Viena: 1.001 'Rosenkavalier'

24 / 03 / 2019 - Gerard OTTINGHER - Tiempo de lectura: 4 minutos

Print Friendly, PDF & Email
La representación que conmemoraba el aniversario de la ópera de Strauss destacó por su solidez © Wiener Staatsoper / Michael PÖHN
La representación que conmemoraba el aniversario de la ópera de Strauss destacó por su solidez © Wiener Staatsoper / Michael PÖHN
La representación que conmemoraba el aniversario de la ópera de Strauss destacó por su solidez © Wiener Staatsoper / Michael PÖHN

Wiener Staatsoper

Richard Strauss: DER ROSENKAVALIER

Adrianne Pieczonka, Stephanie Houtzeel, Chen Reiss, Wolfgang Bankl, Markus Eiche, Michael Laurenz, Ulrike Helzel, Benjamin Bruns, Jörg Schneider, Caroline Wenborn, Alexandru Moisiuc. Dirección: Adam Fischer. Dirección de escena: Otto Schenk. 24 de marzo de 2019.

Tres días antes de esta representación la Staatsoper festejaba la representación número 1.000 de esta ópera de Richard Strauss que vivió su estreno vienés en 1911, incluyendo el período de diez años en que la compañía ocupó el Theater an der Wien, desde 1945 a 1955. Esta función fue la número 1001 y la 382ª de la hermosa producción de Otto Schenk, vista por primera vez en 1968 en una función dirigida por Leonard Bernstein con Christa Ludwig, Gwyneth Jones, Reri Grist, Walter Berry y Erich Kunz.

Esta segunda representación de la serie tuvo solidez y belleza aunque no un nivel extraordinario. La orquesta tocó su Richard Strauss con magníficos resultados y Adam Fischer prefirió adoptar un tempo vivo aunque en todo momento pudo reconocerse su larga experiencia con esta ópera con una extraordinaria dirección desde el podio.

En escena no todo tuvo la misma altura. Stephanie Houtzeel es un Octavian, aceptable pero le faltó el encanto especial del personaje, un joven de noble cuna. No cantó mal con su suave voz de mezzosoprano, pero no pudo igualar a antecesoras ilustres, que desde 1955 a momento actual comprenden nombres como los de Sena Jurinac o Elina Garanca. Hubiera hecho mejor el teatro encomendando el papel a Sophie Koch.

Otro inconveniente serio fue la súbita sustitución del Ochs que hubiera debido ser Peter Rose, que había hecho la función anterior, por un Wolfgang Bankl que mostró su experiencia en su parte pero que no pasó de resultar simplemente adecuado, con una emisión seca y escasa presencia en los extremos de la tesitura. Adrianne Pieczonka, al contrario, fue una magnífica Mariscala, con un delicado fraseo y canto muy matizado, y Chen Reiss firmó una simpática Sophie con agudos de gran ligereza. Ambas se movieron en escena con gran naturalidad.

Markus Eiche, con su homogénea y poderosa voz de barítono, fue un soberbio Faninal, mientras Michael Laurenz y Ulrike Henzel fueron una pareja de intrigantes (Valzacchi-Annina) casi ideal; en el tercer acto Alexandre Mosiuc fue un Comisario de Policía corriente, con Jörg Schneider como un estupendo Hostelero, con un firme Si bemol agudo. Benjamin Bruns cantó de manera impecable el aria del Tenor Italiano y Caroline Wenborn fue una buena Marianne Leitmetzerin, con el resto de la compañía cubriendo muy bien el resto de comprimarios.