Volver a la vida con 'Das Lied von de Erde'

Barcelona

18 / 10 / 2021 - Antoni COLOMER - Tiempo de lectura: 3 min

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Matthias Pintscher / operaactual.com Matthias Pintscher dirigiendo la OBC © L'Auditori / May ZIRKUS
José Antonio López / operaactual.com José Antonio López deslumbró en el Auditori © L'Auditori / May ZIRKUS
OBC / operaactual.com La OBC tras la brillante interpretación de 'Das Lied von der Erde' © L'Auditori / May ZIRKUS

Temporada OBC

Mahler: DAS LIED VON DER ERDE

Michael Schade, José Antonio López. OBC. Dirección: Matthias Pintscher. 17 de octubre de 2021.

El verano de 1908, en un momento especialmente difícil para Gustav Mahler debido a la pérdida de su hija Maria, el compositor se puso manos a la obra con el que, en cierto modo, sería su testamento musical y existencial, Das Lied von der Erde (La canción de la Tierra). La sensación, al mismo tiempo, de plenitud e hipersensibilidad en la percepción de la belleza así como de íntimo reconocimiento de la transitoriedad de la existencia humana encuentran en esta música tardía de Mahler, en perfecta confluencia con las palabras del poeta chino Li Po, una plasmación sublime. La brillantez de la orquestación, el inspiradísimo discurrir de la prosodia en las muy diferentes secciones cantadas y la profundidad y trascendencia del mensaje procuran a esta obra, la última conclusa por Mahler en vida, un aliento profético y una capacidad de subyugar al oyente únicas, como tan solo un puñado de obras escogidas de la literatura musical universal consiguen.

Esa sensación se vivió intensamente justo al desvanecerse las vibraciones de los últimos acordes de la interpretación que ofrecieron una OBC en estado de gracia dirigida magníficamente por Matthias Pintscher. Un silencio tenso se apoderó de la sala mientras aún resonaban los ecos del «Abschied» final y el maestro alemán mantenía la batuta en alto. Lo que siguió fue una estruendosa, sentida y merecida ovación para los intérpretes que se mezcló con la sensación de que, por fin, con las salas de auditorios y teatros llenas, no solo se volvía a la vida, sino que, tras lo vivido en los últimos meses, el mensaje de Mahler adquiere más vigencia que nunca.

Compositor con una amplia y brillante trayectoria pese a su juventud, Pintscher es también un destacado director de orquesta que, desde 2013, está al frente del Ensemble Intercontemporain de Paris creado por Pierre Boulez, sin duda una de las formaciones especializadas en la música contemporánea más destacadas del mundo. Este bagaje se percibió en la lectura propuesta por Pintscher, donde el tratamiento camarístico y una cierta visceralidad tímbrica, muy cercana a los postulados boulezianos, se impuso gracias a unos solistas de la OBC que respondieron con enorme categoría. Espléndida toda la amplísima sección de percusión, así como unos metales especialmente sutiles y de amplia coloración. Pese al extraordinario nivel de las cuerdas y de toda lo orquesta en general, mención especial merece un brillante Francisco López en la flauta solista y Josep Fuster al clarinete.

"López no solo solventó todos los escollos con pasmosa naturalidad y homogeneidad tímbrica, con una magistral juego de medias voces, sino que subyugó con su delicado fraseo"

Para el tenor Michael Schade pasaron ya los mejores momentos de una brillante carrera centrada en el repertorio mozartiano y liederístico. Que un tenor de sus características decida enfrentarse, a estas alturas, a la parte de Das Lied von de Erde, especialmente con el escollo del exigente «Das Trinklied» inicial, significa una de dos posibilidades: o que ha llegado a un punto de la carrera en el que canta lo que le apetece, o bien que busca alargar la misma con nuevos repertorios. Pese a las obvias dificultades, hay que decir que, en este tercer concierto de la serie, superó con decoro y sin accidentes el reto. Favorecido, en este caso, por un Pintscher que no ahorró decibelios en el número inicial, Schade se camufló en los momentos comprometidos entre el torrente orquestal y se mostró donde sabía que podía lucir más, es decir en la franja central y las media voces.

Pero, sin ninguna duda, el otro gran triunfador de la velada fue el barítono José Antonio López. El cantante murciano siempre ha mantenido un alto nivel en sus interpretaciones que le ha permitido desarrollar, sin prisa pero sin pausa, una carrera ascendente enfocada en el repertorio de concierto que  le ha situado en las mejores salas y junto a las mejores orquestas del mundo. Pero con esta interpretación de Das Lied von der Erde dio un paso adelante y se posicionó en otra esfera, la de los grandes cantantes de la actualidad. Su voz, que se desenvuelve normalmente más en el repertorio de bajo barítono, no parecía sobre el papel la más adecuada para una parte que habitualmente cantan mezzosopranos y que, a menudo,  plantea dificultades en ciertos pasajes, tanto graves como agudos, a los barítonos. López no solo solventó todos esos escollos con pasmosa naturalidad y homogeneidad tímbrica, gracias a un magistral juego de medias voces, sino que subyugó a través de un delicado y sensible fraseo así como por su identificación profunda con las palabras y  la música que mostró en todo momento, especialmente en un «Abschied» para el recuerdo. * Antoni COLOMER, crítico de ÓPERA ACTUAL