Cuando 'Il Tutore' habla en valenciano

Martin i Soler regresa a su ciudad con su ‘Tutore burlato’ traducido por Enedina Lloris

10 / 11 / 2020 - César RUS - Tiempo de lectura: 3 min

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Una escena de 'El tutor burlat'. La traducción al valenciano la firma la soprano y maestra de canto Enedina Lloris © Palau de Les Arts / Mikel PONCE -Miguel LORENZO
Una escena de 'El tutor burlat'. La traducción al valenciano la firma la soprano y maestra de canto Enedina Lloris © Palau de Les Arts / Mikel PONCE -Miguel LORENZO

Palau de Les Arts
Martin i Soler: EL TUTOR BURLAT
13, 17, 20, 22_11 (Teatro Martin i Soler)

Il Cavaliere: Joel Williams*. Anselmo: Gonzalo Manglano. Violante: Aida Gimeno*. Don Fabrizio: Oleh Lebedyev*. Menica: Vittoriana De Amici*. Pippo: Omar Lara*. (* Del Centre de Perfeccionament). Orquesta de la Comunitat Valenciana. Dirección: Cristóbal Soler. Director de escena: Jaume Policarpo.

En noviembre recalará Il tutore burlato de Martin i Soler en la sala que lleva el nombre del célebre compositor valenciano en el Palau de Les Arts. La ópera, además, se emitirá en streaming el 20 de noviembre a través de la página web de Les Arts.

Tras más de una década de ausencia regresa su música, cumbre del Clasicismo, esta vez en una propuesta divulgativa, con la obra traducida al valenciano por Enedina Lloris. Se trata de la primera ópera escrita por Martin i Soler. Fue estrenada en 1778 en Madrid, cuando el compositor contaba con solo 24 años. Tuvo tal éxito que le permitió viajar a Nápoles donde empezó su increíble carrera internacional que le llevó a las principales capitales europeas en las siguientes tres décadas: Venecia, Viena, Londres y San Petersburgo.

Cristóbal Soler: "Se nota ya el Martin i Soler genuino, con su frescura y vivacidad, pero también hay ambición teatral"

Es una ópera de juventud, pero en la que ya muestra su talento, tal y como señala a ÓA Cristóbal Soler, director musical de esta producción: «Se nota ya el Martin i Soler genuino, con su frescura y vivacidad, pero también hay ambición teatral y los concertantes están muy bien colocados y resueltos. Supo llegar al público desde el principio. Utiliza tempi muy vivos; en toda la partitura solo hay un larghetto, de unos treinta compases. Yo espero que entusiasme». La ópera iba a interpretarse en Les Arts la pasada temporada y, después, a través del programa itinerante Les Arts Volant, realizaría una gira –en versión reducida– por distintas localidades de la Comunitat Valenciana. El proyecto lo puso en marcha el anterior Intendente del Les Arts, Davide Livermore, y consiste en llevar la ópera en un camión que se transforma en escenario y que ofrece títulos operísticos en plazas o en espacios públicos en versiones reducidas y en valenciano, apta para todos los públicos.

La pandemia obligó a cambiar el orden de la propuesta: durante el verano El tutor burlat visitó diferentes pueblos y ahora llega al teatro. Sobre esta experiencia, Jaume Policarpo, responsable de la dirección de escena considera que la gira «ha sido, para mí, la parte más interesante de este proyecto: llevar una ópera de estas características a pueblos sin tradición lírica. Ha funcionado muy bien. Creo que hemos encontrado una fórmula por la que se recurre mucho al humor para poder extrapolar las claves humorísticas de la obra al público de hoy para que las pudiese entender, sin traicionar el espíritu original, y así no quedase como algo anacrónico».

En esta propuesta escénica hay dos peculiaridades. La primera es que el fortepiano de los recitativos está en escena y su intérprete (Carlos Sanchís) actúa como un personaje más de la trama. La idea surge en las funciones de Les Arts Volant, pero tanto Soler como Policarpo han querido mantenerla en la versión para el teatro. La segunda es la utilización de títeres. Policarpo defiende la propuesta: «Los personajes están doblados en ocasiones por títeres que manejan los propios cantantes. Con eso se establece una distancia con los personajes que permite un juego enriquecedor. Así se puede estar dentro y fuera de la historia a la vez. Es algo que enseguida entiende el espectador».
Los cantantes son miembros del Centre de Perfeccionament. Sobre ello, Cristóbal Soler opina que un repertorio como este «encaja muy bien en voces jóvenes con buena formación. Para mí es ideal, incluso para Mozart: voces jóvenes que canten bien. En esta ópera solo el papel del tutor puede hacerlo un cantante mayor, los demás son parejas jóvenes».– ÓA