Historia de la Ópera

ÓA 245. Historia de la Ópera LI. Nuevas voces francesas

El género lírico vivió en Francia un desarrollo con característica propias, para decantar en un siglo XX colmado de innovaciones

01 / 04 / 2021 - Verónica MAYNÉS* - Tiempo de lectura: 6 min

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Kaufmann Werther Jonas Kaufmann como Werther en la Opéra de Paris © ONP / Elisa HABERER
Bros Werther José Bros y Nancy Fabiola Herrera en 'Werther' en la Ópera de Oviedo © Ópera de Oviedo / Carlos pictures
Kraus Werther Alfredo Kraus, un Werther de referencia. En la imagen, en el Liceu de Barcelona © Gran Teatre del Liceu / Antoni BOFILL
Domingo Borodina Plácido Domingo y Olga Borodina en 'Samson et Dalila' de Saint-Saëns en Milán © Fondazione La Scala / Andrea TAMONI

Cuando nació la ópera, Francia quiso permanecer ajena a las influencias extranjeras adaptando el nuevo género a su idiosincrasia cultural. Desde la tragédie lyrique hasta la opéra comique, sin olvidar la grand opéra o el drame lyrique, los autores galos se desmarcaron de otras estéticas europeas. A partir de la segunda mitad del siglo XIX, las fronteras del género se irán diluyendo en beneficio de un estilo más ecléctico.

En la obra de Jules Masse­­net (Saint- Étienne, 1842-París, 1912), compositor que cierra la tradición operística romántica francesa (ver ÓA 204, capítulo XI), se concentran las experimentaciones de la corriente operística francesa finisecular, un estilo influenciado por la grand opéra, la opéra comique y el drame lyrique. Al igual que hicieron Gounod y Bizet, Massenet adaptó las frases musicales y sus acentos a los de los versos, con el fin de crear una melodía puramente francesa que integrase simbióticamente la palabra, el timbre y la armonía, y que logró con óperas como Manon, comentada en el citado capítulo XI.

Los años de formación en Roma y su labor docente en el Conservatorio de París, fueron determinantes en su pensamiento estético, heredero de la tradición de la grand opéra, y también afín al verismo y a la influencia wagneriana; también decisiva fue su labor en la formación de futuros operistas desde su cátedra de composición. El primer gran éxito entre sus más de treinta creaciones fue Hérodiade, ópera en cuatro actos estrenada en 1881 con libreto de Paul Milliet y Henri Grémont basado en el relato de Flaubert Hérodias. El libreto sufrió cambios sustanciales con respecto al original del escritor realista publicado en 1877.

Como en la historia bíblica, la Salomé de Flaubert es una joven caprichosa que… Continúa…*

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