Verdi: LA TRAVIATA

DVD

02 / 03 / 2020 - Aniol COSTA-PAU - Tiempo de lectura: 4 min

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VERDI, Giuseppe (1813 – 1901)

La Traviata

Selección ÓPERA ACTUAL

Judith Chemla, Damien Bigourdan, Jérôme Billy, Élise Chauvin, Florent Baffi. Dirección y arreglos: Florent Hubert y Paul Escobar. Dirección de escena: Benjamin Lazar. BelAir Classiques. BAC156. 1 DVD. 2019.

Normalmente cuando se realiza una adaptación contemporánea de una ópera clásica, los cambios se producen únicamente en la puesta en escena y se mantiene rigorosamente la partitura original. Ahora bien, la propuesta Traviata (vous méritez un avenir meilleur), dirigida por Benjamin Lazar, reinterpreta completamente la partitura de Verdi y acerca la ópera mucho más al teatro. Esta versión fue creada para el Théâtre des Bouffes du Nord de París y ahora se edita en DVD bajo la firma de Bel-Air Classiques. No obstante, al tratarse de una grabación videográfica, se pierde parte de la potencialidad teatral, mucho más penetrante en directo; sin embargo, la realización de Corentin Leconte matiza la pérdida con un muy buen trabajo de cámara y montaje.

En la obra del compositor italiano, Violetta Válery es ciertamente un personaje con muchos matices y enorme profundidad, sin embargo, la tensión dramática y el romanticismo de la música eclipsan su profundidad. Así pues, esta versión más teatral pretende incidir más en el personaje femenino: la mujer que vive su libertad sexual de forma demasiado libertina según los códigos morales del París del siglo XIX y que muere joven de tuberculosis, como si la incomprensión social hubiera causado la enfermedad, tal como parece remarcar esta obra. Para profundizar en la trama y dar más peso a la historia, los personajes intercalan constantemente el canto con el texto hablado, diluyendo así las fronteras entre géneros. Además, la narración adquiere más calado porqué no solo se basa en el libreto que usó Verdi, sino que también recoge como referencia La dama de las camelias de Alexandre Dumas hijo, que, a su vez, también inspiró el libreto original de la ópera.

"El montaje se enfrenta siempre a un reto mayúsculo: potenciar la teatralidad de la narración, pero, a la vez, no desatender las exigencias musicales de la composición de Verdi"

Por ejemplo, los preludios orquestales entre actos se substituyen por fragmentos representados de la novela que preludian el triste final de la protagonista y otros que dan un toque humorístico a la trama que no aparece en Verdi. Y las partes instrumentales desaparecen porque no hay orquesta propiamente, sino una pequeña formación musical formada por un violín, violoncelo, clarinete, flauta, contrabajo, acordeón y trompa, que sube del foso y se integra en la puesta en escena como una troupe de músicos de taberna que transitan las calles de París. De hecho, Verdi con su ópera ya quería retratar el ambiente popular de la capital parisina y, además, en las primeras óperas barrocas los músicos también acostumbraban a participar de la escena. Florent Hubert y Paul Escobar se encargaron de este arduo trabajo de síntesis y arreglo musical, con un resultado admirable.

Así pues, el montaje se enfrenta siempre a un reto mayúsculo: potenciar la teatralidad de la narración, pero, a la vez, no desatender las exigencias musicales de la composición de Verdi. Este equilibrio es especialmente brillante al principio de la obra, cuando todos los protagonistas cantan el célebre “Liabiamo” bailando y riendo ebrios en una fiesta nocturna parisina; todo lo contrario de la sobriedad y la pomposidad de los grandes salones en que frecuentemente se ha representado esta escena. Es, sin duda, una solución excelente porque saca el mayor rédito escénico de las limitaciones evidentes musicales y escenográficas, y aporta una interpretación radicalmente nueva a esta mítica escena, siempre asociada a la nobleza y formalidad de la ópera. No obstante, en el segundo y tercer acto, se opta por interpretar fielmente la mayoría de arias y dúos de la ópera original, omitiendo solamente algunas cadencias, y eso provoca que muchos momentos queden musicalmente demasiado vaciados, sobre todo para aquellos que tienen las interpretaciones de los mejores solistas a la memoria.

En efecto, la dificultad de la propuesta es indudable para los músicos, que interpretan toda la partitura de memoria, sin director y actúan con los protagonistas; y también para los cantantes, que no solo deben encarar la dificultad de la partitura sino también ser auténticos actores. Judith Chemla, una de las actrices y cantantes más reconocidas de Francia, brilla como Violetta en esta adaptación hecha a su medida. En cambio, Damien Bigourdan (Alfredo) y Jérôme Billy (Giorgio Germont), se muestran sobrepasados en muchos momentos por la particularidad de la propuesta.

Por todo esto, Traviata (vous méritez un avenir meilleur), es una obra extremadamente original i innovadora que merece la calificación de Selección ÓPERA ACTUAL. Evidentemente parte de la ópera de Verdi, pero no se ha de valorar sus virtudes y defectos en relación a la ópera original, sino que funciona como una nueva obra libre e independiente. Así pues, partiendo de una obra cumbre de la ópera clásica, renueva las formas artísticas y plantea nuevas formas de hacer música y teatro conjuntamente diluyendo las separaciones tradicionales.

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