Una reelaboración teatral de ‘Ariadna auf Naxos’

Spoleto

04 / 07 / 2024 - Mauro MARIANI - Tiempo de lectura: 4 min

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strauss spoleto Ivan Fischer, director musical y director de escena de 'Ariadne auf Naxos' © Festival dei Due Mondi / Gianluca PANTALEO
strauss spoleto La nueva producción de 'Ariadne auf Naxos' de Ivan Fischer © Festival dei Due Mondi / Gianluca PANTALEO
strauss spoleto La nueva producción de 'Ariadne auf Naxos' de Ivan Fischer © Festival dei Due Mondi / Gianluca PANTALEO

Festival dei Due Mondi

Richard Strauss: ARIADNE AUF NAXOS

Nueva producción

Emily Magee, Anna Lena Elbert, Samantha Gaul, Olivia Vermeulen, Mirella Hagen, Andrew Staples, Gurgen Baveyan, Stuart Patterson, Daniel Noyola, Juan de Dios Mateo. Budapest Festival Orchestra. Dirección musical: Ivan Fischer. Dirección de escena: Ivan Fischer. 30 de junio de 2024.

El Festival dei Due Mondi abrió su edición 2024 con una Ariadne auf Naxos muy especial, y por varias razones. En primer lugar, porque la interpretación musical fue absolutamente extraordinaria, tanto por parte de los cantantes como del director, Ivan Fischer, así como de la Budapest Festival Orchestra; y, en segundo lugar, porque la puesta en escena estuvo firmada por el propio Ivan Fischer en una versión realmente singular. De hecho, el espectáculo comenzó con la música escénica compuesta en 1912 por Richard Strauss para Le bourgeois gentilhomme de Molière en la que se inspira Ariadne y continuó con la obra sobre el mito de Bacco y Arianna que el compositor creó en 1916, reelaborando ampliamente la partitura de 1912. Sin embargo, no se interpretó la totalidad de Ariadne auf Naxos tal y como se conoce, sino solo la segunda parte, cortando el amplio prólogo. Los filólogos se habrán escandalizado, y con razón, pero el público aplaudió el espectáculo con entusiasmo.

Fischer devolvió la dimensión teatral a la música escénica creada por Strauss para Le bourgeois gentilhomme, que hoy se interpreta generalmente en forma de concierto. Dos mimos acróbatas, junto con los cinco intérpretes de los personajes cómicos de la ópera, que también demostraron una destreza de actores consumados, vivificaron la música de estilo antiguo con una serie de divertidas pantomimas en el género de la commedia dell’arte del siglo XVII.

Después de la música escénica se pasó a la segunda parte de la Ariadne de 1916. La escenografía de Andrea Tocchio era muy simple: algunas rocas de cartón representaban la isla de Naxos, detrás de las cuales las olas, como las de las escenografías barrocas, representaban el mar. Los trajes de Anna Biagiotti para Zerbinetta y las cuatro máscaras eran extraños y tenían colores ruidosos, mientras que los asignados a los personajes mitológicos eran simples y de colores suaves. Las diferencias entre los dos mundos que plantea la obra eran muy evidentes, mundos contiguos pero que no se funden, aspecto que también se evidenció en la actuación, irrefrenable y plebeya para los personajes de ópera cómica, compasiva y aristocrática para los mitológicos típicos de la ópera seria barroca.

"Arianna era Emily Magee, especialista en el papel, que cantó con una voz dorada y aristocrática, sin grietas ni siquiera en los momentos de desesperación"

De la pequeña orquesta de 37 instrumentistas, que gozaba de una acústica particularmente favorable al estar situada en el escenario, Fischer obtuvo un sonido maravilloso, haciendo resplandecer todo el refinamiento de la escritura camerística, nítida, transparente y minuciosamente cincelada de Ariadne auf Naxos. Y entabló un diálogo muy estrecho con las voces, acompañándolas y dirigiéndolas en la dirección correcta. En este diálogo participaron sobre todo los personajes cómicos, a saber, Arlecchino, Scaramuccio, Truffaldino y Brighella interpretados respectivamente por Gurgen Baveyan, Stuart Patterson, Daniel Noyola y Juan de Dios Mateos, cantantes precisos y actores desenfrenado, junto a Zerbinetta, cuya parte muy difícil es un concentrado de agudos y colores. La joven Anna Lena Elbert no apostó por un despliegue de virtuosismo abstracto y brindó a su personaje la vivacidad, la ligereza, la cojera y la malicia propias de la protagonista de una farsa, como debe ser.

Pasando a los personajes mitológicos, fue de absoluta perfección el trío formado por Samantha Gaul, Olivia Vermeulen y Mirella Hagen (Naiade, Driade y Eco, respectivamente), cuyas voces inmaculadas se fusionaron maravillosamente entre sí y con la orquesta. Por último, pero no menos importante, hay que referirse a los dos protagonistas, la Arianna de Emily Magee, especialista en el papel que incluso lo ha interpretado en el Festival de Salzburgo y que aquí lo cantó con una voz dorada y aristocrática, sin grietas ni siquiera en los momentos de desesperación; y el Baco de Andrew Staples, que se enfrentó al duro personaje con firmeza y confianza.  * Mauro MARIANI, corresponsal de ÓPERA ACTUAL