ENTREVISTAS

Iván Ayón-Rivas: "Me encantaría llegar a tener pleno control de mi voz"

11 / 01 / 2022 - Antoni COLOMER - Tiempo de lectura: 5 min

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Ayón Macbeth Scala El tenor peruano Iván Ayón-Rivas en 'Macbeth' en La Scala © Teatro alla Scala / Brescia e Amisano
Iván Ayón / operaactual.com Iván Ayón-Rivas como Nemorino en el aclamado 'L'elisir d'amore' de Las Palmas © Ópera de Las Palmas / Nacho GONZÁLEZ
Iván Ayón / operaactual.com El tenor peruano fue el ganador del Concurso tenor Viñas en 2019 © Gran Teatre del Liceu / Antoni BOFILL

En la estela de los grandes tenores latinoamericanos, el peruano Iván Ayón-Rivas se ha convertido en una de las voces más prometedoras y solicitadas de la actualidad. Muestra de ello es su participación en la producción del Macbeth verdiano que ha inaugurado la temporada de La Scala de Milán. Ganador de concursos tan prestigiosos como el Tenor Viñas de Barcelona y el Operalia de Plácido Domingo, su progresión es tan meteórica como prudentes son los pasos que el joven cantante sabe que debe seguir en su carrera. Sobre todo ello reflexiona en esta entrevista exclusiva para ÓPERA ACTUAL.

Debutar en La Scala y ni más ni menos que en la prima es una auténtica proeza. Él pudo disfrutarlo el pasado 7 de diciembre, en la inauguración de la temporada del teatro milanés. Para el tenor peruano Iván AYÓN-RIVAS formar parte del cast de ese Macbeth, «junto a cantantes de tanto nivel, humanidad y humildad», según asegura, «fue una experiencia única y muy enriquecedora. Cuando cantas junto a colegas de esa magnitud (en un reparto encabezado por Anna Netrebko) el trabajo se vuelve un placer y una escuela, porque solo con mirarlos, escucharlos, conversar con ellos y saber cómo afrontan esta gran responsabilidad del 7 de diciembre en La Scala uno aprende muchísimo».

ÓPERA ACTUAL: Sus orígenes musicales y vocales son con la música mariachi. ¿Qué le ha aportado esa experiencia y qué diferencias técnicas hay entre ambos estilos vocales?

Iván AYÓN-RIVAS: Entre la música de mariachi y el canto lírico he podido encontrar poca diferencia. Cantar mariachi me aportó presencia escénica, el valor de enfrentar e interactuar con el público, además de darme seguridad vocal y la capacidad de resolver ciertas dificultades que pueden hacerte dudar de la emisión durante la ejecución. Hay diferencias técnicas, pero son pocas. La música de mariachi necesita una base clásica para poder ser cantada correctamente y como pide la tradición. Basta con escuchar los discos de Javier Solís, Jorge Negrete o Pedro Infante.

ÓA: ¿Qué aspectos técnicos ha tenido que trabajar más durante su formación?

I. A-R.: ¡Muchos! Principalmente adquirir la profundidad del sonido, el giro de la voz, la diferencia entre apoyar y sostener, relajar la mandíbula, la lengua y todo esto sin perder la punta del sonido. Puede parecer complicado y muchos pueden pensar que es ridículo pensar en todo esto mientras se canta, pero la verdad es que todo esto se piensa cuando se estudia. Al final todos esos aspectos se vuelven algo automático y te permiten pensar solo en la interpretación. El trabajo técnico que he podido hacer con mi maestro ha sido arduo y muy complicado para quitarme tantos vicios vocales típicos de la lengua hispanoamericana.

ÓA: Un primer momento decisivo en su carrera fue su llegada a Italia. ¿Qué recuerda de aquella experiencia y qué le ha aportado a nivel de formación vocal?

I. A-R.: Llegar a Italia supuso un cambio de vida. Además de comenzar un trabajo técnico-vocal con mi maestro, me permitió darme cuenta de dónde podía llegar y qué cosas podía hacer estudiando arduamente.

"Cantar mariachi me aportó presencia escénica, el valor de enfrentar e interactuar con el público, además de darme seguridad vocal y la capacidad de resolver ciertas dificultades"

ÓA: Los premios en diferentes y prestigiosos concursos han impulsado decisivamente su carrera. ¿Qué aspectos positivos y/o negativos ve en los concursos de canto?

I. A-R.: Poder ganar concursos importantes, como el Viñas en Barcelona, Operalia o Clip de Portofino han sido experiencias muy enriquecedoras, la confirmación de que el camino y el trabajo técnico era el correcto y un estímulo para seguir estudiando. Los concursos son positivos al 100% para los jóvenes, aunque todo depende de la mentalidad del joven cantante. Ganar un concurso quiere decir que tienes capacidades, talento, que lo que estás haciendo es lo correcto. Lo negativo viene cuando el ganador (o ganadores) cree que no hay necesidad de seguir estudiando, que está listo para los grandes teatros, dejándose influenciar por personas que les dicen que son el nuevo Corelli, Pavarotti o Callas. Esto es muy perjudicial porque lo único que hace es confundir la mentalidad de los jóvenes. Para mí, una crítica debe ser constructiva, no exaltada, especialmente si se trata de cantantes jóvenes aún en formación.

ÓA: El Duca de Rigoletto es uno de sus caballos de batalla. ¿Qué dificultades considera que tiene un papel tan exigente y tan temido por los tenores?

I. A-R.: Cantar Verdi es siempre un reto. Se necesita conocimiento del belcanto y de la técnica para poder ejecutar los roles como realmente los quería el autor. Verdi es todo belcanto y eso le da una dificultad única, especialmente en un rol como el Duca di Mantova plagado de frases que juegan entre la zona del pasaje y la zona aguda. Eso te obliga a tener que cantar con la garganta libre y sonidos girados para poder darle el ímpetu necesario, pero manteniendo la línea que necesita el rol.

ÓA: Su repertorio actualmente es el de un tenor lírico joven. ¿Hacia dónde cree que evolucionará a medio o largo plazo?

I. A-R.: Mi meta es poder seguir haciendo bel canto el mayor tiempo posible. Cuando la voz cambie de acuerdo a la edad y al estudio me preocuparé, por ahora estoy feliz con lo que hago y no pienso en ir más allá de mis capacidades.

ÓA: Se le compara a menudo con otro peruano ilustre, Juan Diego Flórez, pero sus gustos se decantan más por tenores spinto como Corelli, Giacomini o Domingo. ¿Qué virtudes de cada uno de ellos le gustaría poseer?

I. A-R.: Me encantaría llegar a tener el pleno control de mi voz. La capacidad de ir del fortissimo al pianissimo con la libertad vocal que tenía Corelli; poseer la potencia y elegancia de un Giacomini así como la capacidad de llegar al corazón del público, la interpretación, la línea de canto y moverme en el escenario con la perfección de Plácido Domingo.

© Operalia 2021 / Medici TV

Plácido Domingo entregando el Primer Premio de Operalia 2021 al tenor Iván Ayón Rivas

ÓA: Otra de sus especialidades es la ópera francesa. ¿Se siente cómodo en ese repertorio? ¿Qué características técnicas distintas al italiano requiere?

I. A-R.: La ópera francesa, más que la italiana, está pensada para la comodidad del cantante. La lengua francesa en el canto te da esa posición correcta que necesita un cantante, la famosa intervocalità. En consecuencia, sientes la capacidad de tener fiati más largos y facilidad para ir del forte al piano. La diferencia entre los dos idiomas es grande, si hablamos del canto. Por ejemplo, La Favorite es menos pesada que La Favorita. Se trata de la misma opera, pero el francés la vuelve más ligera y por eso muchas veces piden tenores más ligeros para las versiones francesas de ciertos títulos.

ÓA: También se ha significado como un brillante intérprete de zarzuela. ¿Tiene previsto profundizar en ello? En una entrevista comentaba que cantar en la lengua propia comporta dificultades añadidas. ¿Podría desarrollar esa idea?

I. A-R.: Me encantaría poder hacer zarzuela, es un género en el que me gustaría profundizar. Cuando canto en castellano debo estar muy atento a la pronunciación de las consonantes puesto que en los países hispanohablantes hay muchos vicios de pronunciación. Eso provoca que la posición vocal al cantar pueda ser incorrecta, lo cual requiere que la concentración, al menos en mi caso, tenga que ser mayor.

ÓA: ¿Qué papeles tiene previsto incorporar durante los próximos años a su repertorio?

I.A-R.: Por ahora estoy concentrado en los roles del bel canto. Quiero incorporar más obras de Donizetti y Bellini antes de pasar a cantar un Verdi más maduro y/o Puccini.

ÓA: ¿Cuándo y dónde se le podrá volver a ver y escuchar en España?

I. A-R.: ¡Espero que muy pronto! Si el Covid lo permite, tengo previsto el debut de Ernesto, de Don Pasquale y de Rinuccio, de Gianni Schicchi, ambos en el Liceu de Barcelona.– ÓA