El 'Trovatore' ahora viaja a Gran Canaria

La popular ópera de Verdi llega con un reparto encabezado por dos estrellas españolas, Saioa Hernández y Nancy Fabiola Herrera

17 / 02 / 2021 - Pablo MELÉNDEZ-HADDAD - Tiempo de lectura: 3 min

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Trovador Boceto escenográfico del nuevo 'Trovatore' que podrá verse en Las Palmas de G. C. © ACO / Carlos SANTOS
Trovador Boceto escenográfico del nuevo 'Trovatore' que podrá verse en Las Palmas de G. C. © ACO / Carlos SANTOS

Temporada Alfredo Kraus – Opera Las Palmas
Verdi: IL TROVATORE
23, 25, 27_02 (Auditorio Alfredo Kraus)

Leonora: Saioa Hernández. Azucena: Nancy Fabiola Herrera. Manrico: Arturo Chacón Cruz. Conde de Luna: Massimo Cavalletti. Ferrando: Manuel Fuentes. Inés: Nora Carrasco. Ruiz: Gabriel Álvarez. Un mensajero: Manuel García. O. Filarmónica de Gran Canaria. Coro de la Ópera de Las Palmas (Dirección: Olga Santana). Dirección: Jordi Bernàcer. Dirección de escena: Carlo Antonio de Lucia.

Para muchos aficionados, Il Trovatore representa una de las máximas exponentes de la pasión verdiana, más allá de lo complicado que pueda parecer su nudo argumental. Con esta obra maestra arranca la temporada Alfredo Kraus de los Amigos Canarios de la Ópera con un gran reparto internacional en el cual, junto al Manrico de Arturo Chacón Cruz –que debuta en el papel reemplazando a Murat Karahan– y al Conde de Luna de Massimo Cavalletti, figuran dos grandes damas de la lírica española, la soprano Saioa Hernández y la mezzo ­Nancy Fabiola Herrera.

La producción que se plantea en el Auditorio Alfredo Kraus de la capital grancanaria lleva la firma de Carlo Antonio de Lucia, quien despidiera el curso pasado con una aplaudida visión de La Bohème, contando esta vez con Jordi Bernàcer en el podio de la Filarmónica de Gran Canaria.

© Teatro alla Scala / BRESCIA e AMISANO

Saioa Hernández, junto a Anita Rachvelishvili, en la reciente 'Aida' en La Scala de Milán

Para Saioa Hernández el personaje de Leonora que debutó en 2017 en el Teatro San Carlo de Nápoles, le ha supuesto «siempre un reto», según comenta a ÓA. «Como la mayoría de los personajes femeninos verdianos, está lleno de matices en el canto, en los que tienes que dominar todo tipo de aspectos técnicos: fraseo dramático y énfasis en la palabra, acento verdiano, agilidad, abbellimenti…». En su análisis de Leonora, la soprano madrileña matiza que todo ello «supone que no existe jamás un momento de relajación; tiene que existir siempre un control de la situación y del canto, un equilibrio de fuerzas, y solo si esto se da, entonces puedes relajarte un poco y de algún modo dejarte llevar y navegar dentro del personaje. Es un muy bonito, siempre se le describe como lunar debido a que es un personaje nocturno, ensoñador y que se mueve dentro de la ópera y su mundo de enfrentamiento como un espíritu fuerte y libre dentro de esa encrucijada. El momento más difícil pero al mismo tiempo, uno de los que más se disfruta, es la larga escena del cuarto acto, cuando Leonora despliega toda su elegancia y su introspección seguido de una escena dramática como el “Miserere”. A su vez, lo que más amo de la escritura verdiana son los números de conjunto, y es ahí donde puedo decir que me divierto: tríos, dúos y especialmente el concertante “É questo un sogno o un estasi…?”. En esta versión Covid-19 se añadirá la dificultad, desde nuestro punto de vista, de que no habrá descansos, por lo que todo será mucho más concentrado y habrá que recurrir a numerosos cortes para adecuarnos al límite de dos horas de espectáculo. Aún así el público podrá disfrutar de la ópera escenificada y en directo, que hoy en día se ha convertido en todo un lujo, tanto para quienes vienen a vernos como para nosotros los artistas y trabajadores del teatro. España es uno de los pocos países en los que se puede seguir trabajando on stage«.

Personaje soñado

Nancy Fabiola Herrera, en cambio, debuta el personaje de Azucena, un papel muy especial para ella, ya que junto con Carmen y Maddalena de Rigoletto fue el primero que estudió cuando comenzaba a dar clases de canto con María Luisa Castellanos: «Fue entonces que me enamoré del personaje», afirma la intérprete a ÓA. Su maestra tenía adoración por esos personajes, «y ella debutó Azucena siendo muy joven, con 20 o 22 años». Con el racconto de la gitana de Il Trovatore Nancy Fabiola Herrera, Premio ÓPERA ACTUAL 2018, realizó una audición, que superó, para obtener parte de la beca que le ayudaría a viajar a instalarse en Nueva York para continuar con su aprendizaje. «Aunque me encantaba este papel tuve claro que no era un rol para una voz joven y lo aparqué hasta el momento adecuado, que ha llegado ahora. Vocalmente ya tengo la madurez para abordarlo. Además, debutarlo en mi tierra es especialmente ilusionante», apunta la cantante canaria.

© Teatro de La Zarzuela / Javier DEL REAL

Nancy Fabiola Herrera como protagonista de La Tempranica en el Teatro de La Zarzuela

Con pocos títulos verdianos en su repertorio –Don Carlo, Rigoletto y el Requiem–, Hererra afirma que ha trabajado el personaje «muy a fondo» y que ha «conectado fácilmente con esa parte belcantista que tiene, ya que mi naturaleza vocal me lo permite. Es verdad que he hecho ciertos papeles que se alejan del bel canto, pero sin dejar de hacer obras de Donizetti o Bellini. Creo que Azucena, como Amneris de Aida, tiene que venir después de otros papeles verdianos como Eboli de Don Carlo. Durante años he pensado y soñado con el personaje, que hay que llevarse a su terreno para hacerlo suyo. Es muy exigente, pero también gratificante, porque es de los más hermosos escritos por Verdi para una mezzosoprano. Vocalmente es espléndido y agradecido y desde el punto de vista actoral, también es todo un reto».
Por otra parte, continúa, «creo que Azucena no tiene por qué ser una mujer anciana, ya que la caricaturizan muy a menudo con una vieja bruja. Es una madre gitana, y en esa cultura ser madre joven no tiene nada de extraño, más todavía en épocas anteriores. Por eso creo que sigue siendo una mujer activa. Por supuesto que el enfoque dependerá de la propuesta escénica. Cantarlo es un sueño hecho realidad. Ha llegado el momento», sentencia.– ÓA