Una noche para la historia del festival canario

Las Palmas de Gran Canaria

31 / 01 / 2024 - Cayetano SÁNCHEZ - Tiempo de lectura: 3 min

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mahler canarias Tania Lorenzo y Adèle Charvet, solistas de la Sinfonía n.º 8 de Mahler © Festival de Música de Canarias
mahler canarias La Sinfonía n.º 8 de Mahler en el Festival de Música de Canarias © Festival de Música de Canarias
mahler resurrección Karel Mark Chichon, director titular de la Orquesta Filarmónica de Gran Canaria © Festival de Música de Canarias

Festival Internacional de Música de Canarias

Mahler: SINFONÍA N.º 2, RESURRECCIÓN

Tania Lorenzo, Adèle Charvet. Coro Estatal de Kaunas. Orquesta Filarmónica de Gran Canaria. Dirección musical: Karel Mark Chichon. 28 de enero de 2024.

Es una obviedad que la Sinfonía Nº. 2 de Gustav Mahler es una de esas piezas que marcan el repertorio sinfónico, un reto del que es muy difícil salir airoso a la hora de interpretarlo. Sin ambages, se puede afirmar que la Filarmónica de Gran Canaria, con su maestro titular al frente, Karel Mark Chichon, superó con creces la trascendencia de la pieza, desde su profunda desesperación hasta los matices de luz y esperanza. Todo sucedió en la 40ª edición del Festival Internacional de Música de Canarias ante un aforo desbordado, ya que están pasando formaciones y solistas de relumbre internacional (ver programación en este enlace). La formación grancanaria vive una etapa de esplendor y el aficionado lo sabe y lo premia.

"Ovaciones apoteósicas coronaron una noche magistral de la Orquesta, reforzada hasta alcanzar los 200 músicos, con banda interna detrás y en un lateral del escenario"

Ya desde los primeros compases de la marcha fúnebre («Trauermasch. In gemessenem Schritt. Streng. Wie ein Kondukt») se barruntaba que la velada prometía por una lectura que se intuía tensa, firme, nítida… En el segundo movimiento («Stürmisch bewegt. Mit grösster Vehemenz»), Chichon marcaba algo similar a un terremoto sobrecogedor, pero lleno de matices. Tras un ligero respiro comenzaba la segunda parte de la sinfonía, el embriagador «Scherzo. Kräftig. Nicht zu snell», donde su Adagietto matizado cortaba la respiración.  Triunfal y sobrecogedor, casi sin aliento, el «Rondo-Finale. Allegro-Allegro giocoso». 

Ovaciones apoteósicas coronaron una noche magistral de la Orquesta, reforzada hasta alcanzar los 200 músicos, con banda interna detrás y en un lateral del escenario. Todo un reto logístico resuelto con brillantez. Cómplices de esta inolvidable velada fueron las voces de la mezzo francesa Adèle Charvet y de la soprano grancanaria Tania Lorenzo, así como la presencia del Coro Estatal de Kaunas, sobre todo imprescindible para el último movimiento de la sinfonía. Todos ellos sobresalientes en su cometido,

Sin lugar a dudas una noche histórica para la brillante trayectoria de un Festival que ha vuelto a recuperar su calidad y rigor de sus comienzos, diluidos durante unos años, gracias a la certera labor de su director, Jorge Perdigón. Ojalá que por muchos años.  * Cayetano SÁNCHEZ, corresponsal en Las Palmas de Gran Canaria de ÓPERA ACTUAL