ENTREVISTAS

Michael Fabiano vuelve al Teatro Real con 'Giovanna d’Arco'

01 / 07 / 2019 - Rebeca RUIZ - Tiempo de lectura: 6 min

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El tenor estadounidense Michael Fabiano © Jiyang CHEN

Regresa en julio a Madrid como Carlos VII junto al Giacomo de Plácido Domingo y a la Giovanna de Carmen Giannattasio en una versión de concierto que significa el estreno de la ópera de Verdi en el Real. En julio de 2016 debutó en el Real con I due Foscari, también de Verdi, también en concierto y también junto a Domingo. Su debut en una ópera escenificada en Madrid está programado para el próximo año, cuando interprete su aclamado Alfredo de La Traviata (¡y junto a Domingo como Giorgio Germont!).

Se le conoce como el tenor del Met pero lo cierto es que hace más de una década que Michael Fabiano (Montclair, Nueva Jersey, 1984) canta en los teatros más reconocidos del mundo. Siempre vuelve a Nueva York y procura mantener en orden sus compromisos internacionales, que este año le han llevado hasta Australia con Werther, a Londres con Faust o a Berlín con el Duca de Rigoletto, personaje al que dijo adiós el mes pasado. En junio, el tenor estadounidense publicó su primer CD en el que repasa arias de Donizetti y del Verdi más belcantista, calificado como Selección ÓPERA ACTUAL (Pentatone). Ahora vuelve al Teatro Real de Madrid para interpretar a Carlo VII en Giovanna d’Arco. España, asegura Fabiano, es uno de los países que marcan su agenda en los próximos años.

ÓPERA ACTUAL: ¿Qué siente al tener su primer CD en las manos?

Michael FABIANO: Alivio, diría. He pasado los últimos años intentando darle forma y crear un proyecto que realmente me gustara. Barajé varios sellos antes de que Pentatone pusiera una oferta sobre la mesa: estaban emocionados de crear conmigo algo especial.

Ó. A.: Verdi y Donizetti son los dos pilares del disco. ¿Diría que son los dos grandes compositores de su carrera?

M. F.: Sí, Verdi particularmente. Si no recuerdo mal, ya he cantado once de sus roles. No son demasiados, pero considero que son bastantes. Además, Verdi es una herramienta fenomenal para aprender a cantar. Donizetti también. Cuando los estudias a ambos, inevitablemente la técnica se perfecciona.

Ó. A.: ¿Es duro decir adiós a un personaje como ha hecho en Berlín?

M. F.: He cantado el Duca durante 15 años en once producciones. Me gusta el rol, pero diría que hay otras óperas que calan más en mí. Ahora hay grandes tenores que cantan ese papel y creo que para mí ha llegado la hora de seguir adelante. El año que viene cantaré mucho Ballo in maschera y quiero centrarme en ello, además de Ernani o Simon Boccanegra. Seguiré dedicándole mucho al Verdi temprano y poniendo todo mi corazón. A medida que me hago mayor me doy cuenta de que hay otros roles con los que puedo lograr un mayor impacto.

Ó. A.: ¿Cuándo siente un cantante la necesidad de dejar un personaje?

M. F.: Gran pregunta. Hay que despedirse de un papel cuando ya no se conecta con el personaje; cuando eso ocurre, es complicado que el público te crea sobre un escenario. Y, en segundo lugar, cuando ese rol se queda fuera de tu repertorio. El Duca, en mi caso, se había convertido en uno de los más agudos y líricos de los que actualmente canto.

Ó. A.: Usted es metódico y procura mantener organizada su agenda.

M. F.: Sí, siempre pongo orden en mi agenda porque así es como mejor funciono. Sin orden es complicado tener una carrera larga. No creo que se trate de ego, intrigas, y todas esas cosas. Todo se resume en ser inteligente. Nadie quiere limitaciones. Pero en cualquier caso a veces los cantantes cometemos el error de mantener ciertos roles cuando ya no deberíamos. Me gustaría ser claro en esto: los cantantes que toman decisiones tácticas es más probable que aguanten mejor el paso del tiempo.

© James WEBER

El tenor Michael Fabiano es un gran aficionado al vuelo deportivo

Ó. A.: ¿Cómo encara el debut de un rol nuevo? Debuta este Carlo VII en Madrid y Hoffmann en París el próximo año.

M. F.: Cuando preparo un nuevo personaje primero estudio la literatura y el background que lo rodea para tratar de entenderlo todo. Después estudio detenidamente el libreto de la ópera. Una vez he estudiado la palabra pura y dura y la trama, paso a estudiar la música de manera aséptica, sin emoción. Solo entonces se une todo y le busco un sentido. Sigo siempre ese proceso porque creo que no podría llegar ahí de una vez, a la primera.

Ó. A.: Además de correr, pilota aviones ¿Es su manera de desconectar?

M. F.: En parte sí. Es una manera de no pensar en el canto, simplemente en concentrarme en nada más que en el vuelo y en huir. No hablo de escapar literalmente, si no del hecho de poder elevarme por encima del suelo y hacer algo diferente. Por otro lado, a mí me encanta estudiar, y volar es una manera de seguir aprendiendo, porque requiere de un montón de conocimientos. Cada vez que vuelo aprendo cosas.

Ó. A.: Entonces, ¿no canta cuando pilota?

M. F.: ¡Nunca! (ríe).

Ó. A.: Ya ha debutado en Bilbao, Madrid y Valencia. ¿Se siente cómodo ante el público español?

M. F.: Por supuesto. En España hay un público que está por encima de muchos en el mundo, y por muchas razones. Allí sienten la ópera como algo que importa. No suelo conectar con el público que es meramente turístico, algo que abunda en algunos de los teatros más importantes por los que pasa público de todo el mundo. Pero nunca me ha pasado eso en España. Y es muy importante para mí. Significa que cuando estoy arriba del escenario lo estoy haciendo para gente a la que realmente le importa la ópera. Eso no quiere decir que cuando voy a otros lugares con público más turístico no intente hacer mi trabajo del mismo modo, pero es una bonita recompensa. En general, diría que me encanta España.

Ó. A.: ¿O sea que España seguirá estando en sus planes de futuro?

M. F.: Por supuesto, y muchísimo. En Madrid, seguro, donde después de esta Giovanna d’Arco volveré para cantar La Traviata el año próximo. Pero también iré a otras ciudades. España ocupa entre el 20 y el 25 por cien de mi futuro profesional en los próximos cuatro años. Es uno de mis países europeos favoritos y seguro que lo disfrutaré.  ÓA