Un nuevo 'Don Pasquale' nace en Gran Canaria

Roberto Scandiuzzi reemplaza al previsto bajo-barítono Simón Orfila como protagonista del famoso personaje bufo de Donizetti

15 / 03 / 2022 - Pablo GALLEGO. Actualizado al 21_03 - Tiempo de lectura: 5 min

Print Friendly, PDF & Email
donpasquale-operaactual-aco Diseño escenográfico de Carlos Santos de la nueva producción de 'Don Pasquale' que firma Renato Bonajuto © ACO / Carlos Santos
don pasquale-aco-operaactual Imagen del ensayo general de 'Don Pasquale' © ACO / Nacho GONZÁLEZ

Las Palmas de Gran Canaria

Temporada Alfredo Kraus
Donizetti: DON PASQUALE
22, 24, 26_03 (Teatro Pérez Galdós)

Don Pasquale: Roberto Scandiuzzi. Norina: Claudia Pavone. Ernesto: Paolo Fanale. Malatesta: Gabriel Bermúdez. Notaro: Iván Figueira. O. Filarmónica de Gran Canaria. Coro de la Ópera de Las Palmas (Dirección: Olga Santana). Dirección: Rafael Sánchez-Araña. Dirección de escena: Renato Bonajuto.

 

El bajo-barítono Simón Orfila ha tenido que cancelar la incorporación del famoso personaje bufo de Donizetti, que quería ofrecer con la promesa de hacer que el público grancanario se divierta. El intérprete menorquín ha sido reemplazado por el veterano Roberto Scandiuzzi.

El bajo-barítono Simón Orfila no ha podido convertirse en un viejo solterón debutando el personaje protagonista de Don Pasquale. El cantante menorquín ha tendido que cancelar, por problemas de su participación en esta nueva producción de la Ópera de Las Palmas de Gran Canaria siendo reemplazado por el veterano Roberto Scandiuzzi. Este artículo recoge las impresiones de Orfila ante el icónico personaje donizettiano, que tendrá que esperar un tiempo para llevarlo a escena.

El intérprete menorquín subrayaba que, en tiempos de Donizetti, con 45 años –los que ya ha cumplido– “ya se era un hombre maduro”. Una madurez, por cierto, que demanda este rol que exige unas cualidades vocales y de experiencia vital más que asentadas, necesarias para vestirse con el traje de uno de los personajes más queridos del bel canto romántico.

El bajo-barítono menorquín Simón Orfila

La Ópera de Las Palmas de Gran Canaria levantará este mes el telón del Teatro Pérez Galdos con tres veladas con la antepenúltima de las óperas donizettianas y un reparto que, a buen seguro, sería del gusto del compositor. En esta nueva producción de los Amigos Canarios de la Ópera (ACO), con dirección musical de Rafael Sánchez-Araña y escénica de Renato Bonajuto, frente a Roberto Scandiuzzi jugarán al engaño la soprano Claudia Pavone, el tenor Paolo Fanale en el papel de Ernesto, sonando aún los aplausos por su Clemenza di Tito en Bilbao; y el siempre seguro Gabriel Bermúdez como el doctor Malatesta, en el que será el debut del barítono madrileño en la temporada. Iván Figueira, en el papel del notario, completa el cartel de un título que suma desde su estreno una brillantísima carrera, sin haberse visto afectado por el eclipse que la obra de Donizetti sufrió en el siglo comprendido entre 1860 y 1960. La popularidad de Don Pasquale nunca ha flaqueado.

¿Buenazo o cascarrabias?

Orfila afirmaba que este personaje bufo, uno de los grandes papeles para su cuerda, le ha gustado “desde siempre”,  viendo en él “más a una buena persona que a un viejo cascarrabias”. Una suerte de Dulcamara en L’elisir d’amore algo entrado en años. Final, y a la vez principio, de un proceso que le ha tenido “escuchando y leyendo mucho”, con dos Don Pasquale de fuste en la cabeza: “Fernando Corena, porque me encanta su versión, y Carlos Chausson, uno de los grandes”.

La soprano italiana Claudia Pavone

También para Claudia Pavone será su primera vez en esta ópera, debutando Norina. Para interpretarla regresa al Pérez Galdós tras su Così fan tutte de 2019, “un teatro acogedor y atento a las necesidades de cada artista”, ante un público “entusiasta y afectuoso, con una energía muy positiva y un gran ambiente”, al que hará cómplice de las artimañas de su personaje, “vivaz, graciosa y astuta, pero también aduladora, traviesa y hasta un poco cruel, porque como decía San Jerónimo, ‘el amor no conoce reglas’. Esta comedia social –y también de sociedad– sobre las sombras de la madurez mezcla las situaciones típicas de la ópera bufa con incursiones en el terreno del realismo. Todo, subrayan ambos intérpretes, “para que el público se divierta en el teatro, algo que en estos momentos es una magnífica opción; todos lo necesitamos”, sentencia Pavone. “Títulos como Don Pasquale son muy importantes, porque proporcionan una vía de escape a través de la cultura, de la buena música”, considera Simón Orfila. Máxime cuando “parte del público puede que esté aún reticente a entrar en lugares cerrados: hay que saber atraerles”.

Para lograrlo, sin olvidar cuestiones asociadas a la taquilla, los títulos de repertorio son un arma poderosa. En esta ópera, el talento melódico de su creador, su maduro instinto para conectar con el público, se destila a través del canto. “Brillante y elegante, Donizet­ti casi parece disfrutar encontrando nuevas formas de expresión sin abandonar la tradición, con una continua variación rítmica que constituye uno de los elementos musicalmente más cautivadores de la ópera”, subraya la soprano italiana. Cavatine, serenatas –donde el coro que dirige Olga Santana jugará un papel esencial–, nocturnos, dúos, tríos, concertantes y arias exigen a los intérpretes agilidad, virtuosismo, un poderoso fiato y una afinación a prueba de bomba. Casi nada.

Bajo la capa más superficial de esta comedia la trama adquiere un tono de mayor gravedad. En el caso del protagonista, por la compasión que siempre despierta el personaje perdedor.

Un oasis lírico

Trasladando todo ello al panorama operístico, por las consecuencias que en el sector está dejando la pandemia, la preocupante situación tiene en la temporada grancanaria un verdadero oasis, según afirma Simón Orfila: “Los intérpretes sentimos mucha, mucha gratitud, porque la actividad que han venido manteniendo los Amigos Canarios de la Ópera es digna de alabar, superando todos los obstáculos y contando con cantantes nacionales en momentos en que se ha pasado mal”, asegura. En su caso, los contratos que más se le han cancelado han sido internacionales. “En España se ha intentado salvar lo más posible de lo programado, o al menos posponerlo”. Este Don Pasquale llegará en tiempo y forma a su cita en la temporada grancanaria.– ÓA