Un Verdi triunfal para empezar

Oviedo

08 / 09 / 2021 - Cosme MARINA - Tiempo de lectura: 3 min

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nabucco-operaactual-verdi (3) Simón Orfila como Zaccaria © Ópera de Oviedo / Iván MARTÍNEZ
nabucco-operaactual-verdi (3) Àngel Òdena como Nabucco © Ópera de Oviedo / Iván MARTÍNEZ
nabucco-operaactual-verdi (3) Silvia Dalla Benetta como Abigaille © Ópera de Oviedo / Iván MARTÍNEZ

Ópera de Oviedo

Verdi: NABUCCO

Inauguración de la 74ª temporada

Àngel Òdena, Antonio Gandía, Simón Orfila, Silvia Dalla Benetta, Theresa Kronthaler, Deyan Vatchkov, Facundo Muñoz, María Zapata. Dirección musical: Gianluca Marcianò. Dirección de escena: Emilio Sagi. Teatro Campoamor, 6 de septiembre de 2021.

Volvió la temporada de la Ópera de Oviedo al Teatro Campoamor y lo hizo con apuesta verdiana para tratar de sobrellevar y curar las heridas de la pandemia. Fue todo un acierto porque el estreno de Nabucco se convirtió en un gran triunfo con dos claros protagonistas, el nuevo Coro Intermezzo y el bajo Simón Orfila.

Esta nueva reedición del título de Giuseppe Verdi se articuló sobre una producción firmada por Emilio Sagi, un trabajo realizado entre varios teatros y que se estrenó hace seis años en Oviedo. El director de escena asturiano apuesta por una lectura conceptual, con escuetas citas historicistas, en la búsqueda de una plasmación de la historia cercana, ajena a las habituales visiones que toman el modelo peplum como referencia. Acierta Sagi en un planteamiento escénico muy depurado que navega hacia la entraña del mal como motor de una acción que oprime a los personajes.

Con una lectura electrizante el maestro Gianluca Marcianò repitió título en Oviedo, esta vez al frente de la Orquesta Sinfónica del Principado de Asturias, y llevó la velada en volandas con perfecto ensamblaje musical de la obra, pese a las limitaciones en las plantillas orquestal y corales obligadas por las restricciones de la pandemia de la Covid. Había expectación, y no se vio defraudada, ante el nuevo Coro Intermezzo, porque se logró una intervención magnífica, equilibrada, con perfecta afinación y gran presencia sonora. No era necesario el impostado bis del «Va, pensiero» para refrendar un estreno que promete mantener alta la calidad coral de la temporada ovetense.

"Destacó de manera especial el Zaccaria de Simón Orfila en lo que ha sido su mejor trabajo en el Campoamor, teatro al que ésta vinculado desde los inicios de su carrera"

El reparto funcionó con adecuación, y bien compensado en líneas generales, destacando de manera especial el Zaccaria de Simón Orfila en lo que ha sido su mejor trabajo en el Campoamor, teatro al que ésta vinculado desde los inicios de su carrera: profundidad dramática y expresiva marcaron una actuación afortunadísima, que se recordará sin duda. Decidida y con ganas de triunfar, Silvia Dalla Benetta en el endiablado rol de Abigaille ofreció una buena prestación interpretativa y seguridad vocal, únicamente lastrada por una evidente metalización del timbre en las notas agudas. Buen rendimiento de Àngel Òdena como un Nabucco que arrancó función más contenido hasta desarrollar plenamente el personaje con su habitual presencia vocal en el resto de la noche. Muy convincente el Ismaele de Antonio Gandía, siempre en primer término, y más discreta la Fenenna de Theresa Kronthaler, con una voz de hermoso timbre pero en la que echó de menos mayor proyección. Deyan Vatchkov, Facundo Muñoz y María Zapata cumplieron adecuadamente con sus respectivos cometidos.  * Cosme MARINA, corresponsal en Oviedo de ÓPERA ACTUAL