Atrium Musicae: el festival más joven de España triunfa en su segunda edición

El Festival Atrium Musicae ofrece música, patrimonio arquitectónico y gastronomía en el corazón de Cáceres

16 / 02 / 2024 - Javier PÉREZ SENZ - Tiempo de lectura: 5 min

Festival Atrium Diego Ares, Antonio Moral y José Antonio Agúndez García © Atrium Musicae
Festival Atrium Elisabeth Leonskaja © Atrium Musicae

Es el más joven de los festivales españoles y tiene un espléndido futuro por delante. Atrium Musicae, organizado por la Fundación Atrio Cáceres y con el exquisito sello artístico de Antonio Moral, acaba de celebrar su segunda edición, y lo ha hecho con gran éxito de público y un listón de calidad muy alto, marcado por la sensibilidad y grandeza artística de la pianista georgiana Elisabeth Leonskaja como artista residente.

La Fundación Atrio Cáceres tiene como objetivo principal, en palabras de su presidente, José Antonio Polo Criado, “hacer llegar la música a todos los niños, jóvenes y mayores en diferentes circunstancias y que así encuentren en la misma ayuda que esta pueda ofrecerles, razón de ser de nuestra fundación”.

La música, pues, como fuente de inspiración, superación y progreso, es el motor del Festival Atrium Musicae de bolsillo que Antonio Moral ha llenado de personalidad y encanto propio porque está pensado para disfrutar de seis conciertos en cuatro días, con el atractivo añadido de un entorno único, la impresionante ciudad amurallada de Cáceres con sus fantásticas construcciones  almohades, góticas, renacentistas y coloniales.  Un fin de semana largo, que invita a la escapada; muchos aficionados de Madrid, pero también de Valencia, Cataluña, Andalucía, Galicia, Asturias o  el País Vasco acudieron a esta segunda edición, atraídos por  la singularidad de la propuesta y la calidad de la oferta artística. Por no hablar de la fabulosa gastronomía local y de ese referente de la alta cocina internacional que es el restaurante Atrio, con su legendaria carta de vinos. Y es que ese gran restaurante, con esas gloriosas tres estrellas Michelin que premian el genio del chef Toño Pérez, alma también junto a José Antonio Polo de este Festival.

Festival Atrium Julius Drake, Elisabeth Leonskaja, Jonas Müller y Katja Maderes © Atrium Musicae
Festival Atrium Elisabeth Leonskaja y el Cuarteto Kandinsky © Atrium Musicae

La Orquesta de Extremadura, dirigida por su titular, Andrés Salado, abrió la programación el 8 de febrero en el Auditorio Parque del Príncipe de Cáceres con el Requiem de Wolfgang Amadeus Mozart – al competente cuarteto de voces solistas, completamente español e integrado por la soprano Mar Morán, la contralto Sandra Ferrández, el tenor Airam Hernández y el bajo David Menéndez, se unió el Coro de Cámara de Extremadura- y la Música para el funeral  de la reina María, de Henry Purcell.

Con Elisabeth Leonskaja interpretando las tres últimas sonatas de Ludwig van Beethoven entramos en otra dimensión espiritual. Música que desafía tradiciones y modas, esencial en su riqueza expresiva, en sus novedades formales, en su imaginativa escritura y fuerza transfiguradora.  Leonskaja, en plena forma, las habita con un derroche de sensibilidad y hondura expresiva, también de aliento poético e ímpetu virtuoso. Una lección de estilo, de madurez, de personalidad. Y es que la gran Dama del piano, a sus 78 años, recién llegada de Viena, donde ofreció un memorable ciclo de conciertos schubertianos, llegó a Cáceres dispuesta a compartir su amor por la música con un público que disfrutó su arte a lo largo de tres memorables veladas consecutivas (viernes 9, sábado 10 y domingo 11 de febrero) en el Gran Teatro de Cáceres .

Tras el colosal Beethoven, la veterana pianista abrió y cerró una deliciosa Schubertiada –Sonata en la mayor D664 y como broche de oro una inolvidable versión junto a Julius Drake de la Fantasía en fa menor para piano a cuatro manos, D940. Entre ellas, disfrutamos del talento de dos jovencísimos cantantes alemanes que tienen ante sí un prometedor futuro en el mundo liederístico, la soprano Katja Maderes y el barítono Jonas Müller, becados del programa Lied the future promovido por la Asociación Franz Schubert en colaboración con la Fundación Banco Sabadell. Se notó la disciplina, el cuidado en el estilo, la búsqueda de matices que animan su canto con el sabio y cómplice acompañamiento de Julius Drake, un lujo en estos menesteres. Mostraron calidad vocal y sincera alma liederística en un programa muy exigente, una selección de lieder sobre poemas de Goethe más uno de Collin).

La tercera y última velada, consagrada a Robert Schumann, fue excepcional. De entrada, Leonskaja ofreció una intensa y bellísima versión de los Doce estudios sinfónicos, Op. 13 para, a continuación, ceder el protagonismo al joven Cuarteto Kandinsky, fundado en Viena en 2020, una formación que apoya con entusiasmo y que, a tenor de su ya notabilísimo nivel de calidad, tiene ante sí un futuro espléndido. Tocaron, y muy bien, el Cuarteto para cuerdas en la menor, op. 41, nº 1, pero donde se disparó la atención fue en la exultante versión del  Quinteto para piano en mi bemol mayor, op. 44, en plena complicidad con una Leonskaja que deparó instantes mágicos.

Festival Atrium Diego Ares © Atrium Musicae
Festival Atrium Manuel Blanco © Atrium Musicae
Festival Atrium Daniel Oyarzabal © Atrium Musicae
"Atrium Musicae una propuesta musical de altura que invita a la escapada"

Otras dos excepcionales propuestas tuvieron como protagonistas a tres  talentosos músicos españoles de proyección internacional. El trompetista Manuel Blanco y el organista Daniel Oyarzabal llenaron de magia y belleza musical la impresionante Concatedral de Santa María de Cáceres a través de un programa rico en sorpresas, con obras de León Boëllmann, Martini,  Mendelsshon, Bach, Domenico Scarlatti y Antonio Vivaldi.  Sinceramente, el luminoso sonido de Manuel Blanco, su fiato portentoso y su virtuosismo técnico causaron sensación en un concierto de gran nivel -Oyarzabal es un organista de excepcionales medios y sentido musical- que se hizo corto.

También fue memorable la actuación del clavecinista  Diego Ares en el Museo Vostell Malpartida. La visita al museo y su mágico entorno -el paisaje de los Barruecos- quedó empañada por la lluvia, pero después, el virtuosismo, el dominio del estilo y la exquisita sensibilidad de Diego Ares dieron vida a una excepcional versión de las  Variaciones Goldberg, de Bach.

Al lógico éxito de público -el atractivo turístico de Cáceres con su esplendorosa memoria arquitectónica tan viva como su espectacular oferta gastronómica ayuda lo suyo- se une en Atrium Musicae una propuesta musical de altura que invita a la escapada. Larga vida, pues, al más joven festival español de música clásica que anuncia ya su tercera edición en enero-febrero de 2025.– ÓA

.wt-cli-cookie-bar-container { display: none !important; } #etiquetas_noticias_relacionadas, #pf-src-icon, #cabecera_noticia { display: none !important; } #pf-content #pf-header-img { max-height: 100px !important; margin-bottom: 40px !important; } #pf-content img { width: 100% !important; height: auto !important; } #printfriendly img { width: 100% !important; height: auto !important; }