Camarena y el reto de Tamino en el Liceu

'La flauta mágica' regresa al Gran Teatre del Liceu con dos alicientes: el debut de Javier Camarena como Tamino y la dirección musical de Gustavo Dudamel

13 / 06 / 2022 - Lourdes MORGADES - Tiempo de lectura: 5 min

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laflautamagica-operaactual-mozart (2) Una escena de la producción de 'La flauta mágica' de David McVicar © The Royal Opera House / Mark DOUET

Barcelona

Gran Teatre del Liceu
Mozart: LA FLAUTA MÁGICA
20, 21, 22, 25, 26, 27, 28, 30_06, 01, 02_07

Tamino: Javier Camarena / Julien Behr. Reina de la Noche: Kathryn Lewek / Sara Blanch. Pamina: Lucy Crowe / Serena Sáenz. Papageno: Thomas Oliemans / Joan-Martín Royo. Sarastro: Stephen Milling. Orador: Matthias Goerne / Pau Armengol. Primera Dama: Berna Perles. Segunda Dama: Gemma Coma-Alabert. Tercera Dama: Marta Infante. Papagena: Mercedes Gancedo. Monostatos: Roger Padullés. Sacerdote / Hombre de armas 1: Albert Casals. Sacerdote / Hombre de armas 2: David Lagares. O. Simfònica del G. T. del Liceu. Cor del Liceu (Dir.: Pablo Assante). Veus-Cor Infantil Amics de la Unió (Dir.: Josep Vila). Dirección musical: Gustavo Dudamel / Paolo Bartolameolli. Dirección de escena: David McVicar.

 

La flauta mágica regresa al Gran Teatre del Liceu con dos alicientes: el debut de Javier Camarena como Tamino y la dirección musical de Gustavo Dudamel. El deseo de trabajar juntos ha propiciado que el tenor aceptara interpretar por primera vez un papel que se había juramentado que jamás cantaría, y que, sin embargo, ahora asume como un reto particular en su carrera.

Representada por primera vez en el Gran Teatre del Liceu en 1925, La flauta mágica nunca fue una de las óperas preferidas de los liceístas; de hecho, 75 años después de su estreno, solo se habían ofrecido 27 funciones. Pero las cosas cambiaron en junio de 1999, cuatro meses antes de la inauguración del nuevo Liceu, cuando se estrenó la producción firmada por Comediants, cuya tierna y naíf mirada logró seducir al público y cambiar el destino liceísta de esta obra maestra. A día de hoy, el coliseo barcelonés lleva 75 funciones de La flauta mágica y el cómputo aumentará con las funciones, un total de 10, programadas este mes y hasta el 2 de julio en una producción de 2003 del Covent Garden de Londres dirigida escénicamente por David McVicar. La obra se repone con dos grandes alicientes como son el debut en el papel de Tamino del tenor Javier Camarena y la dirección musical de Gustavo Dudamel.

Ambos artistas llevaban tiempo queriendo trabajar juntos, y la posibilidad de hacerlo en el Gran Teatre del Liceu fue determinante a la hora de dejar a un lado las reticencias que el tenor mexicano tenía con respecto a la obra mozartiana, que se había juramentado que jamás cantaría. Lo cierto es que a estas alturas de la exitosa y brillante carrera de Camarena, puede resultar extraño que quiera debutar un papel como Tamino, pero el cantante reivindica la variedad en el repertorio como “algo muy sano” para no aborrecer determinadas óperas de tanto cantarlas, como le pasó con Il barbiere di Siviglia o I Puritani. “Buscar otras obras, enamorarse de otros roles, de otros compositores, de otras realidades expresivas. No es fácil pensar que a estas alturas de mi carrera quiera afrontar un papel como Tamino, pero es un rol bello y una muy buena posibilidad de volver al Liceu y colaborar con Gustavo Dudamel”, señala Camarena a ÓPERA ACTUAL.

© Gran Teatre del Liceu / Antoni BOFILL

El tenor Javier Camarena como el Duque de mantua en 'Rigoletto' en el Liceu de Barcelona

Extrema dificultad

El cantante considera que para un tenor como él, “que ha cantado mucho Rossini y hace acrobacias con la voz, Tamino puede antojarse poco, porque no tiene los sobreagudos de otras óperas, pero Mozart es un compositor muy exigente que presenta una gran dificultad técnica”, señala. “Toda la línea musical es compleja, porque Mozart trata la voz como parte de la orquestación, no como un instrumento acompañado por la orquesta. El personaje de Tamino no será el que luzca más por sus agudos, pero la ópera es mucho más que eso. Lograr cantar la maravillosa aria ‘Dies Bildnis ist bezaubernd schön’ tal y como la escribió Mozart, con todas sus dinámicas, es extremadamente difícil y hacerlo en el escenario es un éxito, sea o no valorado por el público. Asumo este personaje como un reto muy particular en mi carrera y si yo siento en mi corazón que eso estuvo bien, me llenará siempre”.

Javier Camarena: “Tamino no será el que luzca más por sus agudos, pero cantar ‘Dies Bildnis ist bezaubernd schön’ como la escribió Mozart, con todas sus dinámicas, es extremadamente difícil”

Las reticencias de Javier Camarena respecto a La flauta mágica tenían que ver fundamentalmente con el idioma, el alemán, y aunque otro Singspiel de Mozart ha formado parte de su repertorio desde 2006, El rapto del serrallo, el tenor reconoce que  durante muchos años pensaba que “como tenía muchas ofertas para cantar en italiano, para qué complicarme la existencia con el alemán”. Ahora, su mayor seguridad con el idioma, afirma, le permite “estar mucho más inmerso en el texto para brindar una interpretación más acertada y precisa”.

Del personaje de Tamino, al tenor le gusta “su nobleza y entereza a la hora de enfrentarse a todos los retos que le llevan a su transformación espiritual y que van a menudo en contra de sus deseos”. Ya con mayor seguridad con el idioma alemán, el reto para Camarena en la interpretación del rol es superar la parte que considera más difícil: “En la que Tamino se encuentra con el sacerdote y entra en las puertas, porque ese es un recitativo largo y musicalmente complicado de resolver, porque no es un recitativo secco o libre, sino que lo acompaña la orquesta y dentro de esa estructura hay que concretar la interpretación con un diálogo muy interesante con el sacerdote, pero con un Tamino embargado por las emociones al pensar que Sarastro ha secuestrado a su amada Pamina y con la incertidumbre de no saber si está viva o no. Esa es para mi la parte más retadora,  porque es muy profunda”.

© Royal Opera House / Mike HOBAN

'La flauta mágica' en la producción firmada por David McVicar para el Covent Garden

Vuelta al Liceu

Javier Camarena volverá al Liceu en abril de 2023 para debutar de nuevo otro papel, en este caso el caballero Des Grieux  de Manon de Massenet. “Este sí es un rol que tenía previsto debutar, porque quiero llevar mi carrera hacia el repertorio francés”, explica. “Tengo ya programado un Roméo et Juliette de Gounod y, para más adelante, Faust. Para interpretar al protagonista de Werther necesito mucho más tiempo, porque antes quiero encontrar paralelismos vocales. Y cantar un poco más de Verdi; tengo ya programada una Traviata, que será mi debut del personaje de Alfredo y seguir cantando Lucia di Lammermoor. Ir complementado el repertorio francés, el italiano y el belcantista. También me gustaría seguir buscando posibilidades con Mozart. Tenía una oferta para hacer Idomeneo, pero siento que todavía es un rol demasiado central para mi voz, pero La clemenza di Tito me encantaría”.– ÓA