Una 'Tosca' de historias paralelas

Bruselas

15 / 06 / 2021 - Ruth PRIETO - Tiempo de lectura: 3 min

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tosca villalobos monnaie / operaactual.com Una escena del montaje de 'Tosca' de Rafael R. Villalobos © La Monnaie-De Munt / Karl FORSTER
tosca villalobos monnaie / operaactual.com Una escena del montaje de 'Tosca' de Rafael R. Villalobos © La Monnaie-De Munt / Karl FORSTER
tosca villalobos monnaie / operaactual.com Una escena del montaje de 'Tosca' de Rafael R. Villalobos © La Monnaie-De Munt / Karl FORSTER

La Monnaie/De Munt

Puccini: TOSCA

Nueva producción

Myrtò Papatanasiu, Pavel Cernoch, Laurent Naouri, Sava Vemic, Riccardo Novaro, Ed Lyon. Dirección musical: Alain Altinoglu. Dirección de escena: Rafael R. Villalobos. 11 de junio de 2021.

Había mucha expectación en Bruselas tanto por la reapertura de su teatro, como en La Monnaie-De Munt por reencontrarse por fin con su público. Fue más una inauguración que un cierre de temporada, pero cerca de 15 meses sin público ya eran muchos. Con cuidadas medidas de seguridad –no hay que olvidar que la Covid sigue ahí– y con una obra del gran repertorio que no es de las que se escuchan habitualmente en La Monnaie, la expectación estaba servida.

Solo 200 espectadores medio llenaban el teatro, lo que no ayuda mucho ni a la acústica ni a los cantantes. La primera gran ovación de la noche –sin haber interpretado una sola nota– se la llevó el gran Alain Altinoglu, muy querido por el público bruxellois, que hizo un gran trabajo al ponerse al frente de una orquesta diezmada por motivos de seguridad de apenas 35 músicos, con una partitura reducida por Frédéric Chaslin y con el coro fuera de escena ¡en otro edificio!, dirigido por Alberto Moro, a quien le toco lo más difícil. Altinoglu realizó un trabajo ejemplar, pero la orquesta reducida no alcanzó a ofrecer el sonido opulento de la grandiosa orquestación de Puccini. Bravo por Altinoglu, no se podía haber hecho más.

Con un reparto un tanto irregular, Pavel Černoch no estuvo en su papel, a Laurent Naouri le faltó verdadera oscuridad, Myrtò Papatanasiu fue en lo vocal y en lo dramático la mejor: conmovedora, elegante, pura expresión.

"El verdadero talento –descomunal– de Villalobos brilló en los detalles minuciosos, en lo que insinúa y no dice, diciendo mucho con poco: el uso y ausencia del color, el escenario giratorio"

El joven director español Rafael R. Villalobos (ver entrevista en este enlace) firmaba esta nueva producción creando un paralelismo entre la figura de Pasolini –a la vez espectador y personaje– y la de Tosca, en una suerte de vidas paralelas, contando una historia a través de otra, en una versión narrativa y con un escenario giratorio en blanco inmaculado que albergaba todo el dramatismo, y la crueldad, de la obra de Puccini. Aunque la web de La Monnaie-De Munt advertía que algunas escenas podían herir la sensibilidad de los espectadores, la gran dificultad radicaba en el desafío de seguir el link que el director proponía entre la vida de Pasolini –enfant terrible del cine italiano asesinado en 1975– y la de Tosca inmersa en su triángulo de amor, poder y venganza, donde pasado y presente parecen unirse en torno a los grandes dilemas vitales, y como solo a través de la belleza es posible acercarse a lo más oscuro y tenebroso del ser humano.

El personaje invitado de esta producción es la belleza arrebatadora de las monumentales pinturas del gran Santiago Idánez, cuya violencia expresionista remite a Caravaggio, otra de las referencias de Villalobos, a su espectacular pintura Judith y Holofernes que cierra el segundo acto como paralelismo de Tosca apuñalando a Scarpia. El verdadero talento –descomunal– de Villalobos brilló en los detalles, en lo que insinúa y no dice, diciendo mucho con poco: el uso y ausencia del color, el escenario giratorio «tres en uno» que da cabida a Iglesia, Palacio y Castillo, el dramatismo de las pinturas, el final magistral de Tosca. Lo más extraordinario es que, dentro de los límites impuestos por las circunstancias, logró una variedad inmensa de momentos bellísimos para el recuerdo. Las estrellas que más brillaron no estaban en el escenario sino en el podio, Altinoglu, y dans les coulisses, Villalobos.  * Ruth PRIETO, corresponsal en Bruselas de ÓPERA ACTUAL