ENTREVISTAS

Jakub Józef Orlinski: “Siento un placer físico cantando como contratenor”

01 / 10 / 2021 - Antoni COLOMER - Tiempo de lectura: 3 min

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Jakub Józef Orlinski / operaactual.com Jakub Józef Orlinski © Warner Classics - Erato / Michael Sharkey

En poco tiempo, el cantante polaco Jakub Józef Orlinski se ha convertido en un fenómeno que traspasa fronteras estilísticas y seduce a todo tipo de públicos. Tan carismático en escena como riguroso en sus proyectos, publica este mes Anima Aeterna, su tercer álbum en solitario junto a Il Pomo d’Oro, cuya crítica ópera actual adelantó el pasado mes de septiembre. Una grabación que incluye piezas sacras de autores como Zelenka y de otros olvidados como Manna o Nucci. Con las ideas claras, Orlinski comenta seguro la evolución y posibilidades de la voz de contratenor.

Cuando empecé a cantar en coros, a los 8 años, no sabía leer música. De adolescente, cuando mi voz cambió, formamos un conjunto en el que cantaba de barítono, mi voz natural. Decidimos centrarnos en la música del Renacimiento y necesitábamos voces agudas, así que hicimos un sorteo y me tocó a mí experimentar con el falsetto. Me alegro mucho de haber perdido ese sorteo porque, de repente, encontré mi voz. Siento un placer físico cantando como contratenor. Creo que expresarse en ese registro agudo, como hacían los castrati, tiene un componente espiritual.

Trato de aprender de todos los buenos cantantes. Philippe Jaroussky ha sido fuente de inspiración y le amo, pero no quiero imitarle. Andreas Schöll ha hecho las más bellas grabaciones y es un músico mayúsculo. Pero no solo me fijo en contratenores. Adoro a Núria Rial por la pureza y la claridad de su voz. O a Ewa Podlés. Esa conexión de la voz con todos los resonadores del cuerpo y la uniformidad del color en los diferentes registros es lo que busco constantemente.

 La técnica del contratenor ha evolucionado mucho últimamente. Ahora, por proyección y volumen, podemos cantar en las más grandes salas de concierto del mundo. Eso provoca que los compositores contemporáneos cada vez escriban más papeles para nosotros. Es una voz en plena evolución y eso ofrece grandes posibilidades de experimentación.

Su nuevo CD 'Anima Aeterna' editado por Erato

Colaborar y grabar con Il Pomo d’Oro es un sueño hecho realidad. Mi objetivo siempre fue elaborar con ellos proyectos muy personales. Al proyectar nuestro primer CD, Anima Sacra (2018), la idea era interpretar repertorio sacro desde una perspectiva no religiosa. Simplemente expresar las emociones humanas que contienen esas piezas. Junto a Yannis François concebimos el álbum como un proyecto de búsqueda de repertorios desconocidos que tuvo continuidad con Facce d’Amore (2019), dedicado a la ópera y las múltiples caras del amor.

El repertorio sacro de Anima Aeterna supone un diálogo con Anima Sacra. No me interesaba hacer el típico álbum de grandes arias de Händel sino crear algo nuevo a través de un concepto que posea unidad y sentido. Descubrir nueva música me sirve para descubrirme a mí mismo. Es muy emocionante interpretar obras de compositores que no se han escuchado en los últimos 300 años.

Hay diferencias técnicas y estilísticas a la hora de interpretar música sacra u ópera, pero mi objetivo principal es conectar con el público. En general, los compositores de esa época escribían en un estilo operístico. Zelenka, compositor central en Anima Aeterna, podía crear música virtuosística pero también muy pura, casi minimalista. Eso me permite profundizar en una amplísima gama de emociones. Anima Aeterna es un viaje de lo más espectacular a lo más íntimo.

En Anima Sacra interpreté una pieza de Domènec Terradellas, un compositor increíble que alguien definió como el Händel español. Estuve hablando sobre él con Víctor García de Gomar [director artístico del barcelonés Gran Teatre del Liceu] y quién sabe si, en el futuro, haremos algún proyecto al respecto pues su música es bellísima y poco conocida.  ÓA