ENTREVISTAS

Lisette Oropesa: "Canto lo que me ofrecen"

30 / 03 / 2019 - Lourdes MORGADES - Tiempo de lectura: 6 minutos

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© Crystal GREEN
© Crystal GREEN

Hija de una cantante de ópera, Lisette Oropesa (Baton Rouge, Louisiana, 1983) sabía desde pequeña que quería dedicarse a la música, pero descubrió que realmente amaba el canto cuando entró en la Universidad para estudiar flauta y, para contentar a su madre, hizo una audición para las clases de canto. Los maestros le dijeron que tenía más talento como cantante que como flautista.

Después de una década como profesional ha conseguido conquistar algunos de los principales teatros de ópera europeos y tras su paso triunfal por el Teatro Real, al que regresará la próxima temporada, el 2 de marzo debuta en el Gran Teatre del Liceu cantando por primera vez Rodelinda, un nuevo papel, el primero de 2019 al que seguirán en abril otro debut, la Isabelle de Robert le diable en La Monnaie de Bruselas, y en septiembre, Manon en el Met de Nueva York. El año pasado debutó otros cinco roles. “Canto lo que me ofrecen”, afirma la soprano a ÓPERA ACTUAL. “No llamo a la puerta diciendo lo que quiero cantar porque no estoy en posición de hacerlo. Quizá llegue un día en que sí pueda elegir”.

ÓPERA ACTUAL: ¿Ha cantado mucho Händel?
Lisette OROPESA:

Bastante. Cleopatra de Giulio Cesare, Romilda de Xerxes, El Mesías y arias de concierto. Es un compositor que me gusta y me encuentro bien cantando sus obras, mejor si es con instrumentos modernos que al estilo barroco con el diapasón más bajo, porque me resulta más incómodo.

ÓA : ¿Cuáles son los retos vocales y escénicos del personaje de Rodelinda?
L. O. :

El principal es que el papel es muy largo y la tesitura muy alta, y casi siempre estoy en la zona de paso y eso es un poco difícil, pero Händel te permite hacer variaciones personales y eso me gusta mucho. Escénicamente el reto de la producción de Claus Guth del Liceu es que durante toda la ópera estoy en el escenario donde siempre hay acción, hay que subir y bajar escaleras y hay cambios de vestuario. Psicológicamente, el personaje es difícil de amar, porque para ella su responsabilidad es antes ser viuda que madre o reina.

ÓA : ¿Hay algún pasaje de 'Rodelinda' que le guste especialmente?
L. O. :

A todo el mundo le gusta el aria “Ritorna, oh caro e dolce mio tesoro”, pero para mí es la más difícil y eso no la hace mi favorita. La que más me gusta es “Ombre, piante, urne funeste”, que canto en el funeral, una aria con flauta, quizá porque antes que cantante quise ser flautista.

ÓA : El año pasado debutó cinco papeles y este año debutará otros tres, ¿Está renovando su repertorio?
L. O. :

Canto lo que me ofrecen siempre que vea que puedo hacerlo. Me han ofrecido papeles que no soy capaz de cantar, casi siempre demasiado agudos, como Lakmé o Zerbinetta de Ariadne auf Naxos, pero conozco mi voz, canto desde que tenía 3 años, y si el papel no lo puedo cantar digo que no. También tengo un agente muy bueno, coaches que me han ayudado durante años, mi maestro de canto de la Universidad que todavía me escucha y me enseña, mi madre y, sobre todo, mi propio oído. No importa lo que digan los demás, lo importante es que te conozcas y yo conozco mi técnica, mi voz, mi personalidad y siempre trato dar lo más posible, aunque esté cantando un papel que no es ideal para mí, pero lo hago con la voz que tengo, sin forzar.

ÓA : ¿Cómo ve que está evolucionando su voz?
L. O. :

Es una evolución natural. Mañana no me despertaré y podré cantar Wagner, pero noto que mi voz está creciendo, que es un poco más redonda, con colores diferentes que no tenía. Uno no sabe si la voz va a madurar y será más lírica o dramática. Si me hubieran ofrecido Manon hace cinco años hubiera dicho que no, pero en diciembre pasado me lo ofreció el Met para cantarlo en septiembre y ahora he dicho que sí. También cantaré La Traviata en el Met, que ya he hecho; es un papel que se puede cantar con una voz más ligera o más dramática, pero con Manon creí que debía esperar, pero esta es una oportunidad que me da el Met y lo haré. Mi repertorio es siempre de mujeres jóvenes y si mi voz no evoluciona, con el paso del tiempo habrá otras cantantes jóvenes que harán estos papeles que ahora canto yo, y si no cambio el repertorio no me quedará nada.

ÓA : ¿Qué papeles que le gustaría cantar y considera adecuados para usted no le han ofrecido todavía?
L. O. :

Juliette, Elvira de I Puritani y Amina de La sonnambula. En Estados Unidos estos roles de bel canto no se hacen salvo que los pida una estrella. En Italia se programan con más frecuencia, pero allí es difícil cantar si no eres italiano.

ÓA : Pero usted actúa desde hace tiempo en Europa, en Italia lo ha hecho y ahora lo hará en La Scala con 'I Masnadieri'.
L. O. :

Sí, por mi agente, porque he tenido éxito y me han vuelto a llamar.

La soprano estadounidense, que acaba de grabar su segundo disco de manera independiente, será Rodelinda en Barcelona dirigida por Josep Pons y en una producción de Claus Guth, compartiendo escenario con Bejun Mehta y Joel Prieto

ÓPERA ACTUAL: ¿Cómo prepara los papeles? ¿Cuenta con un coach que le ayude?
L. O. :

Los preparo sola y si al final tengo alguna duda lo consulto con mi maestro de canto de la Universidad o con un coach con el que he grabado mi
último cedé, Michael Borowitz.

ÓA : Usted corre maratones, ¿Qué le aporta este deporte?
L. O. :

El último maratón que corrí fue en 2015 en Pittsburgh, pero corro cada día. Es sano. Te hace más fuerte, te da más control del aire, más calma, duermes mejor, te da más energía.

ÓA : ¿Qué es lo que más le gusta de ser cantante de ópera?
L. O. :

No es el dinero porque no gano tanto, ni el éxito, porque a veces no se consigue pero la música siempre es especial. Lo que más me gusta es viajar. Este trabajo me da mucha libertad, tengo la oportunidad de despertarme todos los días durante un mes en Barcelona o todos los días durante tres meses en París. La gente sueña con esto. Si viajara sola quizá lo vería diferente, pero viajo con mi marido, que me ayuda mucho. Yo voy a trabajar y él se encarga de todo lo demás y al final del día nos juntamos y vamos a pasear, al teatro o al cine.