Voluntariosa recuperación donizettiana

Bérgamo

20 / 11 / 2022 - Andrea MERLI - Tiempo de lectura: 3 min

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chiaraeserafina-donizettioperafestival-operaactual (2) Una escena de 'Chiara e Serafina' en Bérgamo © Donizetti Opera Festival / Gianfranco ROTA
chiaraeserafina-donizettioperafestival-operaactual (2) Una escena de 'Chiara e Serafina' en Bérgamo © Donizetti Opera Festival / Gianfranco ROTA
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Festival Donzietti Opera

Donizetti: CHIARA E SERAFINA

Giuseppe de Luca, Matías Moncada, Nicole Wacker, Fan Zhou, Greta Doveri, Aleksandrima Mihaylova, Hyun-Seo Davide Park, Sung-Hwan Damien Park, Valentina Pluzhnikova, Mara Gaudenzi. Dirección musical: Sesto Quatrini. Dirección de escena: Gianluca Falaschi. 19 de noviembre de 2022.

Al joven Donizetti, con tan solo 24 años, se le ofreció la posibilidad de debutar al Teatro alla Scala el 26 de octubre de 1822 poniendo música a un libreto del afamado poeta teatral Felice Romani, Chiara e Serafina, ossia Il Pirata, inspirado en La Cisterne, un melodrama francés de Pixérecourt. El crítico de Gazzetta di Milano fue tajante: “El telón bajó dejando al público con cara de palo”. Tras diez funciones la ópera cayó en el olvido y, lo que es peor, Donizetti tardó nueve años en volver apisar el escenario de La Scala.

El Donizetti Opera Festival está obligado a conceder a Chiara y a su hermana Serafina una nueva oportunidad y lo hizo ante el público del Teatro Sociale de Bérgamo. Sin embargo, aunque se recibió esta ópera semiseria con afecto, es realista suponer que las dos mallorquinas del descabellado libreto, si bien liberadas de los corsarios en el previsible final feliz, volverán al sótano de Ricordi por otros 200 años. No es que la música de Donizetti no tenga méritos, todo lo contrario; lógicamente, todavía está sometida a las soluciones rossinianas y a la escuela de su maestro, Giovanni Simone Mayr, como puede verse por ejemplo en la sinfonía y en varios conjuntos dominados por el crescendo y el sillabato. Pero son muchos los momentos de alta inventiva musical, sobre todo en el segundo acto, con un aria con violín obbligato, un sexteto y un quinteto admirables. El argumento, eso sí, es infumable, diluido en situaciones que dejan de ser divertidas por repetitivas. La extensión de la obra, con un primer acto que supera la hora y media y un segundo roza la hora, remata el todo y logra provocar abundantes bostezos.

En esta exhumación de Chiara e Serafina se ha contado con las fuerzas de la Accademia Teatro alla Scala, incluyendo al coro (con 18 orientales de los 32 miembros), al equipo técnico, sastrería, maquillaje y hasta la elaboración del decorado. Un trabajo guiado por Gianluca Falaschi, conocido como vestuarista que aquí firmaba también la dirección escénica. El espectáculo ofreció con ribetes de revista, en un ambiente metateatral en el cual a menudo la sugerente escenografía es expuesta del revés, con citas a actores cómicos como Chaplin y Jackie Coogan de El chico, con un vestuario fantasioso pero que, aun divirtiendo, no ayudaba en lo más mínimo a comprender la trama.

"Entre los muchos personajes destacaron el buen hacer del barítono coreano Hyun-Seo Davide Park en el rol del cómico Pícaro, pirata arrepentido"

Musicalmente el más que voluntarioso equipo de jóvenes de la Accademia se merece un aprobado general. Deberían haber sido guiados por el veterano Pietro Spagnoli, quien canceló por enfermedad, siendo sustituido por Giuseppe De Luca en el papel cómico de Don Meschino. Gennaro, a su vez, fue interpretado por Luca Romano, y entre los muchos personajes destacaron el buen hacer del barítono coreano Hyun-Seo Davide Park en el rol de Pícaro, pirata arrepentido, así como la contralto ucraniana Valentina Pluzhnikova como una sensual Lisetta (perfecta como Drag Queen) y las intérpretes de las dos hermanas del título, Chiara, defendida por la mezzosoprano Greta Doveri de grata voz y perfecta en travesti cual chico pillín, y Serafina, a cargo de la soprano china Fan Zhou de brillante agilidad y perfecta en la parte de la chica atontada.

Para guiar las riendas de estos briosos corceles Sesto Quatrini lideró a la Orchestra Gli Originali de instrumentos de época consiguiendo lo casi imposible: dar sentido a este minestrone manteniendo un buen ritmo narrativo, con dominio de dinámicas y respeto por el escenario.  * Andrea MERLI, crítico de ÓPERA ACTUAL