Vítores para el Canio de Jorge de León en el Teatro Verdi

Salerno

16 / 10 / 2023 - Andrea MERLI - Tiempo de lectura: 3 min

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canio león Una escena de 'Pagliacci' en Salerno © Teatro Verdi / Massimo PICA
canio león Una escena de 'Pagliacci' en Salerno © Teatro Verdi / Massimo PICA
canio león Una escena de 'Pagliacci' en Salerno © Teatro Verdi / Massimo PICA

Teatro Verdi

Leoncavallo: PAGLIACCI

Nueva producción

Jorge de León, Ernesto Petti, Nino Machaidze, Tommaso Barea, Francesco Pittari, Francesco Aliberti, Paolo Gloriante, Antonio Palumbo. Dirección musical: Daniel Oren. Dirección de escena: Sarah Schinasi. 13 de octubre de 2023.

La temporada del Teatro Verdi confirma una vez más la categoría y el nivel artístico que logran en Italia las realidades periféricas. La dirección artística corre a cargo de Antonio Marzullo y la musical de Daniel Oren, y programan seis títulos de ópera, dos ballets y una opereta con producciones hechas in loco en su mayoría, ya que el teatro, delicioso en su estilo Luigi Filippo, tiene una capacidad de 640 plazas, un escenario y un foso reducidos.

Pagliacci ha obtenido un éxito rotundo, incluyendo el bis de “Vesti la giubba” logrado con una ovación interminable y vítores al protagonista: el tenor canario Jorge de León, un Canio arrebatador por entrega, vehemencia vocal y escénica. Ya su “A ventitré ore” en su presentación resultó pletórico, logrando en la segunda parte, la de la commedia dell’arte, un acento dramático impresionante, manteniendo siempre una impoluta línea de canto. El teatro se vino abajo también por la magnífica interpretación de Tonio, exuberante en el prólogo y luego sutil Jago en el resto de la ópera, del barítono Ernesto Petti, ya lanzado en una carrera internacional y a cuya preciosa voz de gratísimo timbre une de día en día una creciente madurez artística.

"El tenor canario Jorge de León fue un Canio arrebatador por entrega, vehemencia vocal y escénica"

Perfecta la Nedda de la soprano georgiana Nino Machaidze, de intenso lirismo en la primera parte, coqueta Colombina en la comedia y finalmente desgarradora por dramatismo en el terrible final de la ópera. Muy bien el Silvio del joven y apuesto barítono Tommaso Barea, al que la justa dirección desde el podio ha impuesto una línea de canto intimista, de verdadero y apasionado enamorado. Más que correcto el Peppe del tenor Francesco Pittari, que tuvo su momento en la serenata de Arlequín. Quedan por mencionar los dos campesinos, sacados de las filas del excelente coro dirigido por Francesco Aliberti, de voz incisiva y perfecta musicalidad, respectivamente el barítono Paolo Gloriante y el tenor Antonio Palumbo.

Daniel Oren, desde el podio y al frente de la óptima Filarmónica del Teatro Verdi, imprimió una lectura apasionada y muy dramática, con un ritmo nervioso y sin fisuras, garantizando un amplio vuelo en los momentos más líricos, donde obtuvo dinámicas casi impalpables, seguidas por pieni de orquesta de explosivo efecto. El público de Salerno le adora, al punto que siendo israelí antes de que alzara la batuta una voz pidió solidaridad por lo que está pasando en su país, siguiendo un generoso aplauso.

La puesta en escena es una de las que te dejan salir del teatro satisfecho y contento: gran mérito de Sarah Schinasi, directora de escena italiana afincada en Madrid que ofreció una coherente exposición dramatúrgica, no sin matices de originalidad. Empezando por el preludio, en el que aparecían todos los protagonistas, pasando a un Tonio cuya deformidad es moral y no física, creando también una coreografía para el coro, en la escena de la iglesia y de los payasos y bailarines, un total de seis figurantes y ballet, que animan la comedia. El público se lo agradeció con grandes y repetidos aplausos. Los mismos que acogieron Alfredo Troisi, autor del decorado, sencillo pero efectivo, y del vestuario, actuando una forma de reciclaje apreciable e interesante. El resultado fue de auténtica originalidad, culminando con la magnífica proyección de la pintura de Daniel Schinasi, celebre pintor neo-futurista, cuyo título Scontro di uomini e maschere le venía como anillo al dedo al montaje.  * Andrea MERLI, corresponsal en Italia de ÓPERA ACTUAL