Un Monteverdi para todos los públicos

Madrid

05 / 12 / 2023 - José María MARCO - Tiempo de lectura: 3 min

Print Friendly, PDF & Email
ulisse madrid 'Il ritorno d'Ulisse in patria' de Monteverdi, en la versión de concierto de I Gemelli © Teatro Real / Javier DEL REAL
ulisse madrid 'Il ritorno d'Ulisse in patria' de Monteverdi, en la versión de concierto de I Gemelli © Teatro Real / Javier DEL REAL
ulisse madrid 'Il ritorno d'Ulisse in patria' de Monteverdi, en la versión de concierto de I Gemelli © Teatro Real / Javier DEL REAL

Teatro Real

Monteverdi: IL RITORNO D'ULISSE IN PATRIA

En versión de concierto

Emiliano González Toro, Nicolas Brooymans, Lysa Menu, Emoke Baráth, Fleur Barron, Alix Le Saux, Mathilde Etienne, Álvaro Zambrano, Christian Immler, Juan Sancho, Nicholas Scott, Fulvio Bettini, Zachary Wilder, Anders Dahlin. I Gemelli Ensemble. Dirección: Emiliano González Toro. 4 de diciembre de 2023.

La interpretación de Il ritorno d’Ulisse de Monteverdi siempre es un acontecimiento. La obra de la senectud del compositor, escrita con un libretista mucho más joven, demuestra una vitalidad extraordinaria. A una adaptación muy fiel, casi austera, del episodio culminante de la Odisea, el compositor añadió una intensidad muy puramente operística, y una riqueza de inspiración que va de la pastoral, la alegoría, los diálogos de figuras divinas, la sátira casi bufa… Hasta el canto sublime reservado a Penélope y el no menos sublime, y bien conocido, dúo final. La interpretación del I Gemelli Ensemble que pudo escucharse en el Teatro Real, tras su paso por la temporada lírica de A Coruña,  explora todos los registros con la misma naturalidad. Parte de la idea de que Monteverdi y su libretista se alejaron de la ópera aristocrática y empezaron a practicar un teatro destinado a un público más popular.

La inspiración les habría venido de la commedia dell’arte, y lleva a la mezcla de géneros, a los contrastes dramáticos, a la presencia de personajes cómicos y situaciones próximas a lo bufo. El planteamiento resulta particularmente interesante desde la perspectiva española, porque si algún país creó un teatro de estas características fue el nuestro, de la mano de Lope de Vega. Si la tradición del teatro clásico español no hubiera sido destrozada a conciencia en las últimas décadas, el planeamiento del I Gemelli Ensemble resultaría bien reconocible aquí. En cualquier caso, está en la base de la interpretación del Teatro Real. En una versión de concierto, pero con la necesaria dosis de teatralidad que desbordó el esfuerzo de interpretación de los cantantes —que apenas pararon una sola vez y matizaban y acentuaban cada gesto— para inspirar la interpretación musical.

"Fabulosa la Penélope de Fleur Barron, de voz dramática, majestuosa, con un registro grave precioso y aterciopelado"

El tenor suizo de origen chileno Emiliano González Toro y su mujer, Mathilde Etienne, fundadores del grupo, optan por un conjunto plagado de instrumentos de época y relativamente amplio, con 15 maestros y amplísima variedad de registros y colores. Es sabido que del Ulisse solo se conserva la línea de canto. Cualquier interpretación es correcta, por tanto, siempre que sea respetuosa y coherente con la idea de fondo. La opción de la exuberancia, el dramatismo y los contrastes rítmicos, de intensidad y de color resultó absolutamente válida y facilitó la comprensión y la concentración del público. Versión que derrochó naturalidad —sin director de orquesta— y una compenetración que solo se alcanza con un trabajo muy arduo. Fantástica Violaine Cochard al clavecín y al órgano positivo. Lejos además de las pretensiones arqueológicas propias de las soporíferas representaciones actuales de ópera antigua y barroca, el conjunto ahorró una parte importante de su propia versión grabada.

González Toro con esa versatilidad y esa seguridad que le caracterizan, plantó un Ulises desenfadado, más pícaro que celoso, cantado como quien habla. Fabulosa la Penélope de Fleur Barron, de voz dramática, majestuosa, con un registro grave precioso y aterciopelado y que consigue humanizar al personaje sin que pierda su casi sobrehumana dignidad. Emöke Baráth, de voz rotunda y dúctil, muy hermosa, pasó sin problema de encarnar a un niño pastor a la imponente Minerva, como hizo Lysa Menu con Minerva y Cupido. Encantadora la Melanto de Mathilde Etienne, de gran carácter la Ericlea de Alix Le Saux, imponente el Neptuno de Christian Immler y fuera de serie el conjunto de tenores, con Juan Sacho (que también doblaba como Júpiter y Anfinomo), Álvaro Zambrano (muy divertido Eurímaco) o Zachary Wilder (elocuente y encantador Telémaco).

Una representación de alegría contagiosa, que un público entregado acogió con entusiasmo. Como la velada dejó un cierto sabor español, queda en el aire la pregunta de por qué el Real no lleva a su escenario a alguno de los excelentes grupos del país que interpretan las maravillosas obras de Nebra o de Durón, por ejemplo.  * José María MARCO, corresponsal en Madrid de ÓPERA ACTUAL