ENTREVISTAS

Rinat Shaham, mezzosoprano: “Carmen es mucho más que pasión”

10 / 01 / 2024 - Pablo MELÉNDEZ-HADDAD - Tiempo de lectura: 4 min

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Rinat Shaham Carmen Barcelona Rinat Shaham como Carmen en Barcelona © Gran Teatre del Liceu / David RUANO
Rinat Shaham
Rinat Shaham Carmen Barcelona Rinat Shaham como Carmen en Barcelona © Gran Teatre del Liceu / David RUANO
Rinat Shaham Carmen Australia Rinat Shaham como Carmen en Australia © Handa Opera
Rinat Shaham Carmen Barcelona Rinat Shaham como Carmen en Barcelona, junto al Don José de Leonardo Capalbo © Gran Teatre del Liceu / David RUANO
Rinat Shaham Carmen Australia Rinat Shaham como Carmen en Australia © Handa Opera
Rinat Shaham

La cantante israelí interpreta en estos días a la protagonista de la icónica ópera de Bizet en el Gran Teatre del Liceu barcelonés, en la producción de Calixto Bieito. Dueña de un amplio repertorio, Rinat Shaham reconoce que uno de sus personajes favoritos es el «fascinante» rol titular de una obra que ha interpretado más de 200 veces en más de 45 producciones.

La mezzosoprano Rinat Shaham debutó en el Liceu barcelonés con Maddalena de Rigoletto, ocasión en la que demostró una pasión especial en escena. “Aunque es un papel pequeño, definitivamente es uno de los que mueve la trama y no es nada plano, ya que posee diversas aristas”, asegura la cantante israelí. “Por un lado le interesa el Duca y lo quiere proteger, pero por otro sabe que hay un pacto de Rigoletto con Sparafucile que hay que respetar, y un trato es un trato”. Su regreso al coliseo de La Rambla llegó de la mano de Berg y su Wozzeck (una impactante Margret) y, más tarde, como una de las protagonistas de 7 deaths of Maria Callas de Marina Abramović. En estos días ha regresado para interpretar el papel titular de Carmen, la icónica ópera de Bizet en el Gran Teatre barcelonés, papel en el que pone toda su experiencia para dar vida a la gitana más famosa de la lírica, personaje al que ha dado vida en más de 45 producciones por todo el mundo, como Viena, Roma, Berlín, Múnich, Hamburgo, Stuttgart, Colonia, Baden-Baden, Lisboa, Toronto, Vancouver, Nueva York, Tel-Aviv, Hong-Kong, Sídney o Moscú, así como en el Festival de Glyndebourne, entre otros. “Sin duda es uno de mis personajes favoritos, que siento muy dentro y del que me cuesta desligarme”, asegura a ÓPERA ACTUAL.

"Recibió una llamada del Liceu: debía reemplazar, al día siguiente, a la protagonista de Carmen”

Camaleónica, además de los roles ya citados, su repertorio operístico incluye títulos tan diversos como El castillo de Barba Azul (Judith), Don Giovanni (Donna Elvira), La forza del destino (Preziosilla), Le nozze di Figaro (Cherubino y Marcellina) o Nabucco (Fenena), sin olvidar incursiones en música barroca o en obras contemporáneas, colaborando con maestros como Simon Rattle, Mark Elder, Alan Gilbert, Stéphane Denève, Robert Treviño, Krzysztof Warlikowski o Christian Thielemann, entre otros. Su repertorio de concierto comprende obras como el Requiem de Verdi –que interpretará este curso en la temporada de la OBC, en Barcelona–, Les nuits d’été de Berlioz, Les Noces de Stravinsky o la Novena Sinfonía de Beethoven. Esta última obra es la que acababa de cantar cuando recibió una llamada del Liceu: debía reemplazar, al día siguiente, a la protagonista de Carmen. “Acepté de inmediato, aunque hacía ya cinco años que no cantaba el papel”, asegura.

© N. Boschetti

Como Carmen en Italia, junto al tenor Andrea Carè

¿Cómo se ha encontrado en el montaje de Calixto Bieito de Carmen, tan particular? ¿Lo había visto antes?

Lo vi hace años, al poco de haberse estrenado, y me gustó mucho. Aunque he cantado el papel más de 200 veces –sin contar los ensayos–, no ha sido nada fácil asumir una producción tan compleja como esta, que está llena de detalles: morder a uno, torear con una bandera, saltar de un coche a otro… Y además ¡hay que cantar excelentemente bien! Aunque llevo a Carmen en mi cuerpo y en mi mente, cuatro horas de ensayos previos no dan para mucho en un montaje tan detallista. Vocalmente te permite una cierta flexibilidad, que en lo personal considero que es parte fundamental del canto. Sé que ello no gusta a todo el mundo, pero lo aplico a casi todos mis personajes. Ahí está el valor de tu propia interpretación, de revivir el papel. Carmen, además, exige un gran esfuerzo físico. Por supuesto que me habría gustado tener más tiempo para prepararlo con mis compañeros, pero entiendo que se trató de una urgencia, y agradezco al Liceu que me llamara.

La versión de Bieito corta muchos de los recitativos originales, hablados o cantados. ¿Cree que la ópera gana en agilidad sin ellos?

Por una parte, creo que queda bien en una propuesta como la del Liceu, ya que acelera la acción, sobre todo porque se trata de un montaje que no es de época. He hecho todas las versiones, con y sin recitativos y personalmente prefiero hacer los diálogos, porque explican detalles de la trama, además de que permiten demostrar las habilidades como actores y del dominio de la lengua francesa.

Tras haber cantado tantas veces este personaje, ¿Cómo es su relación personal con Carmen? ¿La quiere, la detesta?

Carmen es una parte de mi propio yo y va mucho más allá de una mujer pasional y salvaje. Tengo mucho de ella y siempre ha sido así, porque este personaje me influyó muchísimo al haber estado cantándolo durante más de 23 años. Es una mujer fuerte y liberada, pero en ella confluyen diferentes aspectos emocionales; es un auténtico ser humano, no solamente un icono. No tengo hijos y por eso la idea que tengo de vivir libre y sin muchas ataduras es una influencia suya. La libertad la entiendo gracias a este personaje.

¿Y con Don José? ¿Cree que esta historia podría haber llegado a tener un final feliz?

Creo que todos podemos cambiar el destino y por mucho que te lo digan las cartas o las líneas de las manos, cada uno puede reescribir ese destino. Carmen y José también evolucionan, y ello depende de muchos factores, como la edad: cuanto más mayores fueran, podrían llegar a ser más tolerantes el uno con el otro. La pasión de ambos se iría relajando con la vida y la experiencia.

¿Es la de Carmen una historia sobre la violencia machista?

Con los ojos de una mujer del siglo XXI, sin duda, pero hablamos de un fenómeno que ha ido evolucionando. En la época del estreno de Carmen el trato a veces violento y denigrante que la mujer recibía era el normal. La rara era ella y su personalidad, una criatura salvaje que incluso hoy llega a ser sorprendente.

Su repertorio es tan amplio como variado. ¿Qué otros personajes que tiene actualmente en repertorio le seducen especialmente y por qué?

Además de Carmen, que creo que todavía puedo aportar mucho en este papel, también me encanta Judith de El castillo de Barba Azul. En esta etapa estoy asimilando papeles nuevos, con más carne, como Didone de Berlioz, la reina de Pelléas de Debussy o diversos papeles de Verdi, además de retomar personajes como Ottavia de L’incoronazione di Poppea, porque me encanta todo tipo de música.

¿Qué proyectos futuros tiene?

Con Simon Rattle tenemos un concierto en Múnich con obras de Falla y Montsalvatge, además de varios proyectos en la Bayersiche Staatsoper. En París haré un concierto con canciones populares de Berlioz y en Barcelona cantaré el Requiem de Verdi con la OBC, el Orfeó Català y el maestro Ludovic Morlot. Para Pentatone grabo El castillo de Barba Azul dirigida por Karina Canellakis y me gustaría poder girar varios programas de recitales, algunos con obras de Weill, Ravel o Falla, en los que me gusta incluir una parte de improvisación y colaboraciones con otros artistas, como bailarines, por ejemplo. En varios de ellos uso una técnica vocal diferente. Utilizar la voz, en definitiva, como un instrumento para actuar, como herramienta del alma.

Sabiendo que su país natal es Israel, ¿cómo se encuentra su familia?

Físicamente están bien, pero anímicamente es un horror, están muy deprimidos. Es una situación muy grave, crítica, que se tiene que solucionar. Es de esperar que pronto llegue la paz a la región. Hay que tener esperanza. Y la música puede ayudar.

Ha escogido Barcelona como ciudad para vivir.

Sí, vivo aquí desde hace años y por eso me encanta poder cantar en el teatro de mi ciudad.  Con mi marido nos enamoramos de Barcelona y fue amor a primera vista; he estado en muchas ciudades del mundo y Barcelona no se pude comparar con ninguna de ellas. Seguimos enamorados de este lugar, de sus calles, del sol, del mar y de las montañas, de la arquitectura, de su historia, de la gente ¡De todo! Y aquí vivimos, sintiendo Barcelona como nuestra ciudad, desde hace ya algunos años.– ÓA

* Imágenes del ensayo general de la temporada 2011 de Opera Australia en la Ópera de Sydney con Rinat Shaham como Carmen, el Coro de Opera Australia y la Orquesta de Ópera y Ballet de Australia.