen Solís, de canto muy potente, curtidas y mucho ambas en lides zarzuelísticas, así como Cristina Faus, que se divirtió lo suyo con El pasacalle de las mantillas de El último romántico.

Dirigió a la Sinfónica de la Universidad Católica de Murcia Borja Quintas y a la Agrupación Coral Coslada-Madrid Felipe Bel. Elena Mikhailova firmó los solos de violín y el ballet Estampas de Zarzuela, que pilota Sofía Martín, acompañó algunos de los números. Al final, con todos los artistas sobre el escenario, «Siempre amigos» de Los gavilanes después de que el ambiente hubiera subido unos cuantos grados con la jota de La Dolores, que nunca falla. Como la zarzuela.– ÓA