CRÍTICAS
NACIONAL
Un soplo de aire fresco
Zamora
Festival LittleOpera de Zamora
García: I TRE GOBBI
Cristina Toledo, David Alegret, Javier Povedano, Juan Laborería, Andoni Larrabeiti. Dirección musical: José Miguel Román. Dirección de escena: José Luis Arellano. 26 de julio de 2026.
Una sátira, una comedia de enredo, con un final que cambia la tradicional pareja por un cuarteto; una mujer y tres hombres en donde no hay cabida para los celos. Una ópera de salón compuesta y escrita en torno a 1830 por el tenor y maestro de canto Manuel García, sobre texto de Goldoni. En su representación en el Festival LittleOpera de Zamora, la obra contó con la labor de cuatro cantantes joviales y llenos de contagioso entusiasmo, capaces de transmitir el carácter de la música. El título del maestro belcantista era un atractivo más del certamen zamorano, que días antes había acogido el estreno absoluto de la ópera ÉL. De las tinieblas a la luz de la compositora Laura Vega que debutaba en el repertorio lírico con esta ópera de cámara basada en la novela autobiográfica de Mercedes Pinto. (Ver entrevista con la compositora en este enlace).
La puesta en escena de I tre gobbi imaginada por José Luis Arellano ya vista en Madrid, Jerez y Sevilla, funcionó sobre la base de una propuesta sencilla, con una plataforma de fondo semitransparente y de tintes barrocos, con ornamentación de flores y espejos. La dirección escénica consiguió que no diera la sensación de agobio, en un espacio pequeño. Cabe destacar el hermoso vestuario diseñado por Ikerne Giménez.
La ópera ganó enteros a partir del segundo acto, sin que esto vaya en detrimento del anterior, porque la música se vuelve más densa, con un toque melancólico y pasajes ligeramente dramáticos, y mantiene la agilidad del acto anterior. Y esto lo trasmitió desde el piano José Miguel Román, que mantuvo una eficiente labor de concertación, aunque quizá debió contar con un instrumento de mayor calidad, lo que le hubiera permitido ahondar en ciertos contrastes.
Tres enamorados, dos barítonos y un tenor, encarnan a un trío de personajes poco agraciados pero relevantes socialmente, que se creen con las capacidades para enamorar a toda mujer, aunque uno de ellos prefiera sumarse por la vía de aprovechar la oportunidad que le da la vida. El tenor David Alegret resaltó con habilidad la cómica petulancia del Conde Bellavita, y dejó muestras de una refinada vocalidad desde su primera aria. El otro celoso, el barítono Javier Povedano, ofreció un Marqués Parpagnacco de suficientes recursos canoros para conjugar momentos de sensiblería, ante su supuesta conquista, y de dureza ante los contrincantes. Juan Laborería, el tartamudo Barón Macacco, abordó con fraseo claro y precisión el canto entrecortado de su personaje, con una emisión clara. En el papel de Madame Vezzosa, la soprano Cristina Toledo evidenció cualidades sobradas, ya fuera en la coloratura, en los agudos o en la emisión más central. En lo escénico, supo ser engañadora y hacerse la sumisa, según se requiriera. El actor y bailarín Andoni Larrabeiti, en su labor de Sirviente, aportó plasticidad en sus movimientos, al tiempo que ayudó en el desarrollo escénico de la obra.
Fue, en todo caso, un triunfo para el LittleOpera gracias a un grupo de artistas que supo trasmitir la ironía y la vitalidad intrínseca de esta ópera. * Agustín ACHÚCARRO, colaborador de ÓPERA ACTUAL
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