Zúrich: La inspirada Leonora de Harteros

08 / 07 / 2019 - Albert GARRIGA - Tiempo de lectura: 3 minutos

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La soprano Anja Harteros deslumbró en el papel de Leonora en la producción gris y plana de Andreas Homoki © Oper Zürich / Monika RITTERSHAUS
La soprano Anja Harteros deslumbró en el papel de Leonora en la producción gris y plana de Andreas Homoki © Oper Zürich / Monika RITTERSHAUS
La soprano Anja Harteros deslumbró en el papel de Leonora en la producción gris y plana de Andreas Homoki © Oper Zürich / Monika RITTERSHAUS
La soprano Anja Harteros deslumbró en el papel de Leonora en la producción gris y plana de Andreas Homoki © Oper Zürich / Monika RITTERSHAUS

Opernhaus Zürich

Verdi: LA FORZA DEL DESTINO

Anja Harteros, Yonghoon Lee, George Petean, Wenwei Zhang, Elena Maximova, Renato Girolami, Jamez McCorkle. Dirección: Fabio Luisi. Dirección de escena: Andreas Homoki. 4 de julio de 2019.

El interés principal de la reposición de la controvertida puesta en escena de Andreas Homoki de La forza del destino recaía principalmente en las voces protagonistas y en la inspirada dirección del italiano Fabio Luisi, quien compaginaba la nueva producción de Nabucco con estas funciones de la Forza. Lo cierto es que de algún modo se notó que se trataba de una reposición y que faltaba algo más de atención al detalle.

Eso ya suele ocurrir en los teatros de repertorio, de hecho ya se quejaría de ello otro gran maestro italiano referente a las rotaciones de los músicos desde los ensayos a las funciones. Lo cierto es que Luisi igualmente supo imprimir el brío necesario y la italianitá inherente en la obra para dibujar, en su conjunto, una versión muy notable. Hubo excesos de volumen y efectismo, precipitación, desajustes en metales, pero globalmente se pudo disfrutar mucho, por que la Philarmonia es una excelente orquesta y, si bien el nivel de excelencia no era el de otras ocasiones, sí se mantuvo una columna de vigoroso color y de dúctil sonido. El coro anduvo medio despistado, contagiado, se supone, por esa mezcla de Beetlejuice y sabor cañí propuesto por Homoki.

Vocalmente esta reposición estuvo a un nivel superior al del estreno, encabezada por la formidable Leonora de Anja Harteros. La soprano alemana, es cierto, tiende actualmente, y en ocasiones, a una emisión blanquecina y con falta de armónicos, aunque su canto es, siempre, noble y sincero. La línea es elegantísima, y la proyección sobrada, amén de una sensacional musicalidad que conmueve en cada intervención. Ya desde «Me pellegrina ed orfana» ofreció una muestra de refinado fraseo y llegó a cotas elevadísimas en «Madre, pietosa vergine», culminando con un fabuloso «Pace, pace», donde apuntó al Si bemol de «in van la pace» atacado en pianísimo, como está escrito. Sin embargo, y seguramente contagiada por Luisi y sus compañeros, en los dúos, abusó de los forte. Pero claro, es que el tenor coreano Yonghoon Lee anduvo apretando casi toda la función, dibujando un Alvaro más cerca del Canio de Leoncavallo que de Verdi. La voz de Lee, quien debutaba en el papel, es cálida, de proyección sobrada y squillo brillante y sí, en «Oh tu che in seno agli angeli» cuidó más la línea, contuvo decibelios, incluso apianó y se le pudo disfrutar bien, como también en el dúo «Solenne in quest’ora», junto al Carlo de George Petean.

El barítono rumano, el único que repetía del estreno de la temporada pasada, tiene un timbre de gran atractivo y un fraseo impecable, alla italiana, que le permitió abordar «Urna fatale del mio destino», de manera formidable. Lástima de cierto engolamiento en los agudos que le restarían brillantez a la intensidad de la cabaletta. El doble papel de Marqués de Calatrava/Padre Guardiano recayó en el bajo chino Wenwei Zhang, algo falto de contundencia y profundidad vocal, no consiguió emocionar por una musicalidad más bien plana. Elena Maximova (Preziosilla) ofreció un buen nivel técnico, pero pasó sin pena ni gloria, casi como el propio personaje.