Cuatro mini óperas, cuatro reflexiones históricas

Washington

15 / 03 / 2022 - Esperanza BERROCAL - Tiempo de lectura: 4 min

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wno-operaactual-written on skin Una escena de 'The Rise' Kamala Sankaram © WNO / Scott SUCHMAN
wno-operaactual-written on skin Alicia Hall Moran en 'Chantal' © WNO / Scott SUCHMAN

Washington National Opera

Alicia Hall Moran, Jason Moran: CHANTAL / Kamala Sankarman: RISE / Carlos Simon: IT ALL FALLS DOWN / Huang Ruo: THE RIFT

Estrenos absolutos

Alicia Hall Morán, Vanessa Becerra, J’Nai Bridges, Danielle Talamantes, Daryl Freedman, Suzannah Waddington, Christian Mark Gibbs, Alfred Walker, Karen Vuong, Nina Yoshida Nelsen, Rod Gilfry. Dirección de musical: Robert Spano. Dirección de escena: Katy Tucker. The Kennedy Center, 5 de marzo de 2022.

Con la iniciativa Written in Stone (Escrito en Piedra) conmemoró la Washington National Opera el 50º aniversario de la inauguración del Kennedy Center, centro vibrante en la capital estadounidense donde se reúnen las artes escénicas en todos sus formatos, teatrales, musicales y multidimensionales. Este proyecto celebró así mismo diez años de la American Opera Initiative comisionando cuatro óperas, de un acto cada una, e inspiradas por los monumentos locales de la capital.

En la primera, resultado de la colaboración del matrimonio Alicia Hall-Moran y Jason Moran, el cortísimo monólogo de una aparejadora, Chantal, dio preámbulo a un debate sobre la validez de los monumentos, su reflexión histórica y las situaciones tangenciales que conllevan en su concepción y creación. La mezzosoprano Alicia Hall-Morán tuvo la presencia vocal y escénica para un papel pensado para su voz, de elegante lirismo y voluptuosidad, no tan convincente en su propuesta narrativa, algo que marcó el resultado general de las siguientes óperas.

Le siguió Rise con música de Kamala Sankaram y libreto de A. M. Homes, en la cual el banal, aunque simbólico, episodio de una joven Girl Scout, Alicia, perdida en la rotonda del Capitolio buscando el baño, sirvió de pretexto para reclamar el lugar de las minorías (en este caso las mujeres) en la historia. Tanto por su complexión física como por su timbre y agilidad vocal, la soprano Vanessa Becerra fue una apropiada protagonista, bien secundada por la madura y rotunda voz de la soprano Danielle Talamantes en su papel de madre. El casting, muy acertado, lo completaron la polifacética y conmovedora voz de la mezzosoprano J’nai Bridges (Officer) junto a la mezzosoprano Daryl Freedman (Adelaide) y la soprano Suzannah Waddington (The Monument).

wno-operaactual-written on skin Una escena de 'it all falls down' de Carlos SImon © WNO / Scott SUCHMAN
wno-operaactual-written on skin Una escena de 'The Rift' de Huang Ruo © WNO / Scott SUCHMAN

Más coherente en su narrativa y en lo musical resultó It all falls down, del compositor Carlos Simon y libretista Marc Bamuthi Joseph. La temática del libreto se centró en la aceptación de la homosexualidad en una iglesia pentecostal afroamericana a través de un trio excepcional de voces formado por el tenor Christian Mark Gibbs, en su papel del hijo homosexual del predicador Mtchll –interpretado por la opulenta y calidad voz del bajo barítono Alfred Walker– y J’nai Bridges, una madre rota por el dolor. A la calidad de las voces se sumó un libreto bien pausado en tensión y una música con alusiones al gospel auspiciada con solidez por un grupo de voces del coro de la WNO.

"Lo más destacable de 'The Rift' pera recayó en la soprano Karen Vuong quien se lució en dotes vocales y dramáticas, dando luz a Maya Lin, la estudiante que ganó el concurso del proyecto de manera anónima"

En la segunda parte, se presentó la ópera The Rift del compositor Huang Ruo y del libretista David Henry Hwang, que trató como principal tema los hechos que rodearon la creación del monumento a los caídos en la guerra de Vietnam, una imponente y minimalista pared de granito negra con la inscripción de los nombres de casi 60.000 hombres desaparecidos durante el conflicto bélico. Lo más destacable de esta ópera recayó en la soprano Karen Vuong quien se lució por sus dotes vocales y dramáticas, dando luz a Maya Lin, la estudiante que ganó el concurso del proyecto de manera anónima y que en su momento fue objeto de duras críticas que cuestionaron sus orígenes (asiáticos), su juventud y su capacidad artística por ser mujer. El material hubiera sido suficiente para desarrollar una ópera de estas características, pero tanto en el libreto como en la música, la obra adoleció de ambiciosa y cansina, añadiendo otros tres protagonistas, el antiguo secretario de defensa, Robert McNamara, interpretado con solidez por el barítono Rod Gilfry, defendiéndose de las acusaciones que se le hicieron en su día como instigador de la guerra, el personaje de Grady Mitchell, un veterano (repitiendo el tenor Christian Mark Gibbs) y una viuda de un soldado vietnamita (la mezzosoprano Nina Yoshida Nelsen), ambos convincentes intérpretes.

De la producción escénica destacó la labor de Katy Tucker a cargo de las imponentes proyecciones de los monumentos sobre cuatro paneles adaptables diseñados por Erhard Rom. En la dirección musical, Robert Spano debutó con solvencia ante la WNO a pesar de la cuestionable decisión de colocar a la orquesta al fondo del escenario y de amplificar algunas de las voces.  * Esperanza BERROCAL, corresponsal en Washington de ÓPERA ACTUAL