El 'Winterreise' se hace corpóreo en el Liceu de la mano de Chiharu Shiota

La artista japonesa Chiharu Shiota crea una instalación efímera en la Sala Miralls del Liceu que traslada el 'Winterreise' de Schubert del universo musical al plástico

07 / 06 / 2021 - Antoni COLOMER - Tiempo de lectura: 1 min

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Winterreise Una imagen de la instalación de Chiharu Shiota para 'Winterreise' © Christian MACHIO
Winterreise La instalación de Chiharu Shiota en la Sala Miralls del Liceu © Christian MACHIO

Una gran instalación creada con hilos de algodón y páginas de la partitura de Winterreise (Viaje de invierno), el gran ciclo liederístico de Franz Schubert, presidirá la emblemática Sala dels Miralls del Gran Teatre del Liceu desde mañana 8 de junio y hasta el 27 de julio, día en que concluye la presente temporada. Se trata de una creación de la artista nacida en Osaka y residente en Berlín Chiharu Shiota titulada Last hope que enmarcará la interpretación que, los días 8 y 9 de junio, el bajo Tareq Nazmi y el pianista Gerold Huber ofrecerán de la emblemática obra.

La instalación se podrá visitar, aparte de con motivo de los recitales, por franjas horarias los miércoles y jueves de 10h a 14h y las entradas se podrán adquirir a través de la página web del teatro a partir del 10 de junio. Se trata del primer proyecto emblemático de la propuesta del director artístico del Liceu, Víctor García de Gomar, que tiene como objetivo convertir al Gran Teatre en un espacio de confluencia de las distintas disciplinas artísticas.

Shiota y su equipo han estado trabajando durante dos días en esta instalación efímera que, según su creadora, «pretende indagar sobre la memoria, el silencio y el poder del arte sobre la muerte». La obra remite a un piano en llamas, impactante recuerdo de infancia de la artista. Unas llamas que aquí se trasmutan en hilo de algodón, material sobre el que pivota buena parte de la obra de la artista. Si en muchas de sus instalaciones el color rojo es el dominante, en esta ocasión el blanco del gélido y crepuscular paisaje del Viaje de invierno se impone necesariamente. Unos hilos que entrelazan las páginas de la partitura como se entrelazan los recuerdos del caminante canción a canción. Desde un punto de vista formal, la instalación puede interpretarse como si de una explosión musical se tratase, pero también como una cripta bajo la que Tareq Nazmi y Gerold Huber celebrarán su oficio liederístico a partir de mañana.– ÓA