Una 'Doña Francisquita' novedosa y evocadora

Valencia

05 / 11 / 2021 - César RUS - Tiempo de lectura: 3 min

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Ruth Iniesta e Ismael Jordi © Palau de Les Arts / MIguel LORENZO y Mikel PONCE
Francisquita Valencia Ismael Jordi y Ana Ibarra © Palau de Les Arts / MIguel LORENZO y Mikel PONCE
Doña Francisquita' de Lluís Pasqual Una escena de la producción de 'Doña Francisquita' de Lluís Pasqual © Palau de Les Arts / MIguel LORENZO y Mikel PONCE

Palau de Les Arts

Vives: DOÑA FRANCISQUITA

Ruth Iniesta, Ismael Jordi, Ana Ibarra, Albert Casals, Amparo Navarro, Miguel Sola, Isaac Galán. Antonio Gómez, Ignacio Giner. Dirección musical: Jordi Bernàcer. Dirección de escena: Lluís Pasqual. 3 de noviembre de 2021.

Llegó a Valencia esta Doña Francisquita tras la polémica de su estreno en Madrid y de su exitoso paso por Lausanne y Barcelona. No es Valencia una ciudad de especial tradición zarzuelera viva; lo fue, y de hecho son muchos los grandes compositores del género que han surgido de esta tierra, pero hoy en día no hay un público conservador que se pueda sentir traicionado por propuestas innovadoras como esta. Por otra parte, no se trata de un espectáculo estéticamente provocador, todo lo contrario, presenta cuadros atractivos escénicamente, como el plató televisivo el segundo acto, y de evocadora belleza, como el escenario teatral del tercero. Por ello, Les Arts acogió con aplausos la propuesta escénica. La única reacción negativa la recibió Gonzalo de Castro, el actor que hacía de hilo conductor del espectáculo, pero debido, más que probablemente, a una deficiente dicción que hacía que no se le entendiese con claridad. Por lo demás, la propuesta de Lluís Pasqual tiene una fuerte componente de nostalgia y belleza escénica en un espectáculo que, guste o no, está bien construido; arranca, es verdad, con una cierta monotonía y estatismo en el primer acto, pero se va llenando de vida en los siguientes. En el tercer acto Lucero Tena tuvo su aparición estelar en el fandango y consiguió emocionar al público. De hecho parte de la audiencia se levantó de su asiento para aplaudirla.

"Ismael Jordi domina el personaje como un maestro. Su voz es perfecta para el papel y su técnica le permite sacar el máximo del instrumento en cada una de las partes"

Desde el punto de vista musical, lo mejor llegó de la mano de los dos protagonistas. Ruth Iniesta interpretaba por primera vez el papel en escena y nadie lo diría porque le viene como anillo al dedo; estuvo impecable en los famosos picados de la Canción del ruiseñor, pero es que además demostró una impecable línea de canto en las partes más líricas. Ismael Jordi domina el personaje de Fernando como un maestro tras cantarlo en numerosos teatros; su voz es perfecta para el papel y su técnica le permite sacar el máximo del instrumento en cada una de las partes. Destaca su facilidad en la zona aguda, en particular para ofrecer bellos pianísimos y medias voces. De la romanza firmó una versión de referencia.

Algo más irregular se mostró Ana Ibarra como Aurora, a quien se la vio cómoda en los graves, pero la voz pierde esmalte en la zona aguda, además de poseer un vibrato poco controlado en el centro. Albert Casals como Cardona no posee el metal ni el estilo de un tenor cómico, y por eso no convenció. Por el contrario, estuvo magnífico Miguel Sola como Don Matías, mientras que Amparo Navarro fue una carismática Doña Francisca. Bien la elección de los comprimarios, menos en el caso de Antonio Gómez, de voz ajada. En el extremo contrario se aplaudió la excelente intervención de Ignacio Giner como Sereno, todo un lujo.

Jordi Bernàcer ofreció una versión que pecó de cierto amaneramiento; los tiempos tendieron a la lentitud y, con ello, consiguió destacar bellos detalles orquestales, pero hubo que pagar como peaje la pérdida la frescura y ligereza consustanciales al género.  * César RUS, corresponsal en Valencia de ÓPERA ACTUAL