El Emperador Tito imparte clemencia en el Liceu

La última ópera seria de Mozart se podrá ver en el coliseo barcelonés en la producción de David McVicar

14 / 02 / 2020 - Lourdes MORGADES - Tiempo de lectura: 4 min

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Una escena de la producción de David McVicar de 'La clemenza di Tito' en su estreno en el Festival de Aix-en-Provence de 2011 © G. T. .Liceu - Festival d’Aix-en-Provence / Victor PASCAL
Una escena de la producción de David McVicar de 'La clemenza di Tito' en su estreno en el Festival de Aix-en-Provence de 2011 © G. T. .Liceu - Festival d’Aix-en-Provence / Victor PASCAL
Una escena de la producción de David McVicar de 'La clemenza di Tito' en su estreno en el Festival de Aix-en-Provence de 2011 © G. T. .Liceu - Festival d’Aix-en-Provence / Victor PASCAL

Gran Teatre del Liceu
Mozart: LA CLEMENZA DI TITO
19, 20, 22, 23, 25, 27_02. 17, 26, 28, 29_04

Tito Vespasiano: Paolo Fanale / Dovlet Nurgeldiyev. Vitellia: Myrtò Papatanasiu / Vanessa Goikoetxea / Carmela Remigio. Servilia: Anne-Catherine Gillet / Sara Blanch. Sesto: Stéphanie D’Oustrac / Maite Beaumont. Annio: Lidia Vinyes-Curtis. Publio: Matthieu Lécroart. Lentulus: David Greeves. Orquestra Simfònica del G. T. del Liceu. Cor del Liceu (Dir.: Conxita Garcia). Dirección: Philippe Auguin. Dirección de escena: David McVicar.

Cuando Mozart estrenó La clemeza di Tito, tres meses antes de su muerte, llevaba una década sin escribir una ópera seria. Desde que se instaló en Viena en 1781 su producción lírica se centró en argumentos de óperas cómicas, las preferidas del emperador José II, quien controlaba los teatros y no estaba dispuesto a pagar por dramas, mucho más caros de llevar a escena que las comedias. Cuando José II murió en 1790, le sucedió su hermano Leopoldo II, gran duque de Toscana, quien devino emperador y fue sucesivamente coronado en todos los territorios de su dominio.

Con motivo de su coronación en Praga como rey de Bohemia, el 6 de septiembre de 1791, Mozart recibió el encargo, tras negarse a aceptarlo Antonio Salieri, de escribir una ópera seria, como era costumbre en estas ocasiones. El tema elegido fue una enésima versión del libreto de Piero Metastasio La clemenza di Tito, adaptado por Caterino Mazzolà a modo de reinterpretación ilustrada de la virtud de la clemencia en el contexto de una monarquía absolutista. El libreto, una alegoría política en la que Tito es el alter ego de Leopodo II, plantea un dilema moral: Sesto, amigo leal de Tito, ama a la ambiciosa Vitellia, quien le convence para que asesine al emperador. Destrozado por la petición de su amada, Sesto finalmente accede a atentar contra el gobernante aprovechando que Roma arde en llamas. El atentado fracasa y Sesto es condenado a muerte; el dilema carcome ahora a Tito, quien debe elegir entre ejecutar a su amado amigo que ha intentado asesinarle o perdonarlo. Elige ser clemente y Sesto salva su vida.

"Pese a que no es tan querida como 'La flauta mágica', abre un nuevo camino que, de no haber muerto Mozart, 'Tito' probablemente habría sido el inicio de una evolución en su trayectoria operística"

La clemenza de Tito no gustó demasiado al emperador, sin embargo, el público de Praga, que amaba a Mozart, consiguió hacer de aquella nueva ópera todo un éxito, convirtiéndola en una de las más representadas en Praga. De hecho, La clemenza se convirtió en la ópera de Mozart más representada hasta que en 1830 Don Giovanni desbancó a Tito en las preferencias de los románticos, que hallaron en el burlador de Sevilla un personaje más fascinante que el clemente emperador. En el Gran Teatre del Liceu no se estrenó hasta el 14 de diciembre de 1963. Desde entonces se ha programado en cinco ocasiones con un total de 25 funciones.

En su regreso al coliseo lírico barcelonés, la última ópera seria de Mozart estará protagonizada por el tenor italiano Paolo Fanale, un especialista en Mozart que debutó el personaje de Tito en 2013 en la Ópera de Marsella cantando en la misma producción que interpretará en Barcelona, firmada por el director de escena escocés David McVicar en 2011 para el Festival de Aix-en-Provence en coproducción con la Opéra de Toulouse, la Scottish Opera y la Opéra de Marseille, y que el Liceu ha comprado. Una puesta en escena que traslada la acción a la época del imperio napoleónico con elementos de la antigüedad, un busto del emperador y un arco de piedra.

La clemenza di Tito es una ópera de madurez de Mozart”, aseguró Fanale a ÓPERA ACTUAL. “Pese a que no es tan querida como La flauta mágica, abre un nuevo camino que, de no haber muerto Mozart, Tito probablemente habría sido el inicio de una evolución en su trayectoria operística”. El tenor italiano conoce bien al personaje del emperador romano, a quien estudió en el instituto y al que considera una figura próxima. “Tito es un rol que me gusta porque veo en él un emperador clemente. Es una historia difícil de sostener, porque el poder y el dinero convierten en malvados a quienes los poseen, pero Tito era un hombre con valores: amor, amistad y fraternidad”.

Para Paolo Fanale, el principal reto vocal del personaje radica en que se trata de un papel “lleno de recitativos anómalos. He cantado prácticamente todo Mozart, pero los recitativos de Tito no los escribió él, son de un alumno suyo. Y se nota mucho al estar escritos de manera diferente a las arias y perturban. Pero he cantado ya varias veces el personaje y actualmente mi interpretación de Tito es madura, con un análisis de los recitativos, las arias y variaciones que me permite crear una identidad propia del rol”.

Sobre la producción firmada por David McVicar, que cantó en 2013, el tenor afirma que le gusta, “es muy elegante”, destaca. “Es una escenografía minimalista que pone el foco en los cantantes”, concluye.