Una sórdida 'Manon'

Hamburgo

15 / 02 / 2021 - Antoni COLOMER - Tiempo de lectura: 2 min

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Manon Elsa Dreisig como Manon, por OperaVision © Hamburg Staatsoper
Manon Hamburg Elsa Dreisig e Ioan Hotea en 'Manon' © Staatsoper Hamburg / BRINKHOFF/MÖGENBURG

Staatsoper Hamburg

Massenet: MANON

En 'streaming'

Elsa Dreisig, Ioan Hotea, Björn Bürger, Dimitry Ivaschenko, Daniel Kluge, Alexey Bogdanchikov, Elbenita Kajtazi, Narea Son, Ida Aldrian, Martin Summer. Coro y Orquesta de la Ópera de Hamburgo. Dirección: Sébastien Rouland. Dirección de escena: David Bösch. 12 de febrero de 2021.

La plataforma OperaVision ha incorporado a su catálogo en abierto Manon, de Jules Massenet, en la producción de David Bösch que se estrenó y grabó a finales de enero en la Staatsoper Hamburg, montaje que se podría definir como el paradigma de la tradición de Regietheater alemán aunque, en esta ocasión, en su versión más inocua. Una radicalmente desnuda concepción escénica, que se mueve entre la oscuridad y el dorado quincallero, sitúa la obra en una inconcreta sociedad actual. David Bösch prescinde, obviamente, de la estética dieciochesca de la obra para desarrollar la trama en una serie de escenarios sórdidos buscando ese paralelismo contemporáneo, pero sin aportar un discurso interesante, profundo o, por lo menos, provocador. Cabe añadir que la toma de cámara, en todo momento demasiado alta, acentuó la sensación de que los intérpretes deambulaban por un escenario enorme y vacío.

 

"El elemento más destacado del reparto fue, sin duda, la Manon de Elsa Dreisig, quien viene desarrollando una ascendente carrera y que debutó el papel en Zúrich el pasado año"

El elemento más destacado del reparto fue, sin duda, la Manon de Elsa Dreisig, soprano que viene desarrollando una ascendente carrera y que ya interpretó a Fiordiligi en el último Festival de Salzburgo. Dreisig, que debutó el papel en la Ópera de Zúrich el pasado año, tuvo una excelente prestación vocal, luciendo técnica impecable y una bella voz de lírico ligera con un sólido centro. La soprano tiene las condiciones ideales, tanto a nivel escénico como vocal, para interpretar a una seductora Manon. Pero ello no es suficiente para destacar en un rol de tal complejidad psicológica, más aún si la producción no ayuda. Grandes momentos como «Adieu, notre petite table«, el dúo de Saint-Sulpice o el final, pese a estar bien cantados, adolecieron, en esta ocasión, de emoción y de la densidad interpretativa de una gran Manon.

El tenor Ioan Hotea interpretó al apasionado Des Grieux con gran ardor, pero su voz de tenor ligero no posee ni la amplitud ni la sensualidad necesaria para el rol. Su canto, como el de su partenaire, es siempre elegante y la base técnica parece más adecuada para papeles mozartianos o rossinianos, en los que ha venido desarrollando su carrera, principalmente en la Ópera de Wiesbaden.

El resto del reparto fue de gran solidez, encabezado por el juvenil e intenso Lescaut de Björn Bürger, de tintes, en la línea de todo el reparto, más líricos de lo habitual. De gran presencia el Guillot de Daniel Kluge y buenas prestaciones de Dimitry Ivaschenko como el Conde Des Grieux y Alexey Bogdanchikov en el rol de Brétigny. Impecables las Pousette, Javotte y Rosette de Elbenita Kajtazi, Nerea Son e Ida Aldrian respectivamente.

Pese a la indudable calidad de la orquesta de la Ópera se Hamburgo, la dirección de Sébastien Rouland fue poco consistente y no consiguió dar continuidad y empaque a una partitura difícil, que requiere fantasía y vitalidad. Hubo momentos de intensidad, pero demasiado puntuales para levantar el vuelo a una función, en líneas generales, discreta. No ayudó, sin duda, la intervención de un coro que, situado en los palcos del teatro, cantó permanentemente descuadrado.