Una gala desde el sofá por amor a Bérgamo y a Donizetti

Bérgamo

25 / 04 / 2020 - Pablo MELÉNDEZ-HADDAD - Tiempo de lectura: 4 min

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El tenor español Celso Albelo, uno de los participantes de la 'Gala sul sofà' del Festival Donizetti de Bérgamo © Festival Donizetti Opera

Festival Donizetti Opera

Gran Gala sul sofà

En 'streaming'

Obras de Gaetano Donizetti. Celso Albelo, Xabier Anduaga, Javier Camarena, Alex Esposito, Jessica Pratt, Carmela Remigio, Davinia Rodríguez. Presentadores: Francesco Micheli y Riccardo Frizza. 24 de abril de 2020. Colgado en el canal Youtube del Festival Donizetti Opera.

El Festival Donizetti Opera de Bérgamo, en Italia, organizó online la primera Gran Gala sul Sofà, con acceso por Facebook, Instagram y YouTube –donde todavía es accesible en el canal del festival y al que enlazamos más abajo–, un evento benéfico que contó con grandes cantantes internacionales vinculados al festival y en el que participaron tres destacados artistas españoles como son Davinia Rodríguez, Celso Albelo y Xabier Anduaga, además de otras estrellas muy queridas por el público español, como el tenor mexicano Javier Camarena o la soprano australiana Jessica Pratt.

"La iniciativa se realizó con el objetivo de recaudar fondos para Bergamo Aiuta, el Fondo de Ayuda Mutua de la ciudad natal de Donizetti, sede del festival y una de las zonas más golpeadas por la pandemia"

En un ambiente distendido y que evitó el catastrofismo, fueron sus anfitriones el director artístico del festival, Francesco Micheli desde Milán, y su director musical, el maestro Riccardo Frizza desde Brescia, muy conocido en España tanto por sus actuaciones en Las Palmas, San Sebastián, Barcelona, Madrid, Bilbao, Las Palmas de G.C., y Peralada. La iniciativa se realizó con el objetivo de recaudar fondos para Bergamo Aiuta, el Fondo de Ayuda Mutua de la ciudad natal de Donizetti, sede del festival y una de las zonas más golpeadas a nivel mundial por la pandemia. La iniciativa fue creada para satisfacer las necesidades de las personas que se encontrarán en dificultades financieras después de la emergencia sanitaria.

El programa no se limitó a una sucesión de actuaciones musicales; es más, quizás podría haber habido más, ya que la balanza se decantó por diversos testimonios en torno a la pandemia incluso de artistas ya que la idea era sensibilizar al espectador para que efectuara donativos. El ritmo no fue siempre el deseable en este auténtico prodigio técnico de casi tres horas con un gran trabajo de realización, muy en sintonía con el lenguaje de las redes sociales en su formato, pero esa agilidad ideal es difícil de conseguir con tres o cuatro conexiones al unísono. El tono del programa fue siempre alegre, aunque también hubo momentos para recordar a las víctimas de la pandemia, lo que subrayó en su conexión el alcalde de Bérgamo, Giorgio Gori, quien recordó que la ciudad se convirtió en la capital mundial de la Covid-19, en proporción la más castigada a nivel mundial por el número de fallecimientos. Pero también no se olvidó dea los cientos de voluntarios que continúan llevando ayuda a las casas de los más necesitados. «Tendremos que repensar nuestra vida, cómo serán los transportes públicos, cómo podremos volver a disfrutar de espectáculos y reencontrarnos con la cultura, una bandera de la ciudad», afirmó.

Riccardo Frizza y Francesco Micheli en un momento de la conexión del alcalde de Bérgamo, Giorgio Gori

Davinia Rodríguez arrancó el apartado musical con la escena final de Roberto Devereux, un “Vivi ingrato” de gran poderío, impresionante en el detalle. Con Frizza al piano, fue como si al espectador se le abrieran las puertas de la intimidad de un ensayo de la cantante con el maestro en medio de la construcción de un personaje.

Después conectó con la gala, desde el País Vasco, el joven tenor Xabier Anduaga, con un fragmento de Nemorino de L’elisir d’amore, un «Quanto è bella» impresionante, con un fraseo de una clase superior.

Jessica Pratt explicó, en una grabación en diferido –ella vive en una finca con varios perros, burros, y árboles frutales– muy simpáticamente la trama de Lucia di Lammermoor mientras se escuchaba un fragmento de su interpretación del aria de la locura de la obra maestra donizettiana, ópera que Pratt ha cantado en medio mundo, incluido Bilbao y Valencia. Paolo Bordogna, barítono bufo, conectó desde Bérgamo mientras el bajo Alex Esposito cantaba en directo el “Udite, o rustici” del Dulcamara de L’elisir d’amore en el establo de vacas de su finca. La soprano Carmela Remigio se bajó de la cinta de correr para explicar, junto a uno de sus gatos, cómo estaba viviendo la pandemia. Su voz sirvió de fondo para mostrar una Bérgamo desolada.

Pusieron sal y pimienta al asunto el tenor canario Celso Albelo y su esposa, la directora de escena italiana Giorgia Guerra, que conectaron desde Roma y presentaron, de manera genial, la relación de Donizetti con la música popular canaria y latinoamericana, uniendo arias del genio de Bérgamo como “Una furtiva lagrima” y “Ah, mes amis”, con canciones y boleros.

Javier Camarena conectó desde su casa de Zúrich, primero enganchado a un vídeojuego, para después explicar que está haciendo de padre como nunca. Interpretó el aria de los nueve do de pecho de La fille du régiment con su habitual talento.

El director Gianluca Capuano comentó desde Milán que finalmente no pudo dirigir a Cecilia Bartoli en Don Pasquale en el Festival de Pascua de Salzburgo, que se canceló por la crisis. Además de contar con palabras de Nadia Ghisalberti, asesora de Cultura del ayuntamiento de Bérgamo, también conectó desde Boston la barcelonesa Aranzazu Escudero de Zuloaga, presidenta de los American Friends del Festival, un proyecto que promueve en Estados Unidos el festival y el legado de Donizetti.

Al final Javier Camarena, Jessica Pratt y Paolo Bordogna interpretaron el trío «Tous les trois reunis» de La fille du régiment, un bien pensado final de fiesta con uno de los títulos que se interpretarán en la próxima edición del festival en el próximo mes de noviembre.– ÓA